GLORIA LÓPEZ CORBALÁN

Tengo 700 palabras para explicar un proyecto que necesita 15.000 euros. Hasta yo, que soy de letras, entiendo que me faltan números, palabras y euros si me pongo a sacar cuentas. Pero hace mucho que me enseñó Sabina que uno más uno no siempre son dos y que tenemos la duda pero nos sobra la fe, tenemos voluntad y nos sobran los amigos… tenemos un proyecto que no se va marchitar y guerreros que siempre ganan batallas.


Tenemos un Centro de día y Residencia de personas dependientes, El Copo, donde un grupo de personas con discapacidad trabaja cada día haciendo jabones para lograr un objetivo.
Tenemos un objetivo que no ha surgido de la nada, sino que se decidió en una reunión una tarde de primavera del año pasado. Cómo florecen las flores en ese paraje idílico donde pasan sus días, algunos sus noches; sin pensarlo, sin sentirlo, pero con el fin de saberse útiles… y sin más (ni menos) destino que el que a los demás se nos olvida entre las prisas del malvivir: hacer felices a los demás.

Tenemos 14 personas especiales: Ana Belén, Mari Cruz, Mari Paz, José Pascual, José Urbano, Germán, Antonio, Pedro, Mari Luz, Luisa, Ascensión, Mireia, Juan José e Isabel, que trabajan cada día haciendo jabones de colores con forma de cruz que luego meten en bolsitas para perfumar nuestros recuerdos de niñez, esa que nosotros perdimos pero que para ellos es eterna.
Tenemos a cuatro personas, Lolo, Rocío, Vero y Raquel que junto a su Directora Tere Guirao, supervisan todo el trabajo y piensan como aumentar las posibilidades y restar los problemas. Matemática pura escrita en un cuaderno de música. La que pone Ana, una de las residentes, que entra para cantarnos una canción de la Jurado que nos viene al pelo… ayúdame señor, a caminar….que grande.
Ayúdanos señor… a columpiarnos también a las personas con movilidad reducida.

Tenemos hasta el nombre de este objetivo, tan alegre como ellos, Club Bimba Piruleta creado por ellos, para los que viven con ellos. Y entre todo lo que el mundo puede darles y que ellos pueden comprar con su esfuerzo y su trabajo, eligieron la más simple y bonita a su vez. Esa que a ti y a mi se nos escapa por sencilla: Hacer felices a sus amigos que no han podido nunca montarse en un columpio. Casi nada, casi todo.
Quieren un parque adaptado para sillas de ruedas, porque como dice Adela Giménez, coordinadora en el centro, no solo son difíciles de hacer, es que encima son caros. Encima. Eso que para nosotros es algo tan nuestro y tan sin valor como un columpio, tan unido a la felicidad de la niñez, tan simple como dos cuerdas y una tabla, tan normal que los ves en cualquier jardín y tan tuyo que no puedes resistirte a sentarte…
Eso, es para ellos un objetivo. Algo que se les niega por difícil, por caro, por 15000 euros. A ellos, que no habríamos de negarle nada, que viven en un mundo de maravillas donde los segundos pueden ser una eternidad y la niñez su vida al otro lado del espejo.
Ellos, que pudiendo pedirlo, que lo han pedido, han pensado en ganárselo, para regalárselo a los que, viviendo con ellos, están peor que ellos. A mi ya me han ganado.
Han ganado una clienta que les va a comprar unos jabones preciosos para regalar en la próxima comunión de mi hijo.
Y si el tuyo es como el mío que no tiene más dios que el fútbol ni más color que el morado, te hacen, en vez de cruces, escudos.
Y si la tuya es una princesa o una Frida, su inicial en todos los colores del arco iris. Y te puedo asegurar que no será un recuerdo cualquiera. No. Este será el recuerdo del olor de su infancia recogido en una bolsa para guardar en tus cajones. Y podrás explicarles que los que lo han realizado verán el mundo desde su columpio y ellos podrán ayudarlos pagando 1.50 euros (cruz grande) o 1 euro (dos cruces pequeñas), por algo que no tiene precio.

He gastado casi todas las palabras y no sé si he logrado mi objetivo. Solo me queda utilizar las que me quedan en deciros que podéis encargar vuestros jabones para bodas, bautizos o cualquier otro evento que se os ocurra, en El Copo Apcom y su teléfono es 868.185.126 .

Que la compra de tus regalos haga que ellos puedan ver el mundo desde su columpio.