Hace más de 35 años que no se ve una escenografía de las dimensiones que este año se podrán apreciar en el Antiguo Mercado Público de La Unión. El artista Esteban Bernal Aguirre vuelve a estar detrás de la creación del fondo de este escenario, esta vez para poner imagen a la 61 edición del Festival Internacional del Cante de las Minas, con unas dimensiones de 12 metros de largo 5,5 metros de alto, construido por su envergadura con sistema de poleas, grúas y andamiajes y diseñado para ser reutilizable de cara a próximas ediciones.

Esteban Bernal apuesta por el arte contemporáneo en esta creación que se inaugurará el martes 26 de julio, fecha previa al inicio del Festival, haciendo uso de una técnica nunca utilizada hasta ahora para esta escenografía, utilizando materiales naturales, reciclándolos y haciendo que la sostenibilidad tenga gran protagonismo. “Serán materiales procedentes de todo el mundo, haciendo un guiño al carácter internacional de nuestro festival”, señala el artista.

Esta escenografía supone un paseo por los colores y texturas de la Sierra Minera, con una iluminación especial diseñada para potenciar esta obra que lleva dos años y medio fraguándose en la personalidad creativa de Esteban Bernal. Además, en los últimos meses se han ultimado los detalles de este fondo en las instalaciones de Maquinista de Levante, sede de la 60 edición del Festival y empresa en la que nacieron algunos de los elementos de fundición más emblemáticos que se pueden observar en el Antiguo Mercado Público.

Hasta el momento de presentación, serán varios avances los que se darán desde las redes sociales del Festival Internacional del Cante de las Minas, tanto Facebook, como Instagram y Twitter, para desvelar los puntos clave de esta creación.

Un vínculo artístico histórico con el Festival

Esteban Bernal Aguirre es uno de los grandes nombres vinculados históricamente al Festival Internacional del Cante de las Minas como seguidor del legado de Asensio Sáez, quien, además, fue profesor e inspirador en su faceta artística. La capacidad creativa del unionense es infinita, como ya se ha podido comprobar tanto en su autoría de algunos de los trofeos del Festival, como en los carteles o los fondos que han ilustrado en anteriores ediciones la ‘Catedral del Cante’, sin olvidar obras como el Monumento al Minero de la Plaza Joaquín Costa.

Su primera escenografía fue en 1985 y ya fue a partir del año 2000 cuando su autoría ha sido una constante. En 2012, en la 52 edición, apostó por uno de los iconos más emblemáticos de La Unión inundando con 36 obras pictóricas de castilletes mineros el escenario. En la siguiente edición, y hasta el año 2019, creó un ciclorama retroiluminado de 50 metros cuadrados que cambiaba de color, compuesto de castilletes mineros que ofrecían una silueta del paisaje minero.

Ahora, tras la pandemia, Bernal saca a la luz un nuevo fruto creativo que pretende poner en valor el paisaje de La Unión y la herencia cultural que ha quedado en esta tierra.