Ya en la calle el nº 1034

Ginés García Martínez-Reina y su compromiso con la sociedad

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 Adela Giménez Torrecilla/coordinadora de Apcom

Hace tiempo, salió a la luz un artículo sobre José Luis Lag, el cual ayudó a la Asociación de diferentes maneras. En sus inicios y, posteriormente fue presidente de APCOM, no hay palabras para definir como era, y de ninguna manera, para agradecer su implicación con la Asociación. Cuando decidió irse buscó una persona que le relevara, y en quien confiar, ya que no siempre aciertas, no fue fácil pero encontró a Ginés, alguien con voluntad y compromiso. Y de Ginés hablaré a continuación.

Ginés García Martínez-Reina y su compromiso con la sociedadGinés es una de las personas con calidad humana, tesón, altura de miras, ideas, muchas y, grandes ideas. Un gran hombre, Ginés cuyos méritos y, cualidades pasan desapercibidos, por su sencillez, a su vez muy respetado, no solo en su profesión, sino en el mundo de la discapacidad. Es intangible y, a su vez sublime, dispuesto siempre a cooperar, con gran talante negociador. Su familia así les educó, en aquellos tiempos era imprescindible poner la individualidad al servicio de la colectividad, -al igual que ahora- y de una generosidad encomiable, por todo ello dejó una huella indeleble.

Yo tuve la suerte de conocerlo, hace 40 años y, nunca me hubiese imaginado que tendríamos tanta colaboración, cariño, fue un compañero ejemplar. Esa amistad sería para siempre, y a lo largo de tantos años continúa, por ello me siento orgullosa.

Así que, ardua tarea para articular su trayectoria, -sintetizando claro- casi siempre con gran proximidad, desde las diferentes facetas. Ginés García Martínez-Reina fue compañero como antes decía. En aquella etapa yo trabajaba donde aún sigo haciéndolo, las personas con discapacidad han marcado mi vida siempre, con el apoyo de mi familia, a quienes hacía cómplices, y a su vez ayudaban, cuando les necesitábamos, -entonces teníamos bastantes menos recursos que ahora- también apoyaban mis retos, mis ilusiones.

Trabajaba con su hermano Antonio, del que aprendí muchísimo y, del que salían una lluvia de ideas constante. El centro estaba en una casa antigua, no había medios pero lo suplíamos con ilusión y mucho trabajo. Teníamos Colegio de E.E, que aun dependía del Ministerio de Educación, talleres, salas de psicomotricidad, de logopedia, guardería, -desde la que iniciamos la integración, llevábamos a nuestros pequeños dos días en semana a otros colegios para que pudiesen compartir con más niños- y también se disponía de residencia y comedor.

Así que, pensamos que sería bueno un piso tutelado, para que los chicos que tenían más autonomía y, más habilidades pudieran desarrollarlas, y ahí estuvo Ginés, haciendo un trabajo encomiable, siendo pioneros en la región. Eran chicos “complicados” digamos que su entorno familiar y, social no era el deseable, pero Ginés con gran capacidad de trabajo, mucha ilusión, y no exento de dificultades; formaron un gran equipo, y aprendieron a convivir de una manera independiente y normalizada. Hacían sus compras, para abastecer ese hogar que Ginés proyectaba que fuese, y lo era, vaya sí lo consiguió. Hacían la comida, limpiaban y también realizaban actividades en la calle, culturales, festivas, como otras personas hacemos. Salían de acampada, a la playa… Y anécdotas muchísimas, -con los chicos que tenía- seguro que puede escribir un libro y, Ginés personalmente nos puede contar.

En el año 83 se cerró el Centro, problemas económicos impidieron que se pudiese mantener. Abrimos de nuevo en Diciembre de 1984, con menos servicios pero empezamos a funcionar. Pasados los años, hablamos con el Alcalde, Antonio García Martínez- Reina, que siempre nos ayudó y, retomamos algunos servicios. Al tiempo, Ginés cambió de trabajo pero nunca perdió de vista a La Asociación, hasta el punto de que volvió como Presidente, José Luis Lag lo llamó y allí estuvo. Fue un revulsivo, organizó diferentes áreas: medica, institucional, social, económica… Ginés marcaba las directrices, y cada una de las áreas trabajaba para los objetivos y, proyectos previstos. Necesitábamos Residencia, se hicieron las gestiones para conseguirla y también el CDIAT Avanza, ambos servicios se inauguraron en el 1999. Siendo logros de máxima importancia. Igualmente, fue una apuesta fuerte, y un referente en la región, el Centro Especial de Empleo ECOJARDIN, firmando un convenio con el Excelentísimo Ayuntamiento de Caravaca, para el mantenimiento de parques, y jardines públicos. Para desarrollar este servicio se contrataron seis personas con discapacidad psíquica y física.

Hablar de la asociación de voluntarios, es imprescindible. Algunos profesionales realizamos un programa de ocio y, les acompañábamos a diversas actividades: culturales, deportivas, de ocio, lo hacíamos en los diferentes pueblos de la comarca, ámbito de actuación de la asociación, y así concienciar a la población para crear grupos de amistades. Posteriormente pensamos que era conveniente atraer personas voluntarias para que los acompañaran. Para ello conseguimos entrevistas en todas las emisoras de radio de la comarca, Angelita y algunos compañeros decían, que es lo que esperaban de los voluntarios, en definitiva de la sociedad. Y de ahí surgió la creación de VAN, (voluntarios asociados del noroeste). Para empezar creímos conveniente realizar un curso para formarles y, tras varias conversaciones conseguimos que viniera Angels Ponce, desde Cataluña, un referente nacional en este tema y, otros relacionados con la discapacidad. Siempre tuvimos el apoyo de Ginés, sus ideas y sugerencias. En dos años de mandato se consiguieron grandes proyectos, por su forma de ser, por su relación con la sociedad caravaqueña, y con las instituciones para obtener recursos económicos y de cualquier otra índole.

Podíamos hablar más sobre Ginés, aunque muchos ya sabemos que no dejaba de idear, por eso no puedo dejar de decir, que en su anhelo por conocer servicios más avanzados, de vivienda y otros, y así comprobar de primera mano cómo vivían las personas con discapacidad de manera independiente, marcharon a otros países y volvieron con nuevas ideas, y algunas de ellas las estamos desarrollando.

Decir que también antes de dejar la presidencia quiso asegurar que dejaba a la persona idónea, con capacidad de trabajo, con ilusión y, padre de Víctor, un niño atendido en AVANZA, me refiero a Antonio Castillo. Pasado el tiempo sabemos, que Ginés no se equivocó, y con excelente criterio dejó en buenas manos a nuestra querida asociación.

Así pues, en otro momento hablaremos de Antonio Castillo, y siempre de Apcom, dada la importancia de la presencia social en Caravaca y nuestra Comarca, ya que todo ello conlleva la inclusión social y laboral de las personas con diferentes capacidades, que atendemos en APCOM.

 

 

 

 

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