MIGUEL ORTEGA/Secretario General de Juventudes Socialistas Región de Murcia

El fracaso del modelo económico del Partido Popular en la Región ha llegado a su fin. Su máximo exponente, la situación actual del Mar Menor, como este la situación generada durante tantos años: un modelo económico que ha asfixiado las oportunidades de esta Región y la capacidad para que las generaciones más jóvenes vean en su tierra, una tierra donde vivir y establecer un proyecto de vida.

Y este es el ejemplo que afecta a toda la Región, 26 años sin invertir en infraestructuras provocando zonas incomunicadas como el Noroeste. ¿Cómo podemos explicarnos que Calasparra todavía no tenga salida a una autovía? En 2009 Valcárcel empezó a expropiar terrenos para empezar con el arco del Noroeste que uniría Cieza con Caravaca, pasando por Calasparra. Lejos de cumplir, como la Paramount, fue producto de un sueño. De un modelo económico fracasado.

Una Región que concentra toda la actividad productiva en las grandes urbes, provoca que la mayoría de municipios de nuestra Región, censo tras censo, vayan reduciendo población en todos los pueblos. Afectando de una manera mucho más grave a las pedanías como Benízar, Casa Requena, La Copa, Burete o Valentín. Una Región que desaprovecha los núcleos de población más pequeños, desaprovecha las oportunidades en los pueblos. Deshecha la calidad de vida. Obliga a sus gentes al exilio en las ciudades entre asfalto, contaminación y superpoblación.

Y todo esto es el síntoma de la dejadez, de la política clientelar y de aspirar solo a gobernar para los que le dan votos. No es casualidad la política en transporte público del Consejero Díez de Revenga. No es casualidad que mientras le quita el servicio de autobús a los municipios de alrededor de Murcia gobernados por el PP como Santomera, Molina, o Murcia, refuerce los servicios en Alcantarilla. Estamos gobernados por fanáticos que no tienen ningún interés en los ciudadanos, sin proyecto de Región y con un modelo económico fracasado que no aspira a ser mejorado.

Frente a todo esto, los jóvenes murcianos y las jóvenes murcianas necesitan, los que quieran, poder tener capacidad de emprender un proyecto de vida donde quieran. También en sus municipios. Y eso solo se hace generando oportunidades laborales y estableciendo buenas conexiones de transporte público. Por dos cosas, para no seguir contaminando y para interconectar todos los municipios estableciendo flujos con las nuevas oportunides laborales que deberían establecerse.

Tenemos la Región con más horas de sol que solo son aprovechados por grandes multinacionales agrícolas que explotan a los trabajadores y solo generan precariedad. No hay una lógica redistributiva en la Región de Murcia, no existe un interés por favorecer que la gente joven no se vaya fuera, pero menos por no hacer que la gente joven pueda tener oportunidades en los pueblos.

Cualquier Gobierno, sea del color que sea, está preocupado por estos temas. Hacen, como pueden, con mayor o menor éxito una política que favorezca que la gente se quede a vivir en los pueblos. Pero aquí en la Región vivimos ajenos a los problemas de despoblación y superpoblación que azota nuestro país. Al PP no le interesan los pueblos, olvidando que son la mayor fortaleza que tiene nuestra Región. Necesitamos un nuevo modelo ecológico que nos vertebre, oportunidades verdes que nos puedan hacer referentes en una región con tanto potencial natural.

Necesitamos que los mismos de siempre, que los que han generado todos los problemas que tenemos y no mueven un dedo para solucionarlos, se vayan. Necesitamos a los municipios y la política territorial en primera línea. Un proyecto con rumbo cierto que consiga hacernos avanzar como el que ofrece el PSRM.