ORENCIO CAPARRÓS BRAVO

Para mi amigo Joaquín Melgarejo.

Sigo estando convencido que el día tres de Mayo es la esencia y la raíz de lo que ha sido y es, a día de hoy, Caravaca de la Cruz. Nada, absolutamente nada, tendría sentido ni en el festejo ni en la ciudad de la Cruz que ahora conocemos y habitamos sin la clave de la bóveda, que no es otra que la bendición de las aguas. De ese hermoso ritual nacieron todos los demás, y de esos rituales nacieron los distintos festejos que ahora celebramos.

Templaria en la procesión del 3

Templaria en la procesión del 3

Que desde el siglo XIV se venga celebrando un acontecimiento como éste, y que se haya guardado una forma, un estilo de hacerlo, se me antoja, ya de por sí , extraordinario. Pero si, además, añadimos que generación tras generación hayan puesto toda su ilusión e intención informada en el hecho, demuestra la profundidad de la convicción.

Por circunstancias personales hacía cuatro años que no veía esta hermosa procesión, aunque siempre estuve atento a que no faltaran los pétalos que desde que me reconozco se han lanzado, desde mi casa, al paso de la Vera Cruz; este año he colaborado en ese lanzamiento de pétalos, y he sentido la profunda emoción que supone hacer lo mismo que hicieron nuestros ancestros, seguramente durante siglos. La casa de los vecinos Melgarejo, este año ha estado menos poblada que otros años; les deseo que salgan de la situación actual y vuelvan a dar alegría a esa casa, La Casa de la Torre, tan emblemática y señera de estas fiestas patronales, de donde han salido muchos Hermanos Mayores y componentes de distintas cofradías de la Cruz; cuento esto de mis vecinos porque me ha emocionado oirles decir que han venido de Madrid a lanzar los pétalos de siempre, los que lanzaron padres, abuelos, etc. Si tuviera que valorar lo que he visto este año, y con tiempo de por medio, creo que había algunos moros y cristianos menos, la crisis dejó una huella evidente, sin embargo creo que es más razonable valorar lo que hay, que no es poco; yo creo que lo más destacable ha sido el orden y marcialidad de los grupos cristianos, la forma peculiar del Bando Moro, pero sobre todo la alegría de los grupos femeninos, todo envuelto en una música que suena en la Calle Gregorio Javier como en ningún otro sitio. La magnífica y barroca puesta en escena con el Carro de la Cruz, con los Armaos, y Junta Representativa de la Vera Cruz, nos traslada a tiempos pretéritos, que encuentran su mejor marco en el contexto urbano por el que discurren. La estampa es sencillamente extraordinaria y única, a la que asisten nuestros antepasados, así lo noté y así lo viví, como testigos gozosos del mantenimiento de una fe, una tradición, una identidad, hermosas y eternas. He visto otras cosas no siempre deseables.

He visto como algunos de los que desfilaban no me mantenían la mirada, ellos saben por qué; en años pasados saludaban, no esperaba que lo hicieran, pero que al menos me aguantaran la mirada, nada desafiante, por cierto; incluso hubo algún caso,el de D. Rafael González Tovar, especialmente llamativo. Otros años pasaba dos veces en la misma procesión, como Ceyt, jefe de la oposición o Delegado del Gobierno, saludando dos veces a diestro y siniestro, más parecía bendiciendo, urbi et orbi; ahora que pasa una sola vez, ya no manda ni en Murcia ni aquí, afortunadamente nunca lo hizo, aunque pudo creerlo, baja la mirada. ¿Por qué será? Aclaro, en una procesión, no un desfile, se acompaña a una imagen, a una reliquia…, quien acompaña en procesión lo hace en base a alguna razón del tipo que sea ( fe, representatividad, tradición); hacerlo dos veces, como lo hacía, es sencillamente ridículo y presuntuoso; es lo que hay. Agradezco profundamente el saludo de amigos, exalumnos y compañeros.

Por último, un toque de atención que viene al caso. El recorrido de esta antigua procesión, lleva camino de quedar absolutamente abandonado por la población, cada año se cierran definitivamente las puertas de muchas casas; sin ayudas para rehabilitación, sin mejoras en aparcamientos, sin jardines (a pesar de estar los terrenos esperando una solución), sin servicios en condiciones…

Cuando aparece algún tema como el de el nombramiento de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de los Caballos del Vino, me da pánico, no porque no lo desee yo, muy al contrario, sino porque sirve a modo de mantra para no presentar otras necesidades acuciantes. D. Miguel Sánchez, uno de los que no me miran, preguntado por Caravaca y sus fiestas el Dos de Mayo, repitió lo del Patrimonio tres o cuatro veces, !Vaya populismo! Y a los actuales administradores municipales, que repitieron una y mil veces la necesidad de reformas en el casco antiguo quiero pedirles que pasen a la acción, han tenido tiempo. Al PP también, que Murcia no se crea que nos conformamos con unos golpes en la espalda y decirnos lo especiales que somos, y que defienden declaraciones, menciones o leches en vinagre. Entre todos, salvar el casco antiguo, salvar y rehabilitar esas viejas calles, esencia de Caravaca es una necesidad prioritaria. Aunque se niegue la evidencia, el patrimonio religioso de Caravaca conoció una restauración sin precedentes (Santuario, Templete, Concepción, Carmelitas, compra y restauración de la antigua Compañía…). Que faltan cosas por hacer, pues claro, y a quién quiera le doy la lista. Pero si olvidáis el casco antiguo estáis olvidando la esencia de Caravaca, lo que la identifica y la hace distinta.

En fin, la procesión toda una lección de estética,de alegría, de comportamiento y recovecos humanos, de reflexiones y de añoranzas. No es poco. Encima no tuve que pagar entrada, y me invitaron, mi hijo y mi nuera, a cenar y tomar unos vinos, mejor imposible.