José Moreno Medina.

¡Por fin, tras dos duros años de espera, volveremos a disfrutar y sentir las fiestas que en honor a nuestra patrona solíamos celebrar! Hay mucha emoción que ha estado contenida durante estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir últimamente. Y aunque las ganas son muchas por volver a vivirlas con la intensidad que siempre lo hemos hecho, no debemos olvidar que aún debemos seguir siendo prudentes. Ahora más que nunca,  diversión y precaución  deben ir juntas de la mano.

Toda la ilusión acumulada debe fluir de manera ordenada y no desbordada: diversión no debe convertirse en sinónimo de barbarie ni alegría en sinónimo de vandalismo. Tenemos la inmensa suerte de tener unas fiestas cargadas de sentido y simbolismo, donde cada uno de sus actos tiene un significado histórico y/o religioso y llevarlos a cabo con el mayor respeto y rigor es nuestra responsabilidad como pueblo.

Estos son días de celebración, de convivencia y reencuentro con familiares  y amigos, de alegría general. Afortunadamente nuestras fiestas son muy participativas y aglutinan a mucha gente alrededor de ellas: desde laNoche de las Migas, pasando por el Día Dos de Mayo y de aquí hasta el final de las mismas. Son muchos los actos litúrgicos y festeros, que en estos días que se nos avecinan, tendremos y participaremos: disfrutemos de ellos como sabemos los caravaqueños, sabedores del legado que encierran cada uno de ellos. Gigantes y Cabezudos, Caballos del Vino, Moros y Cristianos, son festejos cargados de tradición que complementan y arropan los actos que en honor a nuestra patrona se llevan a cabo del 1 al 5 de mayo. No creo equivocarme cuando afirmo que estos momentos tan especiales que vivimos en estos días son la mayor expresión de identidad que como pueblo tenemos.

Quiero agradecer desde aquí el enorme esfuerzo que todo el pueblo de Caravaca hace para que esto sea posible. Felicito a la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca por garantizar año tras año que nuestras tradiciones se conserven y  perfeccionen. Por supuesto a la Comisión de Festejos, cuyo gran trabajo e implicación nos permiten disfrutar de unas fiestas de muy alto nivel. Y a los Bandos de los Caballos del Vino, Cristiano y Moro, así como a la Compañía de “Armaos” y a todos los voluntarios, que con su dedicación y amor por nuestros festejos hacen que estos crezcan de manera deslumbrante.

No quiero olvidarme de aquellos que con su profesionalidad hacen posible que todo se desarrolle tal y como esperamos. Mi mayor reconocimiento y consideración para quienes velan por nuestra seguridad y salud en estos días: Policía Local, Guardia Civil, Bomberos, profesionales sanitarios del Hospital Comarcal del Noroeste, Protección Civil y Cruz Roja. Gracias al personal de limpieza, que garantiza la higiene de nuestra ciudad en estos días tan especiales. Y por supuesto a todos los trabajadores del servicio de mantenimiento y electricistas del Ayuntamiento, que con su labor, más allá del deber,  consiguen dotar a nuestras fiestas de las infraestructuras que necesita.

Finalmente, no quiero dejar pasar la oportunidad de hacer llegar un fuerte abrazo a todas la familias de nuestro municipio que han sufrido en el último año la pérdida de algún ser querido.

Para acabar me despido de todos vosotros,  deseando fraternalmente  que paséis unas felices fiestas.