PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Vivíamos los años finales del pasado siglo XX cuando nos cruzamos con él, en su tierra de nacimiento, concretamente en las inmediaciones de la “Real Maestranza de Caballería de Sevilla, esa plaza de toros en la que tan “caras” se pagan las orejas de los astados. Le saludamos porque le conocimos, inequívocamente, y nos correspondió amablemente, se detuvo y generó un momento inolvidable en el que charlamos, comentamos, hablamos de música, de sevillanas, de artistas y pasamos un ratito encantador con una persona que dejó patente su sencillez, cercanía, amabilidad y demostró ser eso que llamamos “buena persona”, lo que, a veces, como es el caso que nos ocupa, va mucho más allá de la rutina o el cumplido.

Sevillano apasionado.- Pascual González Moreno (Año 1950, Barrio de la Calzada-Sevilla-España/06-02-2022, en “la capital del mundo”, como él denominaba a su querida Sevilla), músico, compositor, cantautor, poeta y artista multidisciplinar, conocido popularmente como Pascual González, fundador del grupo rociero, caracterizado por sus entrañables sevillanas, “Cantores de Híspalis”, formación nacida en 1976, con el nombre inicial de “Los Macarenos”, de la que, además, era compositor prolífico. Nos deja casi un millar de canciones que han grabado Massiel, Romero Sanjuán, “Dúo Dinámico” o Paloma San Basilio, entre otros muchos. González, lo mismo paría las sevillanas corraleras, que las marineras, bíblicas, alosneras, litúrgicas, boleras, rocieras, de feria y demás modalidades y otros géneros.

Primera grabación fuera de España.- “Cantores de Híspalis” ha tenido ocho formaciones diferentes, aunque con la participación de solamente seis artistas. Su primer sencillo (1978) fue “Cosas de mi tierra”, canción protesta que se grabó en Zúrich, en Tonstudio Braun, una iglesia de Küschnat (Suiza) transformada en estudio por Freddy Braun, ingeniero de sonido de “The Rolling Stones”, ya que el contenido de su temática no permitió grabarla aquí.

Referente y maestro.- Era Pascual González un referente para el mundo de las sevillanas, pero también para esa enorme comunidad cofrade sevillana a la que pertenecía con devoción. Para ese amplio colectivo compuso trabajos reseñables como “Costaleros de Sevilla”, “A mi Sevilla cofrade”, “El puente te está esperando”, “Silencio”, “Paso de palio” y un interminable grupo de creaciones de esta naturaleza. Alumbró, también, diversas marchas procesionales como “Nazareno y Gitano”, “¡Dios te salve, Rosario!” o “Reina del Museo”, entre una larga colección. Su brillante y dilatada obra, en todo caso, nos obliga a ser intensamente telegráficos.

Capilla ardiente en el ayuntamiento.- Tenía 71 años y su fallecimiento se ha debido a un cáncer de laringe contra el que venía luchando desde hace algunos años, aunque se estaba recuperando, tras pasar por el quirófano en casi una veintena de ocasiones. No obstante, la dolencia se fue agudizando y el pasado 1 de febrero se vio obligado a anunciar la suspensión de la ambiciosa gira “de cuaresma” que habían programado bajo la denominación de “Cristo, Pasión y Esperanza”, constatando su vinculación cofrade y sus creencias religiosas. Y era tan querido, en su amada Sevilla, que su capilla ardiente se instaló en el ayuntamiento de la capital hispalense.

Eterno pregonero.- Llamado “el eterno pregonero de la Semana Santa sevillana”, aunque nunca recibió la invitación del “Consejo de Cofradías de Sevilla” para brindarle el honor de convertirse en pregonero de “su” Semana Santa, algo que siempre deseó, aunque nunca lo anheló irremediablemente, como reconocía él mismo. Persiste en la memoria, eso sí, la brillante exaltación de la Semana Santa que pronunció en la “Real Parroquia de la Magdalena”, en 2012, además de otros pregones y exaltaciones pronunciados a lo largo de su dilatada carrera. “Cristo, Pasión y Esperanza” da título, igualmente, al último disco lanzado al mercado, el 5 de enero de 2018, con villancicos, coplas y saetas sobre la vida de Jesucristo.

Con la Filarmónica de Londres.- Imposible relacionar, por su dimensión, número e internacionalidad, los premios para González y sus “Cantores de Híspalis”. Grabaron sevillanas, incluso, con grandes orquestas, como la “Filarmónica de Londres”. Se disolvieron a finales de los años ’90, iniciando suerte artística en solitario cada uno de ellos. Llegado el año 2000, decidieron volver a reunirse como “Pascual González y Cantores de Híspalis”, formato con el que grabaron “Sevilla reza cantando”, “Esta fiesta es la caña” o “La taberna de los poetas”, con giras intercontinentales. También participaron en la representación de la obra, concebida para la Semana Santa, “La Pasión según Andalucía”. Publicaron, igualmente, un libro, escrito por Pascual González, con reseñas de músicos, artistas y amigos de la formación, titulado “Tributo. Treinta años de Cantores de Híspalis”. Envidiablemente escribía González las cosas de “su” Sevilla, resaltando su intensa convicción de la fe cristiana. Colaborador habitual, adicionalmente, de “Diario de Sevilla” durante las semanas de cuaresma, deleitando a sus lectores con sentimientos como “No hay día que no te llame para que me acompañes, Señor, no me dejes nunca, cuida de la gente del barrio, niños y mayores, tus nazarenos y costaleros, de mis amigos y tus vecinos, de tus hermanos eternos…”, reseñaba el ilustrado “poeta de las sevillanas” en su último artículo del pasado año.

Otros compañeros.- Recordemos, cómo no, a Rafael Ojeda Durán “Falín”, miembro de la formación, fallecido el 30 de junio de 2008, a consecuencia, también, de un cáncer de colon. Y no olvidemos a José Antonio Rúa Román, otro de sus componentes, fallecido, igualmente, a consecuencia de un cáncer de pulmón, el día 25 de noviembre de 2013, en Olivares (Sevilla). “La gran fiesta de las sevillanas, 35 años de éxitos” es el disco que lanzaron en noviembre de 2010 con la colaboración de numerosos y distinguidos artistas que, hasta entonces, no habían interpretado sevillanas jamás, elenco, pues, con el que lograron revolucionar, nuevamente, el ambiente de las sevillanas, nacional e internacionalmente, posibilitando la consecución de ventas insospechadas, hasta escalar la cabecera de relevantes listas mundiales, ganando, así, discos de oro, de platino y la nominación como finalistas en la “XV edición de los premios de la Academia de la Música de España”. En 2011, nuevo disco, en el que reúnen a una nutrida representación de los emblemáticos intérpretes de sevillanas, titulado “Queridos compañeros”.

Himno del Betis.- Extramuros de las murallas de la ciudad de Sevilla, se encontraba el barrio que vio nacer a González, un arrabal que sus habitantes glorifican y que llaman castizamente “La Calzá”, donde a este insigne trovador le dedicaron una calle, seguramente el mejor barrio que podía elegirse para su satisfacción, porque, en él, jugueteó y se hizo artista, además de bético que alumbró uno de los himnos que más y mejor identifican al club del sevillano barrio de Heliópolis. Su sepelio estuvo acompañado por numerosos artistas de diversas latitudes, autoridades y una Sevilla volcada con su ilustre, querido y admirado vecino. Descanse en paz. Buenos días.