Alfredo José Padial García

Antes de entrar de lleno en la materia, cabría hacer una distinción genérica para entender qué son los alimentos procesados y, dentro de ellos, cuáles son saludables y cuáles no.

En primer lugar, tenemos los alimentos NO procesados (materias primas), estos deberían ser el pilar fundamental de nuestra alimentación: frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales, etc. No reciben ningún tratamiento previo a su comercialización, no se les somete a ningún proceso, se consumen tal cual o tras someterlos a un determinado tipo de cocción. Son los mas saludables, sin lugar a dudas.

En el otro extremo se encuentran los alimentos Ultraprocesados, los que ni se asemejan a las materias primas (alimentos de toda la vida), aquellos que van en forma de barra, lonchas, bolas, estrellas…; y suelen ir envasados en bolsas, botes, cajas, estuches,… con un diseño muy atractivo y con mensajes especiales como: “0% materia grasa”.

Algunos ejemplos son: precocinados, galletas, cereales refinados, pizzas, nuggets, refrescos azucarados, etc. Si optáramos por un plan de alimentación saludable, esta basura no caería en nuestro carrito de la compra. Llevan gran cantidad de aditivos, no nos nutren convenientemente y son culpables, en la mayoría de los casos, del sobrepeso u obesidad que padecen los países occidentales.

A medio camino, entre los NO procesados y los Ultraprocesados, se encuentran los Alimentos Procesados. Son los que se someten a algún tipo de tratamiento (proceso) pero no han sido cargados de aditivos, que en muchas ocasiones son distintos tipos de azúcares, sal o grasas que, aparte de potenciar el sabor, actúan como conservantes.

Por tanto, sí que hay alimentos procesados saludables. Por ejemplo, las verduras cortadas y congeladas son sometidas a varios procesos de transformación y siguen siendo saludables. El aceite de oliva es otro claro ejemplo de alimento procesado que ha de ser consumido a diario por sus múltiples beneficios. Derivados lácteos como el yogur o el queso fresco no dejan de ser alimentos procesados pero no por ello insanos. Igualmente, las conservas de pescado pueden formar parte de un plan de alimentación saludable. Las legumbres, ya sean en conserva o congeladas, han de estar presentes dos o tres veces por semana en la alimentación humana. Es decir, sería injusto afirmar que todos los alimentos procesados son insanos.

Hay que aprender a distinguir cu´les sí y cuáles no, para ello es muy importante leer las etiquetas nutricionales. Siempre lo digo, no es tan importante leer y calcular las calorías que tiene un producto sino leer la lista de ingredientes que contiene. Si un gazpacho envasado contiene: tomate, pepino, pimiento, cebolla, aceite de oliva,…, y no contiene ningún aditivo, podemos afirmar que este producto es muy saludable, a pesar de venir preparado y envasado en un brick de cartón.

Así que, os animo a consumir alimentos saludables, sean procesados o no, vuestro organismo os lo agradecerá.