JOSÉ GÓMEZ

Termino de leerlo y, como siento debilidad manifiesta por él y siguiendo sus divinas enseñanzas, me atrevo a escribir:
Hijo, padre, novelista, poeta, esposo, hombre, lúcido, español;Pascual García, el literato, nos ofrece su último trabajo «Hablar duraHablar durante las comidasnte las comidas». Compendio de historias escritas a ras de suelo donde partículas de letras en orden exquisito, salpican el papel con pasajes de latidospropios,de seres reales y sin historia que caminanasustados lamiendo sus carnes magulladas entre las esquinasde las calles.
Pascual, en su escritura interior que mira al exterior, muestra un poco que conduce a ver un mucho, cuarenta y un momentos entintan las páginas de esta redoma, donde la decepción y lo insólito escuchan impulsos de corazón resentido, manos de asfixia y súplica enfrentadas a venganzas invisibles, llamada desesperada de amores que reto- zan en brazos de otro y no pueden amarse y, toda la debilidad de la gente alumbrada con la exigua luz de una bombilla de filamento oxidado. Relatos cortos, maduros, a veces insolentes y otras correctos, de inteligencia fresca y sencilla, donde la osadía del enseñante se va mostrando página a página para entre- gar en el transcurso de la lectura un guateque escrito al lector que no encontrara una observación y experiencia igual a otra.
«Hablar durante las comidas», discursos concatenados que te harán levantar la mira da al finalizar cada uno de ellos en busca de una bocanada de aire que tepermita seguir inmerso en su colación y, sin mesura, acusar al escritor de escribir bien.

EDITORIAL: AGUACLARA (ALICANTE)
PÁGINAS: 176
GÉNERO; RELATOS