PASCUAL GARCÍA

La banda de música de un pueblo es uno de sus más importante emblemas culturales, su identidad, su esencia y la razón de ser de todas sus fiestas, la banda de música de Moratalla  va camino ya de cumplir dos siglos de existencia y ahí sigue, perenne, a pesar del escaso apoyo que se le ha prestado en diversos momentos, a pesar del escaso apoyo que los gobernantes y el propio pueblo le han prestado siempre a loa músicos del mundo, porque si el arte ha sido ninguneado, vapuleado y maltratado, la música ha llevado con frecuencia junto con la poesía la peor parte, salvo por el hecho de que siempre nos ha alegrado el corazón, nos ha animado el día para seguir adelante y la noche, para no parar ni un solo instante, nos ha congregado en una fiesta y ha abierto de par en par la puerta de nuestros corazones para lograr la reconciliación de los hombres y la concordia universal.

Por este motivo no puede ni debe haber un solo pueblo sin una agrupación musical, sin una banda de música que ocupe el lugar del alma de la tierra  y satisfaga y deleite a sus habitantes y los haga más felices, por fortuna, en Moratalla hemos gozado desde hace muchos años de ese don hasta el punto de que nadie recuerda unas fiestas o una celebración sin su presencia y su luz. Los que seguimos de cerca el fenómeno de su desarrollo y no nos cansamos nunca de escucharla hemos ido notando de unos años a esta parte el auge  sobresaliente que ha ido tomando bajo la batuta de Teo Ludeña, el día 7 de enero volvimos a comprobar su excelente estado de ánimo y su fuerza durante el concierto que se celebró en el Teatro Trieta, abarrotado para la ocasión como hacia mucho tiempo que no lo habíamos visto, hubo durante toda la velada también pedagogía musical aunque estuvo dedicada a la figura de Ennio Morricone que falleció en 2020 y que compuso las bandas sonoras de las películas más populares e importantes del último siglo, empezó la noche con una exhibición de los distintos instrumentos de la banda a , percusión, tubas y bombardino, sección de trombones, trompas, trompetas,  a cargo de los músicos, la sección de viento metal con los saxofones, los clarinetes, las flautas y, por fin, la sección de viento y madera, todo el acto estuvo narrado con gracia y eficacia por Pedro, uno de sus músicos, pero lo que verdaderamente sobrecogió al numeroso público congregado en el teatro fue  la segunda y última parte en la que sonaron fragmentos de las más importantes bandas sonoras cinematográficas desde The Ecstasy of Gold hasta A Morriconne Portrait, pasando por The Mission: Gabriel Oboe, Nuovo Cinema Paradiso, Il Triello o Moment for Morricone.

El programa musical contribuyó a que la noche fuera memorable y emocionante, pero sobre todo a que la banda de música de Moratalla demostrara su trabajo, sus muchas horas de trabajo, su conjunción en una armonía desconocida hasta ahora, hasta el punto de que a buen seguro  esta noche fue el momento más álgido técnica y estéticamente de esta institución y desde luego la velada más notable desde que un servidor la viene escuchando, todo lo cual contribuye a que nos ocupemos todos, el poder político y el pueblo  de que nunca más se sienta desprotegida y tenga para siempre un lugar destacado en nuestros corazones.

Porque ya podemos proclamar en voz muy alta que nunca antes ha brillado con tanta luz nuestra banda de música y que desde que la dirige Teo Ludeña es otra cosa, sin duda, un producto de calidad que podría competir con cualquier otra gran banda de cualquier otra localidad, que nos dará muchas satisfacciones y a la que deberíamos mimar como un bien inmaterial y precioso.

Moratalla va saliendo a pasos agigantados de un viejo ostracismo cultural mientras demuestra con creces que nuestra casta merece un cuidado y una atención vital y urgente para detener un retroceso social y económico de raíz humana que no merecemos en absoluto.

La música del día 7 nos recordó que somos tan buenos, tan trabajadores y tenemos tanto genio como cualesquiera otros.

Enhorabuena a todos, no solo a los músicos, también al público que llenó el teatro y a cuantos apoyan y financian la banda, porque estamos muy orgullosos de ellos.