DIEGO MARÍN RUIZ

NUESTRO PATIO DE RECREO

Si hay algo que otorga el tiempo es perspectiva. Lo que hayamos hecho con ese tiempo nos otorgará un conocimiento, una habilidad, una profesión… pero sin duda, el tiempo nos dará una nueva visión de las cosas. Y cuando uno pasa su vida dedicándola a una pasión el resultado puede ser abrumador.

Acacia Rico

Acacia Rico

Cuando uno encara una entrevista a alguien que conoce de muchos años, a veces, algunas preguntas suenan extrañas nada más realizarlas. Ante la pregunta ¿Quién es Acacia Rico?, la respuesta que obtengo es “Si tú lo sabes”. Pero es verdad que pararnos y escuchar a otra persona como se ve a sí misma puede aportar otra perspectiva. “Una pianista que se ha pasado toda su vida pensando en música y que ha conseguido que su sueño de niña, lo siga siendo de adulta”. Si tengo que añadir algo, diría que una persona encantadora.

“Soy una afortunada, me dedico a lo que más me gusta”. “Disfruto del arte,  de la música, y enseño a niños pequeños. Son los dos campos que siempre me han fascinado”. Actualmente, Acacia, es profesora en el conservatorio profesional de música. Es terapeuta musical y presidenta de la asociación Hazzart (Una asociación cultural que se dedica a mover el arte en todas sus facetas y disciplinas).

Hazzart se funda en 2016, en Murcia, por varios músicos. “A veces la cultura se presenta en unos formatos que están muy alejados del público y cuesta mucho llegar a la gente. La cultura es necesaria, pero no se le está dando la importancia que merece en muchos momentos”. “En momentos como los actuales, es inevitable que piense que se puede curar con música y arte. La música es medicina para el  alma”. “Básicamente, nos dedicamos a descontextualizar el arte. Llevamos a los músicos a la calle, porque la gente no suele ir a auditorios. Acercamos al artista al público”. “Fusionamos las artes, creemos que al juntar lo visual con lo auditivo todo entra mucho mejor”.

Bajo esta premisa, nació una idea del ayuntamiento de Murcia y Klavier: “Pianos en la calle”. “En la primera edición, el ayuntamiento contó con Hazzart, no es una idea nuestra. De hecho es una idea que se está llevando a cabo en muchos países. Ya sea en aeropuertos, metro… la idea es sacar la música a otros terrenos”. “El piano es un instrumento que llama mucho la atención, cuando es un piano gran cola, y lo plantas en la plaza Cardenal Belluga, pues llama mucho la atención. Impacta y por el mero hecho de encontrar un piano, te paras y los ves”.

Esta respuesta me da pie a adelantar mi pregunta habitual. Esta idea es una nueva forma de publicidad, ¿Podemos hablar de que cultura y publicidad van de la mano?: “Están estrechamente unidos. Aquí, cada uno se va buscando su propia publicidad. Patrocinios a veces hay, pero, no hay un apoyo real a la cultura desde el patrocinio”. “En Murcia los estilos musicales a los que se suele visibilizar están muy limitados. Podemos entender que la música clásica no llegue a todo el mundo, pero, ¿y músicas como el Jazz o el Blues? Al final los artistas suelen ser los mismos”.

Como decía al principio, ver la música desde esta perspectiva no ha sido de la noche a la mañana, detrás hay una infinidad de horas dedicadas al piano. “Compaginar tu vida, si echas la vista atrás, es difícil. Recuerdo momentos del colegio o el instituto, cuando todavía no sabes lo que quieres ser, y yo era “la del piano”. Mis amigas me tiraban piedrecitas a la ventana para salir a jugar y yo salía y les decía: no puedo, tengo que estudiar. Esa sensación se te queda muy clavada, como de tener una doble vida que otros no tienen. Pasa un poco como con los deportistas de élite que pasan mucho tiempo entrenando, pues bueno, yo tenía que echar también un montón de horas a parte de la formación académica reglada. Tengo recuerdos de amigas que me preguntaban a las 11 de la noche como llevaba el examen, y yo acaba de llegar de Murcia de pasar la tarde en el conservatorio, y me tenía que poner entonces por qué no había empezado. Ese recuerdo de lo duro que resulta, te ayuda a la hora de enseñar a otros alumnos a entender la situación por la que ellos pasan”.

Quiero hacer hincapié en uno de los aspectos que me ha puesto de manifiesto, esa relación entre deportistas profesionales y en este caso la música profesional. En estas actividades o se empieza desde muy joven o es muy difícil de adulto. “Cuando la gente te pregunta cuánto dura tu carrera y les contestas que 14 años, la respuesta es  ´¿Cómo?´ Claro, es que empecé siendo muy pequeña. Necesitas empezar muy joven. Sí que es verdad que hay ciertos instrumentos que se pueden empezar un poco más tarde para llegar a un nivel parecido, pero como en el caso de los deportistas, interviene la musculatura a la hora de tocar, o tienes una práctica que has estado entrenado desde pequeño, o es muy difícil convertirse en un profesional”.

Acacia es, como ella bien dice, una persona con muchas inquietudes. E intenta relacionar todas ellas, de esta manera nace “Pianeando”. “Pianenando va destina a niños muy pequeños. Pase una etapa de mi vida trabajando con niños de entre 3 y 6 años, yo pensaba que no iba a ser lo mío porque nunca me había visualizado trabajando con niños tan pequeños, y vi que no hay material para trabajar con niños tan pequeños. Esta idea entonces surge un poco de adaptar los materiales que iba creando para ellos. De los tres volúmenes que hice, solo he publicado el tercero de momento. Fue una experiencia muy bonita. Si empiezan muy pequeños es más fácil y se les puede enseñar muchas cosas. Además, es más fácil seguir con una rutina cuando crecen y llegan a etapas como la adolescencia”.