MARI FRANCIS SÁEZ/PIANISTA

Lidia García García, creadora del podcast “¡Ay, Campaneras!”, se encuentra en un momento efervescente: en la misma semana ha sacado el libro “¡Ay, Campaneras! Canciones para seguir adelante” y ha sido galardonada con el premio a la mejor estudiante en categoría individual otorgado por la Universidad de Murcia, donde actualmente es investigadora en el departamento de Historia del Arte. 

¡Ay, Campaneras!

Mari Francis: ¿Cuándo sentiste la llamada? ¿Con qué intérprete te iniciaste en el género de la copla?

Lidia: A mí, lo que es gustarme, me ha gustado siempre por esto de que mi madre lo cantaba cuando era pequeña y todo eso. Pero el cambio a interesarme por ello de una manera más intelectual fue ya en la adolescencia tardía, digamos, a punto de entrar en la universidad, cuando ya empecé a leer sobre el tema y a documentarme.

Y el pellizco especial lo sentí con Concha Piquer.

MF: ¿A qué edad o en qué momento coincidiste en espacio-tiempo con personas de tu misma edad que compartieran tus gustos folklóricos?

L: Fíjate que nunca lo había pensado, simplemente era algo que me interesaba a mí y ya está y no particularmente a la gente con la que yo me juntaba. Fue de manera más amplia, a raíz de las redes sociales, por esta cosa de que nos juntamos la gente con intereses comunes.

MF: Tú que perteneces al ámbito universitario/investigación, hasta hace relativamente poco se miraba con desprecio a lo que tuviera que ver con las folkóricas, lo popular, lo a caballo entre lo popular y lo culto. En el ámbito de la musicología también ha ocurrido.  

En la actualidad, parece que estamos asistiendo a un cambio de paradigma con respecto a la copla ya que están proliferando diferentes trabajos académicos sobre el tema, ¿por qué piensas que está ocurriendo? ¿estamos asistiendo a un verdadero reconocimiento por parte de nuestra generación? ¿Qué ha cambiado?

L: Yo sí que creo, para ser justos, que desde hace ya unos años muchos investigadores (pienso, por ejemplo, en el grupo en torno a la Complutense) llevan organizando un congreso de copla y específicamente de distintos temas como copla y género. De hecho, yo creo que últimamente ha habido más un problema de comunicación. Por ejemplo, muchos mitos de la copla y su asociación con el franquismo en el ámbito académico están perfectamente superados y, sin embargo, esas ideas no han penetrado todavía o no de manera completa en la gente. Pero académicamente sí que ha habido mucho recorrido en ese sentido, aunque todavía quede por hacer, pero hay mucha gente ya trabajando en ello. Pienso en Enrique Encabo, Inmaculada Matía…

MF: Con respecto a esto, ¿piensas que la copla se ha desligado ya de la instrumentalización franquista a la que injustamente se ha visto vinculada?

L: Creo que aún persiste en determinados ámbitos y probablemente sobre todo para determinadas generaciones, cosa que entiendo perfectamente. Para la gente que vivió más de cerca el franquismo continúa recordándole mucho a esa época, lo que veo natural. En ese sentido, creo que nosotros, como generación, estamos en una posición privilegiada porque podemos mirarlo desde otro punto de vista.

MF: Cuando nos ponemos las gafas del feminismo observamos cómo se tiraniza a mujeres como Concha Piquer por el simple hecho de decir que si no gana dinero no se divierte, ¿es tan diabólico querer ganar dinero por trabajar?

L: (Risas) No, es absolutamente lógico, necesario y reivindicable. En el caso de Concha es complicado, ella tenía un carácter que ciertamente, puede llamar a antipatías. Pero creo que sí que hay una tendencia de demonizar figuras femeninas fuertes, estos mismos rasgos en hombres se considerarían de lo más normal. Si tú eres una diva y eres la persona más exitosa dentro de tu ámbito profesional, ¿por qué no vas a estar orgullosa de ello? Siempre se penaliza más cuando es una mujer.

MF: Momento “he venido a hablar de mi libro”, ¿en tu cabeza qué fue antes: escribir un libro o el podcast?

L: Fíjate, eso es interesante, yo estoy escribiendo la tesis que tiene que ver con estas cosas, pero no trata de esto exactamente. Creo que ha surgido como tenía que surgir. La manera más natural fue el podcast puesto que en este sentido divulgativo me he decantado más por una cuestión de valoración específica de las canciones, de las historias detrás de las canciones, muchas veces desde una lectura casi filológica de las letras. La cuestión de hacer un libro a partir de eso ha venido más por una necesidad de profundizar en los temas o llevar ciertas reflexiones que había lanzado en el podcast mucho más allá.

MF: ¿A qué público va dirigido tu libro?

L: A todo el que quiera. Algo que me gustó mucho del podcast era la amplitud en ese sentido. Desde gente muy joven que se ha interesado por esta música a mucha gente que ha recordado su juventud.

MF: Enhorabuena por tu fichaje en Podium Podcast, ¿te esperabas que tu podcast casero tuviera tal acogida? ¿tienes alguna anécdota con alguna radioyente?

L: No me lo esperaba en absoluto, tu imagina que empiezas en tu casa hacer algo en el confinamiento, desquiciada. Lo mismo me podría haber dado por hacer bolillos.

Anécdotas, un montón. De lo más emocionante, varias personas que se dedicaban a trabajar en residencias de ancianos en el momento que no podían recibir visitas de familiares, me decían que les ponían el podcast y que les encantaba.

De manera específica, con el episodio de la madre soltera, me escribieron muchísimas mujeres contándome sus experiencias.

MF: No debe ser fácil compaginar tantas cosas como llevas: clases, tesis, podcast… ¡Dinos tu secreto!

L: (Se ríe y señala el café) La verdad que estoy trabajando como una desgraciá últimamente, es cierto. Pero, en cualquier caso, estoy haciendo un esfuerzo porque creo que es el momento de hacerlo. Momento en el que se ha generado interés por esto y puede haber un espacio para contar cosas, que a lo mejor en otro momento no me hubieran hecho caso.

MF: ¿Conoces el noroeste de la región de Murcia?

L: La verdad que no lo conozco mucho. En Murcia llevo tres años y no he visitado muchísimos sitios, pero lo tengo pendiente y tengo ganas.

Una ronda rápida…

  • Una copla para conquistar a alguien: Embrujá por tu querer
  • Una copla para el mal de amores: Cinco farolas
  • Una copla para sobrellevar una infidelidad: Me valga la Magdalena
  • Una copla para justificar una infidelidad: Los tientos del reloj
  • Una copla para cuando estás enamorada hasta la médula: Tu ropita con la mía
  • Una copla para iniciarse en el género: La Zarzamora
  • Una copla para poner en la biografía de Tinder: Ojos verdes
  • Una copla para cantarla en el Orgullo: Tatuaje

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