GLORIA LÓPEZ

Me cuenta cuando la llamo que podría haber cerrado directamente y no complicarse la vida para dos años que le quedan antes de jubilarse, pero Mari Toni Marín no es de esas. Es de las mujeres que me gustan a mí. Sin miedo, luchadora, independiente, la sonrisa abierta y el pelo corto. 40 años lleva su óptica abierta atendiendo ahora a los nietos de los que la ayudaron a montarse cuando vino de Madrid con una diplomatura en óptica. Dice que la dejó su padre irse allí a estudiar una carrera de ciencias y corta, que era lo único que tenía claro, porque antes solo se estudiaba maestra o enfermería. Una amiga le habló de óptica y pensó que sería lo suyo. Corría en el calendario el año 75 y por las calles madrileñas los últimos grises, allí le pilló la muerte de Franco y allí aprendió a mirar los ojos de la gente. Ahora ve el futuro con incertidumbre pero con fuerza, no quiere abandonar lo que tanto esfuerzo le ha costado y donde tantas horas ha pasado. Óptica Magalens no es un negocio, es la prolongación de su casa y sus paredes el reflejo de una vida dedicada a medir las retinas de varias generaciones de Caravaca.  

Óptica Magalens

Óptica Magalens

¿Cómo fue la semana anterior al estado de alarma?

Estábamos totalmente ajenos a lo que se nos venía encima. Nuestras citas y clientes con total normalidad. El movimiento como cualquier otra semana.

¿La óptica Magalens cerró el mismo día de la declaración del estado de alarma?

Sí, nosotros cerramos el día 14. La seguridad es imposible de mantener en nuestro trabajo. Hemos atendido alguna urgencia, pero a puerta cerrada y siempre con cita.

¿Te has podido acoger a algunas de las medidas aplicadas por el gobierno?

Sí, en la óptica había tres trabajadoras y hemos realizado un ERTE.

¿Teníais ya comprado el material óptico para la nueva temporada?

Sí, las colecciones nuevas de gafas, tanto de sol como graduadas, ya estaban compradas y abonadas y se sacarán a la venta en cuanto se abran las puertas. 

¿Cuándo tenéis previsto abrir?

El lunes 11 abrimos de nuevo. Ya tenemos todo organizado para poder abrir con todas las medidas de seguridad que se necesitan en nuestro trabajo. Se han adquirido mascarillas, guantes, geles, mamparas…

¿Cuáles son esas medidas?

Hemos reducido el aforo a dos personas. Además, los clientes que vienen pueden probarse tranquilamente las gafas porque hemos comprado todos los materiales para desinfectar todos los productos tras cada prueba.