Ya en la calle el nº 1043

Marín Giménez, a la vanguardia de la innovación en la transformación de frutas y verduras

"La compañía moratallera ha elaborado un proyecto para instalación de una planta de generación fotovoltaica"

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Añade aquí tu texto de cabecera

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Marín Giménez Hnos. S.A. es un grupo empresarial dedicado a la transformación de frutas y verduras ubicada en el noroeste de la Región. Su fundación en Caravaca de la Cruz en el año 1957 marcó el inicio de un proyecto familiar que ha ido creciendo de manera constante y progresiva hasta convertirse en un referente nacional e internacional del sector. Hoy en día, su principal centro productivo está situado en Moratalla y contribuye a impulsar la economía local brindando empleo a un numeroso grupo de trabajadores pertenecientes a las comunidades circundantes: Moratalla, Cehegín, Caravaca y Calasparra.

Orígenes

En sus orígenes, las conservas enlatadas fueron la principal línea de negocio de la empresa, especializándose en la fabricación de latas de conserva de vegetales como albaricoque, melocotón o tomate. El rango de productos ha sido ampliado de manera constante a lo largo de los años. Sin embargo, el gran cambio en la actividad de la compañía se produjo durante la crisis que sufrió el sector conservero en los años 90. Marín Giménez demostró entonces su carácter innovador y su visión de futuro al convertirse en la primera empresa europea en utilizar un sistema de envasado aséptico para frutas en trozos. Desde entonces, la compañía ha sabido consolidarse como un líder en la industria transformando vegetales para el mercado B2B, convirtiéndose en un proveedor estratégico de los más importantes fabricantes de lácteos, bebidas, pastelería y confituras a nivel mundial.

Marín Giménez, a la vanguardia de la innovación en la transformación de frutas y verduras

En un mundo cambiante y global como el actual mantenerse al máximo nivel no es tarea sencilla. Requiere de una mentalidad abierta al cambio, arriesgada y con gran conocimiento de las oportunidades existentes en un mercado tremendamente competitivo. Así, apoyándose en dichas premisas, Marín Giménez ha cimentado su crecimiento en cuatro vectores fundamentales: la innovación, los ciclos de inversión en medios y recursos, la apuesta por la calidad y seguridad alimentaria y el compromiso con el medioambiente.

El carácter innovador de la empresa es uno de sus rasgos definitorios y así ha sido reconocido en diversas ocasiones. Como ejemplo, se pueden mencionar la obtención del Premio de Innovación Empresarial de la Región en 2012, la del Premio Agro Especial Industria en 2017 o la del Premio “Diario del Campo” de la 7 recibido el año pasado. Estos premios, junto con los otorgados directamente por algunos de sus clientes, son motivo de orgullo y a la vez suponen un estímulo para seguir encontrando nuevas vías de crecimiento y progresión.

Marín Giménez, a la vanguardia de la innovación en la transformación de frutas y verduras

Los continuos ciclos de inversión han permitido al grupo empresarial crecer y transformarse a lo largo de los años. Ciclos que han estado orientados tanto a la mejora y optimización de productos ya en catálogo, como a la instalación de líneas productivas que permitiesen explorar nuevas posibilidades de negocio. Algunas de las inversiones más destacadas realizadas en los últimos años son la puesta en marcha de una línea completa de producción de mandarina o la ampliación de capacidad de la línea de fabricación de purés y concentrados de frutas y verduras. Estas líneas disponen de los últimos avances tecnológicos para conseguir productos con unas características organolépticas excepcionales, que cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad alimentaria, y que son producidos de manera sostenible y respetuosa con el medioambiente.

Gracias a las inversiones, la capacidad productiva de Marín Giménez ha crecido de manera firme y paulatina hasta alcanzar a día de hoy una media anual de unas 60.000 toneladas de fruta y verdura transformadas que se exportan a más de 50 países de todo el mundo. La vocación de la compañía por la calidad, la seguridad alimentaria y el buen hacer se ve refrendada por las certificaciones internacionales BRCGS, IFS, Kosher, Halal, FDA o SMETA. Estas certificaciones avalan la calidad de sus conservas de fruta y vegetales en aséptico, pero también la de otros productos de su catálogo, como son las frutas congeladas y los preparados de frutas y/o verduras, productos de alto valor añadido, que se sirven a los principales fabricantes de yogures y otros lácteos de los cinco continentes. 

Para mantener las instalaciones y servicios de acuerdo a los requerimientos legales locales, regionales y nacionales, la firma ha trabajado intensamente en identificar y minimizar su posible impacto en el medioambiente. En los últimos años ha realizado diversas auditorías energéticas y de agua que le han permitido centrar sus esfuerzos en un uso racional de los recursos, demostrando que el compromiso con el medioambiente ha sido siempre otro de los vectores fundamentales de actuación de la empresa.

En este sentido, Marín Giménez dispone de una depuradora de aguas para el tratamiento de aguas de procedencia industrial. Su capacidad ha ido creciendo de manera constante a lo largo de los años y cuenta con tecnología de última generación para cumplir de manera escrupulosa con todas las exigencias legales y medioambientales Este proceso de depuración permite después la reutilización del agua en regadíos agrícolas. Su excelente gestión ha sido reconocida en varias ocasiones y puesto como ejemplo en diversos foros por organismos como Esamur (Entidad de Saneamiento y Depuración de la Región de Murcia).  

Entre las medidas y proyectos medioambientales más relevantes de la compañía, destaca la instalación de una caldera de biomasa, realizada hace 8 años, que le ha permitido reducir de manera notable su dependencia de los combustibles fósiles así como disminuir también la emisión de gases de efecto invernadero. La compañía ha elaborado también un proyecto para la instalación de una planta de generación de energía fotovoltaica orientada al autoconsumo con la que reducirá todavía más su impacto energético medioambiental.

Este compromiso medioambiental es transversal a todas las áreas de la empresa y por ello las medidas de sostenibilidad llegan también a las fincas de frutales en las que la compañía cultiva parte de sus materias primas más exclusivas, aquellas dedicadas a la alimentación infantil o a la producción orgánica. El cuidado de las fincas de frutales está gestionado por un Departamento Agronómico enfocado a la optimización y mejora de los cultivos, así como a su certificación en los estándares más demandados por los clientes como el certificado GlobalG.A.P. GRASP SRPING, que asegura las buenas prácticas agrícolas, tanto a nivel de producto como de gestión de recursos humanos y naturales. 

Marín Giménez. Fruit Solutions.

Actualmente, la empresa está llevando a cabo varios proyectos de mejora de la sostenibilidad y biodiversidad de sus cultivos en colaboración con varios de sus grandes clientes. Estos proyectos fomentan la integración de la producción agrícola con el entorno, promoviendo la generación de hábitats naturales para especies locales de fauna y flora. Esta integración ayuda además al control biológico de los cultivos, reduciendo la necesidad de fitosanitarios en aquellas plantaciones que los requieran.

La compañía trabaja directamente con muchos agricultores, asesorándolos técnicamente y pudiendo así garantizar la calidad e inocuidad de las materias primas utilizadas en la fabricación de sus productos. En este sentido, Marín Giménez se enorgullece de potenciar un modelo de producción basado en la Integración Vertical. Este modelo se basa en promover el contacto directo con el origen de las materias primas y Marín Giménez se apoya en su privilegiada localización en el vértice del arco mediterráneo para lograrlo. Esta localización es una ventaja competitiva que favorece enormemente al acceso a las materias primas, desde la fresa de Huelva hasta la pera de Lleida, y permite poner en valor el camino directo de la fruta desde el campo hasta el productor final.

La buena situación de la compañía en la actualidad le permite mirar al futuro con optimismo. En línea con su espíritu inversor y de continua inquietud por la mejora, la empresa ha trazado un Plan Maestro Industrial, previsiblemente calificado como de interés social a corto plazo, que permitirá la ampliación y mejora de las instalaciones actuales, así como la construcción de un centro logístico propio en Moratalla. De este modo la firma continúa por la senda del progreso y seguirá contribuyendo a la creación de riqueza en la Región del Noroeste.

¡Suscríbete!

Recibe cada viernes las noticias más destacadas de la semana

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.