PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Hay metas que se consiguen por ilusión, otras por trabajo, algunas por casualidad, ciertos proyectos por sacrificio, otros por empeño, pero siempre existe una razón para esos logros. No obstante, en el caso que hoy traemos, seguro, se han concitado todas esas posibilidades y algunas más, como el tesón, la entrega, la afición, las ganas, la colaboración colectiva y una dirección sensata, razonada, seria y tratando de hacer de los colaboradores, por encima de todo, un grupo de compañeros, amigos y personas que se han dejado la piel a cambio, solamente, de ver florecer un proyecto que, hoy por hoy, ya está consolidado, bendecido y santificado por todos los músicos del mundo que tienen cierta proximidad con el jazz, pues, no en vano, nos estamos refiriendo al “Festival Internacional de Jazz de San Javier” y, más concretamente, al director del certamen, desde su fundación, Alberto Nieto Meca.

Alberto Nieto, el gran pilar de “Jazz San Javier”

Alberto Nieto, el gran pilar de “Jazz San Javier”

Un caso singular
Lo de este hombre es meritorio, digno de estudio, colmado de imaginación e ilusión y cuantos valores podamos esgrimir. Pero, además, es un caso singular, sencillamente, porque no tiene plural, si se nos permite el gramatical juego de palabras.
Este año, el certamen, como se sabe, ha llegado a su vigésima edición y lo ha hecho con categoría, lujo, prestigio y suficiente nivel como para poder presentarse en cualquier escenario internacional con orgullo e inmejorable imagen.
Que a un “pueblecito” como San Javier, tal como suele decir el propio Alberto Nieto, “se le considere en el universo musical con la distinción que ha logrado, es un verdadero lujo al alcance de pocos”.
Frases sentidas y colaboradores respetados
Maratón intenso, sobre todo “por la edad que ya vamos teniendo”. Torrente de conciertos a lo largo de un mes que “resulta mucho mejor que su concentración en un periodo más breve”. La edición de este año “ha sido de las buenas”. Se ha contado “con maravillosos conciertos”. Las producciones del festival “han resultado magníficas”. Gracias al esfuerzo de asistir, “especialmente de los abonados”. Esperamos vuestra presencia permanente que supone “un apoyo que, junto al del ayuntamiento, con el que vamos a seguir contando, garantiza la existencia y la persistencia de este acontecimiento”. Son, las entrecomilladas, frases y afirmaciones del propio Alberto Nieto, quien agradeció a todos los medios de comunicación el excelente tratamiento prestado, así como a esos fotógrafos que son la imagen de ‘Jazz San Javier’, quienes inundan la red de instantáneas con las actuaciones de los brillantes artistas que por su escenario transitan”.
No se olvidó, en sus presentaciones de cada velada, absolutamente de nadie: Ramón Torres, el autor del cartel durante los casi tres últimos lustros. De sus más directos colaboradores: Luis Lluch, José Ignacio, Salva Tenza o Santi, a quienes califica “por encima de mí”, ya que su afán por crear “entendimiento” y beneficiar al festival es incuestionable, sobre todo si no nos olvidamos que quienes forman el “grupo de acción” son funcionarios municipales del Ayuntamiento de San Javier y que la máxima representación de los jazzistas es el propio Alberto Nieto que, para quienes no lo sepan, es nada más y nada menos que el Secretario del Ayuntamiento marmenorense, con lo que no tiene una tarea fácil al necesitar ser dinámico, extrovertido, cercano y amable y, al mismo tiempo, jefe, exigente, cumplidor, riguroso y todas las responsabilidades que recaen sobre un puesto de su calado. Pero lo conjuga de maravilla, no se deja a nadie en el tintero, pese a las obligadas prioridades, y es apreciado, valorado, respetado y querido de verdad.
Presentador y defensor de multitud de causas musicales
Cuida las retransmisiones, en diferido, de los eventos de cada edición, en la televisión pública. Es hombre que presenta las veladas, documentándose para ello, aunque bien es cierto que sus sólidos conocimientos no le exigen intensos “exámenes”. Persona que sube y que baja, que va y que viene y que da encanto verle presenciar las actuaciones en su tercera fila-centro-pasillo con su inquietante movimiento sobre su butaca de forma discreta, pero incesante, sintiendo el jazz, el blues, el soul y los diferentes géneros que cada noche se dan cita en el escenario del auditorio del “Parque Almansa”. Ha apoyado el libro que, este año, se ha editado bajo la denominación de “Músicas en un cartel” (Imagen del Festival de Jazz de San Javier), obra de Julián Díaz Sánchez y Pilar Escanero de Miguel. Saluda a todo el mundo, es cercano, cordial, amable, educado, simpático y cuidador de “su clientela”. Atiende a Lucrecia que le hace enfundarse en su propia capa, dirige la ceremonia de entrega del premio del festival, dejando al alcalde de turno y al concejal correspondiente en su justo lugar y dando siempre un paso atrás para realzar la labor de los demás.
Sin olvidarse de nadie
Manifiesta notable humildad y alto sentido de la valoración del trabajo de los demás, consciente de las muchas fuerzas que se precisan para sacar adelante el certamen: taquilleros, acomodadores, azafatas, seguridad, orden público, vigilancia, limpieza, montaje, sonido, músicos y todos esos indispensables factores y oficios que son totalmente básicos e imprescindibles y que están representados por personas a las que siempre tiene en cuenta. Disculpa a los artistas si tienen alguna dificultad y, no sabemos cómo se las arregla, pero, cuando hay una forzada sustitución, sin saber de qué manera, suele reemplazarse con un artista de superior dimensión y prestigio de cartel.
Todo un señor
Un lujo de persona y un valor imprescindible para continuar otros 20 años más y otros y otros o, en definitiva, mientras viva (ojalá que muchos años más) y las fuerzas se lo permitan. Felicidades por lo logrado y nuestro reconocimiento por el prestigio otorgado al certamen por este hombre al que llaman Alberto, por su cercanía y sencillez, pero que, ciertamente, es todo un señor que merece el máximo respeto de los aficionados, en general, y del jazz, en particular. Buenos días.

Pedro Antonio Hurtado García