Mónica Sánchez, concejal del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Caravaca
“…Y, además, es un hombre” de ‘Un mundo sin fin’ de Ken Follett, 2007
Analizar y desgranar el papel de la mujer en el siglo XIV, en un mundo donde la fe, la política y los hombres regían y ordenaban todo, parece como algo alejado y simplista en pleno siglo XXI, pero…. ¿cuánto camino queda todavía por recorrer en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres? ¿Realmente estamos asistiendo al cambio?


Y así, después de siete siglos, llegamos un año más al 8 de marzo conmemorando el día de la mujer, marcado por la reivindicación de estigmas con fuertes raíces en este terreno como son la brecha salarial, la violencia de género y la conciliación familiar y laboral.
La mujer y toda la sociedad, nos enfrentamos a un reto de dimensiones considerables. No hay un camino único, o una solución única que arroje la desigualdad de un plumazo en nuestra sociedad actual. Por eso, intentar analizar los tres problemas fundamentales con los que se encuentra la mujer actual es de una gran complejidad.
Creo, sin embargo, que las políticas sociales de la mujer tienen que mejorar, y que deben ser una apuesta más que firme, para aportar medidas reales encaminadas a evitar la brecha salarial de forma contundente, con penalizaciones a aquellas empresas que no cumplan el principio de la igualdad entre hombres y mujeres. También, promover medidas de conciliación de vida laboral y familiar como puede ser la agrupación del horario para facilitar el cuidado de personas al cargo y por supuesto, educar para evitar la violencia de género. De todo ello se hace eco la consejera de Igualdad y Familia del Gobierno de la Región de Murcia, por poner un ejemplo, promoviendo La ley de Igualdad o el Plan Estratégico para la Calidad del empleo.
Hasta hace poco más de 50 años, el patrón de la mujer en la sociedad y durante generaciones, ha estado ligado al cuidado del hogar y ha dejado poso en nosotras y, aunque evidentemente se ha recorrido mucho camino la mujer es más vulnerable que el hombre.
Debido a la reciente crisis económica en España, aunque la situación de partida era diferente entre hombres y mujeres, encontramos mujeres ocupando empleos más precarios e informales. Mujeres, con estudios universitarios o sin ellos, con gran proyección laboral, capacitadas para gestionar, preparadas para dar el salto, se vieron en ese punto de partida y vuelve a tomar fuerza la frase de hace siete siglos “…Y, además, es un hombre”.
En mi entorno la crisis también apartó del panorama laboral a hombres y mujeres, pero fue mayor el número de mujeres que modificaron su itinerario laboral y por lo tanto su posición en la sociedad. También sabemos, que esto no tiene marcha atrás, el camino de la igualdad se emprendió hace casi dos siglos en Europa, estancadas las sociedades europeas en diferentes épocas, unas más que otras, la sociedad despañola conseguirá el objetivo de la igualdad.
Por eso, sigo sorprendida de ver levantarse cada mañana a mujeres valientes, luchadoras, bases de la familia de nuestra sociedad, sin complejos, dando ejemplo a diario de que…Y, además, de no ser un hombre,la consecución de una vida plena y justa, está más cerca. Todos los días son el día de la mujer, hasta que entre todos consigamos que la igualdad de género sea una realidad.