JAIME PARRA

Finalizados dos eventos importantes en Caravaca donde ha sido protagonista, hablamos con Pedro Marín: en el primero,”Las Cocinas del Jubileo”, estuvo como ponente de la jornada inaugural, y en el segundo, la entrega de premios de Hostemur en su 40 aniverasrio, fue su restaurante el que acogió una gala con seiscientos invitados y con los más renombrados cocineros del Noroeste.

Camareras del restaurante Pedro Marín

Camareras del restaurante Pedro Marín

-¿Qué balance hace de Las Cocinas del Jubileo?

-Fue una experiencia muy buena para todos, porque pone a la comarca en su sitio en cuanto a elaboraciones con técnicas nuevas pero con nuestros productos y nuestros cocineros. Mi ponencia fue una experiencia muy bonita porque pude hablar de mi comarca, refiriéndome a los Caminos de la Cruz, como ese del Levante, y otros como el de San Juan, y algún otro que se debería abrir. Caminos por donde llegara el peregrino y degustara menús acordes, que tuviera alojamientos para albergar de continuo y que no se quede todo en el Año Jubilar.

-¿Espera repetir el próximo año el encuentro Las Cocinas del Jubileo?

-A nosotros nos gustaría, y así se lo dije al crítico Sergio Gallego. Depende de la Fundación y de los Patronos el que se continúe apostando por éste y otros proyectos gastronómicos de envergadura. Porque ideas no nos faltan para que se reconozca la gastronomía de la comarca.

-¿Cómo fue la gala que Hostemur celebró en su salón?

-Reunimos en Pedro Marín al mayor número de representantes del sector de la hostelería que se ha visto en mucho tiempo. Además de los políticos que nos acompañaron. Para mí fue un honor celebrarlo en mi salón, pero además yo quise traer a cocineros de distintos pueblos de la comarca, que presentaron unos platos magníficos que nunca antes se habían servido. Además, quise traer también al IES “La Flota” de Murcia, al CIFP Hostelería y Turismo de Cartagena y al Centro de adultos “Noroeste” de Caravaca de la Cruz, más mi personal, para que el servicio estuviera a la altura de los platos. En doscienas cincuenta personas lo valorábamos como un éxito, pero entre comensales y servicio rondamos las seiscientas. Para Hostemur, para la comarca, para Pedro Marín fue un éxito total.

-Usted siempre ha defendido la importancia de una Escuela de Hostelería en Caravaca para toda la comarca.

-Es una gran necesidad sobre todo para los que pensamos que el servicio debe ser también de altura, no bastan solo bueno producto y buenos cocineros. Ya está muy avanzada, falta un pequeño esfuerzo de la administración para poder dar el primer paso.

-¿Qué hace tan especial esta comarca en cuanto a productos?

-Los caldos de Bullas, el chato murciano, el cordero segureño, el arroz bomba… para disfrutar esos productos, y otros que son de temporada, hay que venir a la comarca. Por eso a las denominaciones de origen quiero agradecerles su esfuerzo en la celebración de Hostemur, como también a las escuelas, a todos los jefes de sala y a mi jefe de sala, Carmelo. Un menú como el que se disfrutó en Pedro Marín hubiera sido imposible de asumir sin los provedores.

-¿Es lo suficiente conocida la gastronomía de la comarca?

-Queda mucho por hacer. Vienen muchos visitantes a los que se les ofrece un Menú del Peregrino donde no se degusta la cocina de la comarca. Debemos ser hábiles y darle la vuelta al tema y ponerle nuestros ingredientes, que seguro que vendrán en otros años no jubilares. Si es un menú sin nuestros productos, no deja de ser igual que el de cualquier otro sitio.

¿Pero los cocineros están convencidos de la necesidad de apostar por productos de la zona?

-Ese es el gran caballo de batalla. Hay nuevos cocineros con ganas, que hacen con grandes esfuerzos cambios. Ellos creen que nuestros productos son de una calidad enorme y que deben ponerles el valor, más que porque sean nuestros porque tienen algo especial. Pero también depende de los empresarios hosteleros, y a veces nos olvidamos de esa parte.