JAIME PARRA

Una presentación sorpresa en el Ayuntamientode su última obra, “No se me ha roto el corazón. Es que me lié con las instrucciones”, es lo que le esperaba a la ilustradora Laura Sánchez (Granadilla).

“Fue Increíble”, explica. “Normalmente la gente cuando presenta su libro lleva algo preparado: un discurso, unas palabras… Yo venía de tomarme algo con una amiga y no tenía ni idea de lo que me esperaba. La presentación fue idea de mi padre, que decidió organizarlo todo a modo de sorpresa por mi cumpleaños, que era dos días más tarde”. “Se movilizó mucha gente para que todo saliera perfecto y consiguieron irse coordinando entre todos sin que yo me enterara. Cuando entré al salón de actos del Ayuntamiento y me encontré a casi cien personas esperándome, me quedé pasmada de la impresión. Mientras Pérez de la Hoyica me presentaba, yo iba reconociendo rostros entre los asistentes (algunos de los cuales me habían tenido muy engañada las semanas anteriores) y no paraba de temblar. Ni siquiera tengo claro cómo conseguí dar algo parecido a un discurso hablando del libro sin haberlo preparado. Fue muy emotivo para mí y para los que estuvieron, casi todos personas a las que quiero mucho y que hicieron de la noche algo completamente inolvidable”.

¿Qué podemos encontrarnos en “No se me ha roto el corazón…”?

Optimismo y buen humor, sobre todo. Para que nadie se lleve una decepción, ya advierto en la solapa que este libro no salvará la vida de nadie, pero tal vez la haga un poquito mejor. Va de desamores y desamistades, del momento en que pierdes a una persona que es muy importante en tu vida, por el motivo que sea, y de pronto parece que se acaba el mundo (aunque luego resulta que no). Avanza desde ese punto apocalíptico, pasando por todos los sentimientos que lo acompañan, como el rencor, la nostalgia o el miedo y pega el empujón necesario para a deshacerse de todos esos trastos inútiles, quitarse el pijama después de semanas, avanzar y descubrir que, después de todo, no era el mismísimo fin y que en la vida hay personas y etapas que vienen y van y sencillamente hay que aprender a quedarse con lo mejor de cada una. Todo ello contado con sentido del humor y sin drama ni empalagos. Lo que más me gusta del libro es que cada persona que lo lee lo interpreta según su propia experiencia y, de esa manera, lo va haciendo un poco suyo.

¿Te da mayor libertad el haberlo diseñado también tú?

Por supuesto. En el caso de este libro, el texto no se entiende sin el diseño. Iba creando las dos cosas al mismo tiempo, de modo que podía decidir cómo quedaría cada página y como jugar con todos los elementos de ella, lo que me ofrecía muchas más posibilidades que si sólo me hubiese encargado del texto.

¿Por qué los colores elegidos?

Debilidad personal. Me gusta mucho ilustrar en blanco y negro y utilizar el rojo o granate como único toque de color. Al usar una paleta de colores más restringida consigues que los diseños queden más homogéneos y el resultado final sea un todo unificado. Además, en el caso de mi libro, no hay color más asociado al corazón que el rojo y, por otra parte, transmite una sensación de calidez que encajaba a la perfección con la finalidad del mismo.

¿Es la tipografía una forma de ilustración?

Totalmente. Yo considero esta obra como un libro ilustrado, aunque no tiene ni una sola ilustración como tal. Ese papel lo juega la tipografía, con la que voy componiendo páginas visualmente atractivas y llamativas en las que, sin embargo, sólo hay letras y símbolos. La tipografía es un elemento muy importante en cualquier modalidad del diseño gráfico y ofrece unas oportunidades inmensas de crear algo bonito con ella.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha o rondan por tu cabeza?

Rondando por la cabeza, cientos. En marcha ya es otra cosa, porque apenas tengo tiempo libre para ir arrancando con todas las ideas que me gustaría. Llevo una libreta siempre encima en la que ando todo el día apuntando lo que se me va ocurriendo, para cuando pueda ser. En cualquier caso, yo soy muy de reservar mis proyectos sin contarlo a demasiadas personas y aparecer de pronto con algo casi terminado, así que nunca se sabe lo que tengo entre manos hasta que lo saco del horno. Espero poder realizar más proyectos como éste, personales, llenos de cariño y con los que disfrute tanto.