Ya en la calle el nº 1033

El estudio de yoga Pluma Blanca abre sus puertas en Caravaca

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JAIME PARRA/Foto: Nico Martínez

En Caravaca de la Cruz ha abierto sus puertas Pluma Blanca, centro y estudio oficial de yoga, donde se impartirá esta disciplina, se enseñará meditación y se ofrecerán talleres para aprender a relajarse y para conseguir buena salud y mantenerla.
Su propietaria, Sabina, que vive en Cehegín desde hace diez años, comenzó a practicar yoga hace más de veinte años en Estados Unidos, hasta ahoraEl estudio de yoga Pluma Blanca abre sus puertas en Caravaca impartía yoga en su casa y en una parafarmacia de su propiedad.
Explica que en su país existen muchas escuelas y estilos de yoga diferentes, en España, sin embargo, el más popularizado resulta ser el Hatha Yoga, aunque Sabina aprendió y prefiere el Ashtanga, muy disciplinado, muy dinámico y bastante duro. «Yo no doy éste cien por cien; lo mío es Hatha mezclado con Ashtanga, porque veo que el otro es demasiado duro y exigente».
Las clases contarán con un máximo de dieciséis personas, aunque si cinco se quedaran fuera montaría otra clase. En Pluma Blanca se imparten clases martes y jueves a las diez y también sábado, donde quienes quieran probar por primera vez pueden hacerlo de forma gratuita.
Por la mañana, señala, es ideal tras dejar a los niños en el colegio y poder «tener tiempo para nosotras, para nuestro cuerpo, para mi salud. Yo soy mejor persona cuando tengo este tiempo para mí».
Por la noche, imparte clases a las 20:15 y 21:15.
– ¿El Yoga es una actividad apropiada para niños?
-Sí, ya han venido padres preguntando. Y también es muy beneficioso para jóvenes. En mi país se da clases de yoga en los colegios y los institutos, es una herramienta que enseñarles en la vida: porque la meditación y la relajación son muy importantes para mantener la salud. Vivimos estresados y queremos quitar ese estrés, algo que se consigue con el yoga. Con la práctica del yoga aprendemos a estirar, limpiar y quitar toxinas. Hay un montón de beneficios que vienen del árbol de yoga tanto para niños como para adultos.
Si es posible nos gustaría montar una clase solo para jóvenes, que les puede dar un poco de vergüenza practicar con adultos. Cuando yo era joven, a mí me pasaba, y aprendí mucho sola yendo en la biblioteca por la vergüenza de estar con mayores.
-¿Es el yoga un deporte?
Hay gente que lo ve como un deporte, solamente para el plano físico, pero es mucho más que un deporte, lo tratamos físicamente pero energéticamente también, y emocionalmente. Hay muchos atletas que han empezado a practicar yoga porque les ayuda a conseguir las metas en su deporte. Pero no es un deporte. Ni tampoco es religión: no hablamos de religión.
– ¿Cuáles son los beneficios principales que aporta el yoga?
En principio, el yoga nos da las herramientas para luchar con la vida diariamente y mantener un pensamiento positivo. Porque en la vida pasan cosas: en la familia, en el trabajo, con los amigos… No vamos a tener una vida perfecta, sin ningún problema, lo que nos enseña el yoga es a cambiar la perspectiva: en vez de quejarnos, vamos a ver qué me está enseñando lo que me ocurre y cómo puedo vivir mejor. Todos los humanos buscamos al final lo mismo: la felicidad, y ésta viene de las pequeñas cosas, no de una casa grande o un coche perfecto, sino de cómo huelen las flores en primavera, ver a mi niño atarse por primera vez el zapato… Hay que parar, mirar y disfrutar de la vida, a esto nos enseña el yoga.
Luego están otros beneficios: de flexibilidad, de fuerza, la limpieza de los órganos. Pero los beneficios más fabulosos son los espirituales mencionados, estos no podemos conseguirlos de otra forma.
-¿Qué es lo que impide a algunas personas apuntarse a yoga?
-Nos cuesta cambiar la rutina, pero debemos probar el yoga para saber si nos gusta o no. La clase de los sábados es gratis para los principiantes. Pero la mayoría que no hace yoga dice que es por vergüenza: yo no puedo, yo no soy flexible, no sé cómo hacer esta postura… pero eso es ridículo. En el yoga la práctica es tuya, es mía, es suya, encima de la esterilla, con el yoga no importa que la persona de mi derecha se toque el pie con la cabeza, lo que necesito está aquí, en mi espacio, y no nos tenemos que avergonzar porque en el yoga la persona que está al lado no va a juzgarte o reírse. Cada persona tiene su ritmo.

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