PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Y, como percibirán nuestros lectores, últimamente, tenemos que desdoblar nuestro espacio para ir encajando, progresiva y cronológicamente, la desbordada cantidad de casos de fallecimiento de grandes artistas del mundillo musical y periodístico que venimos sufriendo. Así, pues, dejamos este último hueco de nuestra página para el dominicano Yoskar Sarante Ventura (02-01-1970, Villas Agrícolas-Santo Domingo-República Dominicana/28-01-2019, Orlando-Florida-EE.UU.), especialista en el mundo de la bachata tan propia de la tierra que le vio nacer, artísticamente conocido como Yoskar Sarante, aunque también se identifica con agilidad gracias a su mote, utilizado, igualmente, en el terreno artístico, de “El Prabu”.

Monedas.-Sus padres, Domingo Sarante y Ramona Ventura, le registraron en la nómina familiar como el segundo de los hijos. La vena artística le venía desde niño cuando, paseando con su padre por los parques públicos, plazas, avenidas y lugares de más intenso tránsito, se arrancaba a cantar al tiempo que su padre, complacido y orgulloso de las habilidades de su segundo vástago, le acompañaba a la guitarra, procedimiento que, debido a su precaria economía, utilizaban como medio de vida, gracias a las monedas que recaudaban como reconocimiento de los transeúntes. Se decantó por el merengue, inicialmente, lo que le valió para integrarse en el “Grupo Internacional Melao”, formación practicante del merengue en la República Dominicana. Se atrevió con su participación en diversos concursos para menores, destacando el popular programa titulado “Mundo Infantil”. ​Se identificóabiertamente con el movimiento de la nueva bachata y trabajó por esa causa musical, interviniendo en algunos recopilatorios, como “The rough guide to bachata” y otros muchos. A lo largo de la que ya iba siendo su consolidada carrera, disfrutó de la invitación para cantar ante el alcalde en el Estadio de los Mets, de Nueva York, comparecencia artística con la que disfrutó de reconocidos elogios en los Estados Unidos. Su música, muy marcada por los temas románticos, acabó resultando reconocida internacionalmente.

 

Unánime opinión.-Una fibrosis pulmonar ha sido la causa de su fallecimiento a la temprana edad de 49 años, dejando canciones, tanto en el merengue como en la bachata, de la popularidad de “Guitarra”, “No tengo suerte en el amor”, “Llora alma mía”, “Con las alas rotas” o “No me digas”, temas que le han llevado a una altísima popularidad en toda Hispanoamérica y Europa. Multitud de condolencias se han generado entre los compañeros de profesión, señalando, todos ellos, al unísono, que “nuestro género ha perdido una superestrella, una de las voces de la bachata más serias, reconocidas y brillantes”.

 

Esperando no tener que seguir esta rutina creciente de despedirles de dos en dos, vaya nuestro sentido “descansen en paz” para este par de grandes de la música en sus diferentes géneros. Buenos días.