DAVID LÓPEZ MARTÍNEZ

Queda mucho aún para que termine este peculiar y amargo 2020. Y por eso mismo, queda mucho aún por ver en cuanto a películas y series se refiere. Pero desde este mismo momento, una de las series del año, al menos para mí, y de forma rotunda, es la escrita y dirigida por el británico Alex Garland, Devs. Director y escritor también de Annihilation y Ex-machina, trabajos muy comentados y bien valorados (esto os sirve para tener más referencias sobre su cine y no quedaros en mi única recomendación semanal).

Como decía, Devs es una de las más gratas sorpresas que he podido ver en lo que llevamos de año. Es muy posible que vuestros gustos se alejen de los míos, también es posible de que esto no suceda y haya sintonía. Digo esto, porque igual me cebo mucho en equis géneros y dejo de lado otros, pero claro, tiene fácil solución. Bueno, el trabajo de Garland es una miniserie de ocho capítulos (ciencia ficción y thriller) donde  una ingeniera informática (criptógrafa) investiga los secretos del departamento donde trabaja, a raíz de la desaparición de su pareja.

Devs es elegancia y genialidad a niveles que rozan la supremacía. Es un deleite visual excelso, pero además, está genialmente escrita, maravillosamente construida, y filmada, ¡madre de mi vida!, ¡madre de mi vida como está filmada!. Las mini intro de cada episodio son el Gourmet Edition de la dirección. En serio, y disculpen si me meto en temas técnicos, pero la dirección es de lo mejor que he podido ver y disfrutar en mucho tiempo. ¡Qué control tan absoluto de todo! Y si a todo esto, le metes una música (culpa de ella en parte del increíble Geoff Barrow de Portishead) que pone a mente y corazón a volar sobre las nubes, ya pueden ir apagando las luces… Una bomba fílmica capaz de cubrir toda nuestra existencia.

Al señor Garland habría que clonarlo con su estado actual de inteligencia, para que su clase escribiendo y su estilo a la hora de mostrar con imágenes en movimiento sus historias, no nos faltasen mientras haya vida en la Tierra. También se podría utilizar devs para que Garland no dejase de existir. Cabe la posibilidad, evidentemente, tras acabarse la serie, pensar en ello muy seriamente. Y es que, aunque no sea o pueda parecer perfecta. Aunque exista gente a la que no le entre de ninguna manera, o parte de ella, estos ocho capítulos son, sencillamente, de obligatoria visión tanto para el que ama el cine de cabo a rabo, como para el que quiere disfrutar viendo cosas nuevas pensando en ser sorprendido, pero sin imaginar hasta dónde le puede llevar.

Alex «Deus» Garland.