POR PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Hay mañanas de dolor, amaneceres de sobresalto, puestas de sol que nos traen malas noticias como su fallecimiento y «Mañanas de terciopelo», como el título de aquella bonita canción con la que nos acariciaba los sentidos elDemis Roussos inefable cantante greco-egipcio Artemios Ventouris Roussos, popular y artísticamente conocido como Demis Roussos (15-06-1946, Alejandría-Egipto/25-01-2015, Atenas-Grecia), quien falleció el mismo día que se celebraban las polémicas elecciones en su país de adopción, pero su familia, según ha declarado, lo hizo público posteriormente para no desviar la atención ni cambiar el rumbo de la jornada oficial de los comicios nacionales griegos.
Cyril Roussos, su hijo, un auténtico calco de su padre
Podemos hablar de sus múltipleséxitos, de sus galas en directo, de su impresionante humanidad, de su forma devestir,pero, igualmente, tambiénpodemos decir que son pocos, o muy poquitos, los artistas que han gozado del privilegio de exhibir una carrera musical y artística como laque desarrolló Demis Roussos a lo largo y ancho de emblemáticas y competitivas décadas. El greco-egipcio vendió la friolera de 60 millones de copias de sus múltiples y variados discos en los quepredominaban las inolvidables canciones de amor que hizo populares con su inimitable e inconfundible voz. Fueron muy numerosos los amigos, familiares y personalidades del mundo de la cultura y la vida pública griega que se reunieron junto a su lecho de muerte para tributar el último adiós al intérprete de «Goodbye my love, goodbye», pero, además, todos los medios de comunicación griegos han destacado poderosamente, refiriéndose al cortejo fúnebre, a un hombre que llamaba intensamente la atención, ataviado de riguroso luto y que no era otro que su hijo, Cyril, fiel reflejo e imagen calcada del finado. Su tupida barba, enorme corpulencia, zaína melena y unos rasgos faciales que hacían indisimulable la relación genética de un Cyril Roussos que trajo a la memoria, de sus millones de seguidores, a aquel magnífico intérprete que cosechó éxito mundial, encaramándose a los escenarios ataviado con una túnica que le hacía singular y unos botines de cubano tacón que le identificaban más, si cabe, con el intérprete siempre serio y de gesto sosegado y tranquilo que representó el ahora desaparecido solista, que lo fue, de otra gran formación de reconocida talla internacional como era «Aphrodite’s Child», aunque la única gran diferencia con el hijo es que, éste, ofrecía unapenetrante mirada, aveces perdida y siempre desconsolada, como cualquier persona que acaba de perder a su padre.
«Spring, summer, winter & fall», su incontestable éxito
con «Aphrodite’s Child»
Con «Aphrodite’s Child» fueron muchas e importantes las canciones que nos brindó, pero destacó por su popularidad, acompasado ritmo y cadencia musical, aquella»Spring, summer, winter &fall», o lo que eslo mismo:»Primavera,verano, invierno y
otoño» que forma parte de la banda sonora de cuantos ya cumplimos los 40 ó 50 años, un tema quellenaba las pistas debaile cuando los disc-jockeys de lasdiscotecas pinchaban la inolvidable y siempre conocida como «música lenta» para deleite de lasparejas, delosenamorados, delos»ligues» y de quienes trataban deiniciar una historia de amor o… ¡¡¡de lo que fuera!!!. Pero Demis Roussos que, como los buenos, comenzó desde abajo, se inició como un simple trompetista que tocaba en bares y en aquellos lugares de celebración en los que le contrataban paraamenizar la velada. Se integró, después, cuando tenía poco másde 17 años, en diferentes grupos musicales, como»The Idols», para formar parte, después, de «We Five», así como de otras formaciones de contrastado éxito en Grecia. Luego, se incorporó al legendario y señero grupo citado, «Aphrodite’s Child», una banda de rock progresivo muy solvente. Al disolverse este conjunto, prosiguió grabando, de vez en cuando, con su amigo y compañero de formación, el no menos conocido músico Vangelis. En 1970, ambos, hicieron «Sex Power», álbum que, muy controvertidamente, le sería adjudicado a «Aphrodite’s Child». Pero grabaron juntos, igualmente y en 1977, el plástico titulado «Magic», del que el indiscutible mayor éxito fue, sin duda alguna, «Because», popularizada en castellano como «Morir al lado de mi amor» y divulgada en siete idiomas diferentes. Como colaboración adicional con el propio Vangelis, se publicó el álbum «Demis» (1982), que ofrecía «Tu libertad», una adaptación vocal del legendario tema «Race to the end», o, dicho de otra forma, una destacada parte de la incombustible banda sonora de la no menos reconocida película ganadora de un Óscar y titulada «Carros de fuego», sin olvidarnos de que Demis Roussos formó parte, igualmente, de la banda sonora del filme denominado «Blade Runner» (1982), lo que le lleva por un sendero de imparable y continuado éxito para, finalmente, coronar una brillantísima y muy prolífica carrera en solitario revestida detalla internacional y de fama mundial para un hombre que ha sido querido por el público, respetado por sus fans y admirado por todos y que, además, en otra faceta artística, la de compositor, aportó excelentescanciones a la discografía mundial.
En la murciana discoteca-sala de fiestas «La Carroza»,
al final de la década de los ’70
Quienes peinan canas y algunos que siguen luciendo cabello negro, pese a la edad, recordarán la entonces afamada,conocida e insustituíble discoteca-sala defiestas «La Carroza», ahora ya desaparecida, pero localizada, entonces, en la barriada murciana de Pueblo Nuevo o Santiago y Zaraiche, donde tuvimos la oportunidad de ver en directo, al final de la década de los ’70, al barbudo cantante, en una actuación francamente memorable y maravillosa que, ahora, nos trae gratos recuerdos al sabernos huérfanos de su presencia para siempre.
Cuatro matrimonios
De aspecto inalcanzable por su enorme volumen físico, este intérprete devoz dulcemente melodiosa y aterciopelada pasó cuatro veces por la vicaría y fue progenitor de dos retoños. Emily es su hija mayor, productora y aficionada al mundo del celuloide, quien realizó un documental sobre la vida del artista en el que no evitó lostintes de familiaridad y el orgullo de que fuera su padre. Era fruto del primer matrimonio del artista con Monique. Con Domique, su segunda esposa, fue con quien se convirtió en padre de Cyril. Sus dos descendientes coincidieron en el acto del sepelio para acompañar a su madrastra Marie,la cuarta esposa de su padre con la que disfrutó de sus últimos 22 años de existencia, ya que leacompañó hasta el final de su vida que se produjo a la temprana edad de 68 años por culpa de un cáncer de estómago que apagó su voz y su presencia entre nosotros,mientras él se hallaba totalmente ajeno a la enfermedad que padecía y a su grave estado de salud porque, según declaró su hija, ella y su hermanastro decidieron no informarle denada,ya que eran conscientesdel terrible pánico que el fallecido le tenía tanto a la propia enfermedad como a la mismísima muerte que lo ha arrancado de este terrenal mundo del que se le despidió con unaceremonia oficiada mediante el rito ortodoxo, honrando la memoria de un auténtico cantante pop que ha aglutinado ese legado que nos deja de más de30 discos que ofrecen canciones en su voz, interpretadas en español para nosotros, sí, pero también en inglés, griego, alemán y francés, tales como las que más popularizó el artista, especialmente en Europa: Lovely lady of Arcadia, Forever and ever, además de las ya citadas,como la imprescindible «Velvet mornings» que mencionamos, en castellano y como «Mañanas de terciopelo», al inicio de esta crónica-obituario, aquella del contagioso y comercial estribillo que cantaba lo de «Triqui, triqui, triqui, triqui, mon amour…». Quería a su público, gozaba delamúsica, pero,sobre todo y según su hija, «amaba lavida». Descanse en paz, forever and ever, este músico inolvidable, Demis Roussos. Buenos días.
Pedro Antonio Hurtado García
es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN
en el Noroeste murciano