AYUNTAMIENTO DE CALASPARRA

Disfrimur, una empresa de transporte de mercancías por carretera, ha iniciado esta mañana el proyecto de reforestación de 6,29 hectáreas en la Sierra del Molino de Calasparra. La repoblación forestal se realizará con ejemplares de pino carrasco de esta zona que quedó devastada por un incendio en septiembre de 2010. Está previsto que los trabajos de ejecución y plantación tengan una duración máxima de cinco meses. La iniciativa también incluye un plan de reposición y mantenimiento en los años siguientes.

La alcaldesa de Calasparra, Teresa García ha visitado el inicio del proyecto junto al Presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Fernando López Miras, el Director General de DISFRIMUR, Juan Jesús Sánchez, concejales y concejalas de la Corporación Municipal, el consejero de Agricultura, Agua y Medio Ambiente de la CARM, Antonio Luengo, representantes de distintas entidades regionales, de la empresa Disfrimur y medios de comunicación.

 

La alcaldesa de Calasparra y el Presidente del Ejecutivo Regional han agradecido a esta empresa la labor que están haciendo, poniendo en marcha esta iniciativa y adhiriéndose a las iniciativas que se están ejecutando desde las distintas administraciones públicas para alcanzar neutralidad climática compensando su huella de carbono.

 

El director general de Disfrimur, Juan Jesús Sánchez ha señalado que siempre que han calculado su huella de carbono lo han registrado en el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, obteniendo el Sello Calculo año tras año. Gracias a todas las medidas de reducción puestas en marcha han logrado el Sello de Reduzco en los últimos años. Además, ha remarcado que «sabemos que los bosques son un gran aliado para lograr nuestros objetivos climáticos, y por ello nace nuestro proyecto Bosque Disfrimur».

 

Esta línea de actuación se enmarca dentro de la estrategia de Transporte Invisible con la que Disfrimur mide su impacto y tiene por objetivo ser neutro en sus emisiones de CO2 antes de 2040. En 2013 se convirtió en la primera empresa de transporte en obtener el certificado del Gobierno de España por realizar el cálculo de la huella de carbono de su actividad.

 

La zona está clasificada como de recuperación de áreas incendiadas, e incluida en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), pues alberga especies como el búho real, halcón peregrino, cigüeñuela, alcaraván y chova piquirroja, y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

 

Para conseguir un correcto desarrollo de la repoblación, la empresa efectuará un mantenimiento de la zona durante los cinco años posteriores a la plantación y, en caso necesario, se efectuará una reposición de árboles que no hayan sobrevivido al primer año de plantación. El proyecto cuenta con un presupuesto de 62.000 euros, financiados íntegramente por Disfrimur para realizar esa compensación de carbono.