LAURA CABALLERO ESCÁMEZ/PSICÓLOGA

Septiembre y enero son dos momentos en que nos hacemos propósitos. ¿Cuáles son los tuyos de esta temporada? Te propongo un reto diferente a los típicos, esto es, fomentar la aceptación de cualquier acontecimiento. Para ello es muy útil una técnica llamada aceptación radical.

Cuando lo pasamos mal, solemos buscar culpables y la causa del malestar. Sin embargo, por mucho que culpemos a alguien o busquemos respuestas, el dolor va a continuar y según cómo lo gestionemos se convertirá en sufrimiento añadido.

Solemos decirnos “No puedo soportarlo”, “No puede ser verdad» o “No debería ser así”. Tendemos a escapar de la realidad porque pensamos que así dolerá menos. pero ocurre al contrario, ya que la realidad seguirá estando ahí y tarde o temprano tendremos que afrontarla. Rechazar los acontecimientos no los cambia. sino que aumenta el malestar.

La evitación de la realidad también puede traer de la mano conductas autodestructivas como cualquier adicción, algo que nos alivia momentáneamente porque nos hace escapar de la situación, pero claramente complica las cosas a largo plazo.

Quizá sea entonces interesante trabajar por aceptar la situación y nuestro lenguaje influirá mucho en ello. La aceptación radical es una técnica que forma parte de la Terapia Dialéctica Conductual, de las denominadas Terapias Contextuales desarrollada por Marsha M. Linehan, una psicóloga de la Universidad de Washington. Tiene sus raíces en la filosofía budista, según la cual la no aceptación incrementa el sufrimiento.

Así que la aceptación radical consiste en que reconozcas tu situación actual, sea la que sea, sin juzgar los acontecimientos ni criticarte. Significa dejar de escapar del malestar, de negar lo que ha ocurrido y redirigir tu atención en lo que puedes hacer aquí y ahora para gestionar la situación.  Puedes empezar a practicar esta técnica a través de frases estándar que te ayudarán en la aceptación de los acontecimientos. He aquí algunos ejemplos:

  • “ Aunque no me guste, esta situación es tal cual es”.
  • “ El presente es lo único sobre lo que tengo control”.
  • “No puedo cambiar lo que ha ocurrido”
  • “Puedo ocuparme de cómo gestiono la situación, pero la situación en sí es tal cual es”.

También puedes idear tu propia frase, y te propongo que las empieces a utilizar en momentos de malestar. Evidentemente te será difícil gestionar desde el principio situaciones muy dolorosas, pero es cuestión de comenzar con situaciones más sencillas. También puedes comenzar a practicar la aceptación con situaciones cotidianas que no sean personales. Aprende a aceptar sin juzgar una noticia de la televisión o la prensa. Intenta conocer la noticia sin juzgarla. Conforme vayas avanzando puedes practicar con situaciones más personales. La próxima vez que te pille un atasco, o incluso cuando estés en la cola del supermercado ponlo en práctica. Toma conciencia de la situación sin emitir juicios y usando las frases de aceptación que ya hemos mencionado.

Cuando lleves unas cuantas semanas utilizando la aceptación radical observa los cambios y cómo tu actitud será distinta. No es magia, se llama autoconciencia.