El pasado 3 de julio abrió sus puertas el proyecto “La Artesa” en Bullas. Situado en la calle Raimundo Muñoz, 18, lo que aparece a los ojos de cualquier persona al entrar es una ecotienda, donde puede encontrar productos (frescos y envasados) de procedencia ecológica y local, de cercanía y, en aquellos casos donde no es posible cumplir con la cercanía, procedentes de comercio justo. Sobre todo se pueden encontrar productos de alimentación, pero también los hay de higiene personal y limpieza del hogar biodegradables.

La ecotienda apuesta fundamentalmente por productos orgánicos y ecológicos, pero también por otros que, aunque no han conseguido sello de “ecológicos”, por la dificultad a veces para conseguirlo, son de fabricación local y artesana, porque se entiende que ofrecen suficiente calidad y es una forma de promover la economía en nuestro entorno.

Pero el proyecto “La Artesa” es mucho más que una ecotienda. Está enmarcado en la “Asociación para la ecología social y la agrocultura 5 de junio”, de Bullas. Las siete personas que están al frente tienen la ilusión y el compromiso de que sea además un espacio donde se desarrollen diferentes actividades encaminadas a fomentar y difundir hábitos de consumo saludables y respetuosos con el medio ambiente. La idea es generar actividades relacionadas con el bienestar, físico y mental, de las personas, y que estén dirigidas a todas las edades.

El proyecto nació de los propios intereses de un grupo de personas por consumir de forma saludable y responsable, pero también por la valoración de que en Bullas había sensibilidad y demanda suficiente para sumar esta iniciativa a otras que ya hay en este sentido en el pueblo. Y ampliar esas experiencias, como se ha dicho, con otras actividades que puedan interesar a las personas que se acerquen. El proyecto está completamente abierto al pueblo de Bullas y a la comarca del Noroeste, a que las personas que sientan interés, ganas de colaborar, propuestas, inquietudes …puedan participar e ir haciendo de La Artesa un lugar de encuentro y de contribución al cuidado de la salud, el medio ambiente y la economía local.

Es importante destacar que el proyecto se ha montado sobre la inversión personal de las personas implicadas, sin pedir créditos a bancos, y que no tiene ánimo de lucro, sino que todo lo que ingrese irá destinado a sufragar los gastos que se generan y a invertir en el propio proyecto. Los socios y las socias que lo han lanzado viven de los ingresos que obtienen de sus empleos en otros ámbitos, por eso animan a otras personas que tengan interés a informarse sobre la forma de colaborar en este proyecto cooperativo.