CARLOS MARTÍNEZ SOLER

Hace ya muchos años, Alan Moore, uno de los creadores más aclamados dentro del mundo del cómic, nos planteó la siguiente pregunta en una de sus grandes novelas gráficas (Watchmen): ¿Quién vigila a los vigilantes?

Dentro del mundo del cómic, y en sus numerosas adaptaciones tanto a la pequeña como a la gran pantalla, se nos ha mostrado una visión edulcorada de los superhéroes. Esos personajes con buenos sentimientos y que velan por nosotros, luchando contra todo tipo de malvados con el fin de evitar la desaparición de la humanidad. Basta con ver la saga de Los Vengadores, para hacernos una idea de lo que estoy diciendo. Sin embargo, hace ya más de 20 años, Alan Moore nos planteó algo muy interesante: los superhéroes por definición son buenos, o eso creemos, entonces, quién se encarga de vigilar que ellos se dedican a hacer el bien y no les da por usar sus poderes con fines malvados.

Este debate interesante ha salido de nuevo a la palestra con el estreno de la serie The Boys, que ya les digo de antemano, estoy convencido que se situará a la cabeza en las listas de las mejores series del año 2019. La obra presentada por la plataforma Amazon es un producto macarra, malvado, diferente, al que su tráiler, cargado de violencia, lenguaje malsonante y mucha sangre, no hace justicia, y que estoy seguro echó para atrás a buena parte del público a la hora de tomar la decisión de ver o no este relato. Con esto no quiero decir que en The Boys no tengamos altas dosis de violencia, sangre, palabrotas, etc., claro que las tiene, pero se insertan en un producto diseñado precisamente dentro de esta atmósfera.

La premisa de The Boys es sencilla, los superhéroes no son como no los han pintado, aquí trabajan para una gran corporación dedicada a amasar dinero, y fuera de su jornada laboral, no solo no velan por nuestra seguridad, sino que se dedican a hacer el mal, están implicados en tramas de corrupción, consumen drogas, y un largo etcétera. Sin embargo, esto nadie lo sabe, la opinión pública no se hace eco de esta cara oculta, y para dar la vuelta a la situación, tenemos a uno de nuestros protagonistas, Billy el carnicero, cuya trágica historia personal, en la que como es obvio está implicado uno de los superhéroes, le hará enfundarse el traje de batalla para sacar a la luz la verdad, él será el encargado de vigilar a los vigilantes.