JESÚS AMO PÉREZ

Pedro José Guirao López es el director de la Oficina Comarcal Agraria del Noroeste, así como coordinador y técnico del centro de demostración agraria ‘’Las Nogueras’’, dónde durante el pasado año se desarrollaron 14 acciones experimentales, siendo una de ellas la del lúpulo y en la que se evaluaron 8 de sus variedades con el fin de estudiar la viabilidad de este cultivo en la comarca del Noroeste.

Aunque imprescindible, el lúpulo ha sido una planta que ha pasado desapercibida durante mucho tiempo dentro de nuestro sector agrícola ¿Qué debemos saber sobre ella? ¿Cuáles son sus principales aplicaciones?

Digamos que es una planta desconocida en nuestra zona porque, en su cultivo tradicional, es propia de ambientes húmedos y frescos, donde se suelen dar suelos neutros o ácidos.

Debemos saber que es una planta trepadora y vivaz que se reproduce mediante rizomas y que posee un vigoroso tallo que crece rodeando a un tutor y que puede alcanzar los 6 a 8 m de altura.

Por ello precisa de una estructura de entutorado, con postes de 6 m de altura libre y una o dos guías superiores y una inferior, a las que se sujetan unos hilos o “trepas” por los que sube y, tras conseguir su máxima altura, comienza la emisión de conos que son sus flores femeninas y lo que se recolecta, en agosto-septiembre, cuando ya tienen alrededor de un 26% de materia seca.

Se utiliza para la fabricación de cerveza, a la que proporciona su amargor y aromas característicos, así como planta medicinal por ser estimulante del apetito, digestivo, sedante, antimicrobiano, etc.

Históricamente el cultivo del lúpulo se ha desarrollado en la provincia de León ¿En qué contexto surge la idea de estudiar la viabilidad de este cultivo en el Noroeste Murciano?

Aunque ha influido algo la proliferación de pequeñas industrias interesadas en la producción de diferentes cervezas artesanales, el principal motivo ha sido el interés de una gran cervecera regional por abastecerse de productos locales y contribuir con ello al aumento de la, cada vez más buscada, economía circular y a mejorar su imagen de marca en nuestra Comunidad.

La prioridad, a su vez, que nos ha motivado, a esta Oficina Comarcal y a la Consejería para el estudio de la viabilidad de su cultivo, en una comarca como la nuestra que por su altitud se asemeja algo a las condiciones termométricas de León, es la transferencia de tecnología al sector agrario, fruto de la necesidad de ofertar a nuestros agricultores alternativas productivas con algo más de márgenes comerciales de los que disponen, actualmente, los cultivos tradicionales.

 ¿Qué condiciones son necesarias para el cultivo de esta especie?

El lúpulo se cultiva, como se aprecia ya, en climas continentales de nuestra península y gran parte del resto de Europa. Estamos viendo que soporta bien los fríos invernales que, en la comarca del Noroeste, merman muchos años las producciones frutícolas. El lúpulo brota bien avanzado el mes de abril y sus brotaciones soportan las heladas, como hemos comprobado en el presente año.

Está adaptado a suelos ligeramente ácidos y ese podría ser un condicionante, pues los nuestros son, en general, básicos y calizos pero nuestra forma de cultivo, en riego localizado, nos permite implementar, con quelatos de hierro, las exigencias de la planta y los bloqueos que se puedan producir de este micro elemento en nuestros suelos.

Por contra, disponemos de ciertas ventajas en el ahorro de fitosanitarios ya que nuestras condiciones climáticas, al ser de menor pluviometría y humedad, propician una menor incidencia de enfermedades como oídio y mildiu que, en sus zonas habituales de producción, es obligatorio tratar y aquí no lo hemos hecho en los dos años de estudio.

El lúpulo se encuentra entre los principales motores económicos de las comarcas regadas por los ríos Órbigo, Tuerto, Porma y Torío. ¿Cómo podría contribuir su cultivo a la economía de nuestra comarca?

Pues, como hemos dicho, a diversificar nuestras producciones, aumentar la rentabilidad de parcelas de regadío que hasta ahora presentaban menores márgenes de beneficio, como ocurre con los cereales de regadío, aumentar la biodiversidad y asegurar producciones que hasta ahora eran erráticas, como sucede con las de plantaciones frutales y de frutos secos que presentan floraciones tempranas y que sufren, a menudo, la pérdida de cosecha por la acción de las heladas de final del invierno e inicio de primavera.

Las variedades más demandadas por el mercado son aquellas llamadas «super amargas´´, en el estudio realizado se han utilizado 8 variedades diferentes ¿Qué características presentan? ¿Qué variedades se adaptan mejor a las condiciones del terreno?

En nuestra parcela experimental estamos comprobando el comportamiento, ya durante dos años, de variedades amargas: Nugget y Magnum, una dual (amarga y aroma) como la Chinook y otras tres aromáticas: Cascade, Hersbruker y Styrian y, en este último año, hemos introducido otras dos aromáticas más: Willamette y Centenial.

Las variedades que, hasta el momento, nos están pareciendo más interesantes, por su desarrollo, producción, calidad y perspectivas de mercado, son: Nugget, dentro del primer grupo y Cascade, del segundo, aunque es preciso acumular más datos, en algún año más, de Magnum, Hersbruker y Chinook y, más aún, para las dos variedades de primer año.

Por último, ¿Cómo cree que evolucionará este cultivo dentro de la comarca del Noroeste?

Pues parece que puede iniciarse con la implantación de alguna hectárea en el próximo año y, dependiendo de lo que los agricultores vecinos observen sobre sus costes y rentabilidad y lo interesante de los contratos que se puedan establecer con esta importante cervecera, lo normal es que se amplíe su superficie de cultivo en los siguientes años.

No debemos olvidar que requiere de una importante inversión inicial en la estructura de entutorado y que, en ciertos periodos como la brotación, instalación de trepas, guía de plantas y recolección, precisa de la utilización de cierta mano de obra que, si ésta es familiar, propiciaría, más aún, una rentabilidad interesante para un cultivo de unas pocas hectáreas.