JAIME PARRA

El deporte de la Orientación consiste básicamente en completar un recorrido en el menor tiempo posible. Con la ayuda de una brújula y un mapa tienes que llegar a una serie de balizas marcadas y en el orden que nos indican. Tras haber completado el recorrido, al final gana quien lo haya hecho correctamente y en el menor tiempo posible.

Mapa de orientación

“Ahí es donde entra en juego el físico y también la cabeza, porque podemos correr muchísimo, pero si no tenemos mucha idea de por dónde vamos o de dónde puede estar la baliza… no nos sirve de nada”.

Es el calasparreño Sergio Montoya, campeón de la Liga Regional de Murcia desde 2012 hasta 2017, quien nos explica brevemente este deporte alternativo que cada vez cuenta con más practicantes, ya que se fomenta su práctica en la escuela.

En su caso, este joven de 21 años comenzó a los 9 siguiendo los pasos de su hermano mayor… y doce años después aún continúa compitiendo y a la vez enseñando a los niños y jóvenes (en edades entre los 8 y 17 años) del Club de Orientación de Calasparra.

Con 11 años Sergio logra una segunda posición en la edición de 2011 del campeonato internacional “Costa Cálida”. Y después llegan los campeonatos regionales y las convocatorias de la Selección Murciana y del Consejo Superior de Deportes de la Región de Murcia para representarnos en los campeonatos nacionales en edad escolar.  En 2017 por último obtiene un tercer puesto en el Trofeo “Manchuela”, torneo nacional.

En la actualidad, “me encuentro viajando por toda la geografía española participando en diversas competiciones y compartiendo con los jóvenes de la Escuela de Orientación de Calasparra todas mis experiencias y técnicas para llevarlos a lo más alto del pódium”.

De ellos, de los niños que tomarán su relevo, se queda con su constancia y ganas de aprender en diferentes entornos y técnicas.

No se queda ahí su labor como embajador del deporte de Orientación. Sergio y otros compañeros estuvieron el fin de semana pasado, en las inmediaciones de la isla del Tío Juan Vacas, iniciando a jóvenes y no tan jóvenes en este deporte. Fueron cerca de cincuenta personas quienes disfrutaron una mañana espléndida en un entorno privilegiado como son los arrozales de Calasparra.

Un deporte, el de la Orientación, de los seguros en la situación sanitaria actual, que supone para los jóvenes un contacto directo con la naturaleza y en el que se crean lazos de compañerismo y convivencia no solo con los deportistas propios sino con los corredores de otros clubes.

En plena prueba de orientación

“En carrera todos son rivales, pero es ver cómo van acabando los recorridos y cómo los corredores se juntan para preguntarse qué tal se les ha dado la carrera, comparar las rutas que han escogido y saber unos y otros de sus vidas desde el tiempo que no se han visto…”.

“Uno de los deportes más sanos que he conocido”. Esta es la conclusión de Sergio Montoya, y nosotros no podemos estar más de acuerdo.

Si ustedes quieren conocer de primera mano este deporte, y quién sabe si seguir los pasos de Sergio, tan solo tienen que desplazarse a la isla del Tío Juan Vacas, donde se ha habilitado un circuito permanente que podrán encontrar y descargar en los móviles a través de un código QR.