ANA MARÍA VACAS

De Rocío me gusta su sencillez, su humildad al conversar de su enorme formación musical. Su carácter tranquilo  te trasmite una sublime sensación de paz. Persona introvertida pero de ímpetu optimista, con una exigencia personal poco frecuente y admirable. Disciplinada en sus proyectos y con un conocimiento propio tan madurado, que su camino esta trazado con estos treinta años de vida dedicados al estudio. Nada es casualidad, su potencial talento para la comprensión y expresión de la música la diferencia del resto por su valentía en afrontar proyectos tal complejos como la superación de tres carreras superiores dentro de la música; Estudios Superiores de Violín,  de Dirección Coral, y de Canto.

Rocío Ruiz Cobarro

Rocío Ruiz Cobarro

La música siempre ha estado cerca de su persona; adoraba de niña escuchar  como interpretaba su padre Manolo Ruiz, el cual ha formado parte siempre de la agrupación musical de  los Animeros; esta proximidad se hacía evidente cuando acompañaba a sus padres en las reuniones con amigos, en los que ella participaba cantando, bailando, formando parte de ese espectáculo amable del que guarda buen recuerdo.

Se matriculo  en iniciación musical, donde disfruto mucho conociendo el mágico mundo de las notas y silencios,  dudosa siempre entre violonchelo y arpa, instrumentos grandes  que siendo niña le llamaban la atención, pero sólo necesito tener presente y escuchar el violín para quedar impresionada de su sonido y así decidir que fuera éste el instrumento con el que iniciaría  sus estudios posteriormente en la Escuela de Música de Caravaca, con el profesor Paco Guillamón oriundo de Cehegín, y que ahora forma parte del profesorado del Conservatorio de Cartagena.  Viendo su enorme potencial para la música y en concreto para violín la derivo a Margarita Marselia que termino de formarla en técnica con cursos  continuados.

No siente que haya perdido su infancia por dedicar tanto tiempo al estudio, todo lo contrario se siente afortunada por haber dedicado años a lo que ahora representa su futuro profesional. Ese aprendizaje le ha abierto los ojos a la sensibilidad para apreciar arte en todas sus disciplinas, y otros valores  como constancia, esfuerzo, exigencia personal.

En el Conservatorio Leandro Martínez Romero, realiza los Estudios Profesionales de Música, para pasar a realizar sus estudios Superiores de Violín en  Alicante, donde fueron años de dedicación exclusiva al instrumento, consiguiendo que su esfuerzo se viera reflejado en la fluidez y el sonido que recompensaba la tenacidad del estudio.  Comenzó Dirección de Orquesta  en el Conservatorio Superior de Murcia, pero luego se especializó en Dirección Coral que era lo que verdaderamente le gustaba en este mismo centro.

La Dirección de Coral es  la aplicación directa de conocimientos adquiridos durante toda su trayectoria musical, es aprender a analizar las partituras de una manera más global; el punto de vista de la obra cambia  al ser dirigido a un grupo, tiene que intentar adaptarse a los condicionantes  de cada persona, explicar y dedicarse a cada uno de una manera personalizada. El aprendizaje se desarrolla siguiendo las pautas establecidas por el profesor, pero mucho más con  la coral en sí, pues se establece una conexión que interactúa entre el director y el grupo produciéndose enriquecimiento mutuo, mucho más gratificante.

No satisfecha y sumergiéndose de lleno en otra nueva especialidad, inicia estudios en la especialidad de Canto en Murcia,  donde estudia durante dos años con una profesora que le aporta mucha técnica, pero necesitaba un cambio que le hiciera avanzar trasladándose  a San Sebastián para  continuar en Musikene Centro Superior de Música, donde conoce a Ana María Sánchez Navarro, profesora de Canto y Música Vocal de Cámara, soprano reconocida nacional e internacionalmente que aportara enorme riqueza interpretativa a Rocío. Trasmitirle sus experiencias vitales en los escenarios le ayuda a realizarse como soprano, mucho más coherente al unir la interpretación vocal con la expresión corporal.  Analizar psicológicamente los personajes que luego tendrá que interpretar dejándose llevar por las emociones, mirando hacia su interior e intentando reconducirlas para conseguir conocerse a sí misma e intentar  conseguir una comunicación perfecta con el público.

Su profesor Maciej Pikulski, pianista especializado en acompañamiento de  primeras cantantes, ha sido también un referente en su formación,  aconsejándola siempre para que sepa reconducir su talento innato de la manera más productiva para su interpretación. Reconoce en ella esa tranquilidad que transmite a los que se encuentran a su lado, y la buena energía para ver siempre el lado positivo, absorbiendo todos los momentos que le presenta la vida musical como un regalo necesario para su evolución.

Rocío es un músico  polivalente, necesita conocer varias disciplinas hasta encontrar su camino. El conocer estas tres alternativas dentro de la música la han hecho analizarse como instrumentista, como directora y como cantante, encontrando la diferencia de sus desvelos que la han llevado a quedarse definitivamente con el canto como expresión propia.  Cuando toca  el violín se siente menos conectada, está interpretando y al tener una extensión que no forma parte de su cuerpo no tiene suficientes herramientas de comunicar, siente  un vacío que se convierte en propia necesidad de expresión. Consigue verdadera plenitud con  la interpretación como cantante, siente que el instrumento es ella  misma, su voz, su cuerpo,   generando comodidad absoluta como interprete.

Su futuro próximo lo siente como profesional de la música en un coro de opera profesional, para ello empezara a prepararse con un repertorio de obras y personajes concretos para acceder a las audiciones lo antes posible, ya sea en España o internacionalmente, donde le ofrezcan un futuro que refleje sus expectativas. La seguridad de haber sabido conocerse y saber lo que realmente desea en la vida, es una ventaja dentro de este mundo de jóvenes, donde la preparación es su bandera; las posibilidades con tanta calidad en el entorno disminuyen, pero no hay miedo pues su talento es tal, que oiremos hablar de Rocío para orgullo de nuestro pueblo.