La Consejería de Cultura y Portavocía y el Ayuntamiento de Calasparra han organizado la exposición de obras del creador murciano José María Párraga ‘Apuntes sobre una figura infinita’. Una veintena de dibujos del destacado creador se podrán ver en la sala de la Casa Pérez Piñero de la localidad hasta el próximo 10 de enero.

La muestra, que ya se ha podido ver en otras salas de la Región, como las de Ojós y Aledo, forma parte del proyecto ‘Itinerarios’, a través del que Cultura pone a disposición de los ayuntamientos de la Región obras de arte de la colección del Instituto de las Industrias Culturales y de las Artes (ICA) con el objetivo de contribuir en el aumento de la oferta cultural de los municipios y de fomentar el acercamiento al arte contemporáneo.

La directora general del ICA, Marta López-Briones, explicó que, «gracias a ‘Itinerarios’, más de 20.000 personas de toda la Región han podido conocer y disfrutar del trabajo de destacados artistas nacionales e internacionales dentro del arte contemporáneo a través de 15 exposiciones organizadas en los últimos meses. En esta ocasión, es la obra de Párraga, un artista fundamental en la plástica murciana, nexo entre la tradición y la modernidad, la que se podrá ver en Calasparra».

En ‘Apuntes sobre una figura infinita’, los visitantes podrán ver un total de 19 dibujos de tinta sobre papel firmados por Párraga. A través de estas creaciones, realizadas entre las décadas de los años 60 y 90 del pasado siglo, puede advertirse la constante preocupación del artista por la figura humana: desnudos, escenas populares, personajes que se ocultan, monstruos y escenas mitológicas, entre otras representaciones.

La muestra ‘Apuntes sobre una figura infinita’ se podrá visitar en el siguiente horario: de lunes a viernes, de 18:00 a 20:30; los sábados, de 12:00 a 13:30 horas, y los domingos y festivos, de 12:00 a 13:30 horas.

Trayectoria

José María Párraga (Cartagena, 1937 – Murcia, 1997) comenzó a estudiar Magisterio en 1951, compaginándolo con las clases en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia, donde se forma con profesores como José María Almela Costa, Luis Garay, Clemente Cantos y Mariano Ballester. Vivió una temporada en Madrid y, posteriormente, viajó a Holanda y Francia y allí tomó contacto con los postimpresionistas, lo que marcó su obra.

En 1955, Párraga empezó a trabajar de maestro –una profesión que abandonó por falta de vocación– y al año siguiente realizó su primera exposición individual. Unos años después, en 1964, participó en la fundación del grupo AUNAR junto a los pintores Manuel Avellaneda y Aurelio Pérez Martínez y los escultores Elisa Séiquer, Francisco Toledo Sánchez, José Toledo Sánchez y José Hernández Cano, impulsando la renovación en el panorama artístico murciano.

A lo largo de su carrera, Párraga empleó técnicas como el dibujo, pirograbado e incluso ilustraciones en prensa. Sus primeras obras son figurativas, pero ya mostraban una cierta deformación o alargamiento. A partir de 1959, comenzó a experimentar con el collage y, en torno a 1968, se ve la influencia de Picasso y Klee. En los 80, una crisis emocional se reflejó en los trazos quebrados de su obra, pero en los 90 recuperó de nuevo sus característicos trazados curvos y sinuosos, en los que incorporó además el color.