PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Haber trabajado con el mítico John Coltrane, en su cuarteto, le hizo respetado y admirado en los ambientes jazzísticos. Su dilatada carrera le llevó por senderos de gloria, relacionándose con los más variados estilos, sin perder de vista, nunca, la más novedosa vanguardia del jazz, practicando variedades como el jazz modal, hard bop, jazz progresivo y, simultáneamente, sin dejar de atender la música afrocubana a la que también dedicó diversos discos muy completos y exitosos. Nos estamos refiriendo a Alfred McCoy Tyner (11-12-1938, Philadelphia-Pensilvania-EE.EE./06-03-2020, Nueva Jersey-EE.UU.), excelente y muy reputado pianista de jazz que era conocido artísticamente como McCoy Tyner. Motivado por su madre que le animó a estudiar piano, como el mayor de tres hermanos, pero no se decidió a comenzar hasta alcanzar los 13 años. Afortunadamente, dos años después, consiguió que la música viniera a convertirse en el punto esencial sobre el que gravitaba su vida, gracias a su intensa afición. Se sintió influenciado por distinguidos maestros del teclado, entre los que se encuentra su vecino, en Philadelphia, Bud Powell, muy considerado por su destreza en el bebop y su claro dominio del instrumento.

Debut con Benny Golson.- Otro de los relevantes músicos que se convirtió en referencia para McCoy Tyner fue Benny Golson, glorioso del saxo tenor y con el que debutó en público por vez primera. Golson, que ahora luce 91 años repletos de experiencia musical, además del saxo, fue el primer pianista en el mítico Jazztet de Golson y Art Farmer, dos bandas asociadas de enorme lujo que propiciaron un sexteto codiciado en todas las latitudes musicales. Tyner recaló en el grupo del virtuoso saxofonista John Coltrane, después de abandonar el referido Jazztet. Se daba la circunstancia, además, de que McCoy Tyner se hallaba en el punto de mira de Coltrane, razón que le llevó a incorporar en su repertorio, en 1958, una de las más notables composiciones del pianista: “The believer” (“El creyente”). Tyner tocó con Coltrane, grabando para la discográfica “Atlantic Records”, al ritmo de la pieza titulada “My favourite things” (“Mis cosas favoritas”), compuesta por Richard Rogers y Oscar Hammerstein II, tema popularizado por diversos artistas, pero, especialmente, por el legendario Coltrane.

Un cuarteto mítico.- El cuarteto de Coltrane estaba concebido de la siguiente forma: del saxo tenor se ocupada el propio Coltrane; Jimmy Garrison se responsabilizaba del bajo; de la batería, Elvin Jones y se completaba con el piano de Tyner. La formación ofreció conciertos, prácticamente sin interrupción, durante cuatro años consecuenticos, entre 1961 y 1965, grabando numerosos álbumes clásicos que incluyen “Ballads”, “Live at the village vanguard”, “Crescent”, “The John Coltrane quartet plays”, “Live at birdland” o “A love supreme”, entre otros muchos, inmortalizándose, todos ellos, en la discográfica “Impulse!”. Pero Tyner grabó, también a las órdenes de Coltrane, otro conjunto de relevantes álbumes en formato de trío de piano y con el mismo sello discográfico, periplo que se inició, en 1962, con “Inception”, plástico en el que queda patente la incuestionable habilidad de Tyner en el mundo de la composición. Durante esa misma época, figuraba como acompañante en diversas grabaciones editadas por el sello “Blue Note Records” con el que inició una copiosa colección de álbumes post-bop, luego de abandonar el grupo de Coltrane y entre los años 1967 y 1970. Cabe señalar “The Real McCoy” y “Tender moments” (1967); “Expansions” (1968) o “Extensions” (1970). Recaló, a continuación, en el sello “Milestone” y se prodigó con influyentes nuevos álbumes, como “Sahara” (1972); “Enligthenment” (1973) y “Fly with the wind” (1976), que contaba con el flautista Hubert Laws, el baterista Billy Cobham, así como una orquesta de cuerda.

Multiinstrumentista.- La música que inmortalizó en “Milestone” y “Blue Note Records” incorporaba matices y detalles de los sonidos orientales y africanos, al tiempo que establecía su punto de arranque en la del cuarteto de Coltrane. Tocó Tyner, en Sahara, piano, percusión, koto y flauta, instalándose en un nivel de autoexigencia muy intenso. Los álbumes que iba creando, por otro lado, eran profundo ejemplo de un jazz vital, novedoso y alejado de la fusión y el free jazz. “Trident” (1975), se hizo notable, porque Tyner ejecutaba un instrumento inusualmente incorporado al jazz, como es el clave, pero también la celesta, además del piano. Las décadas de los ‘80 y ’90 le envuelven en ese halo en el que es, él, el que se vuelve extraordinariamente influyente en jazzistas más jóvenes, pues la forma de tocar del “maestro” queda perfectamente distinguida por el uso del bajo con la mano izquierda, tendiendo a levantar el brazo a cierta altura para el inicio de los enfáticos compases. Además, aplicaba otros muchos registros y métodos, muy personales, por él creados. Fue musulmán sunní, disciplina a la que se incorporó con 18 años, pero por corto espacio de tiempo. Casado, con tres hijos y hermano de Jarvis Tyner, relevante líder del Partido Comunista Americano. Este magnífico jazzista nos abandona con 81 años. ​