ENRIQUE FUENTES/CONCEJAL SOCIALISTA EN EL AYUNTAMIENTO DE CARAVACA

Las medidas del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2020 dependen de la cofinanciación del Gobierno Regional  (25´9 %), de la Unión Europea (63%) y del Gobierno de España (11´10%),  aunque su implementación corresponde exclusivamente al Gobierno Regional a través de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente.

Una de las ayudas del PDR, especialmente importante para la conservación de nuestro medio rural de la zona de montaña (Caravaca, Moratalla y las pedanías altas de Lorca), es la de racionalización del pastoreo, destinada a los ganaderos vinculados necesariamente al territorio, con la que se pretende ayudar a la extensificación y evitar el sobrepastoreo, comprometiéndose los ganaderos a mantener, en los terrenos pastados, una carga ganadera dentro de un rango compatible con los criterios de sostenibilidad.

De ésta ayuda, que en principio estaba prevista distribuirla en las anualidades de 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020, los ganaderos solo han recibido el pago de la anualidad de 2019, quedando por tanto pendientes, cuatro anualidades de cinco. Cuando de forma recurrente se intenta transmitir desde el Gobierno Regional de López Miras un mensaje de apoyo a la ganadería extensiva,  evidentemente se trata de un mensaje falso pues simultáneamente se desprecia a los ganaderos de nuestra zona de montaña dejando de pagarles las ayudas prometidas y solicitadas desde hace más de cinco años .

Al contrario que las macrogranjas, la ganadería extensiva es prioritaria para la Unión Europea y para todos los que amamos nuestra tierra por ser muy beneficiosa en muchos aspectos para nuestro medio rural: Aumenta la biodiversidad ya que los animales pastan en el terreno, principalmente de secano y monte, esparciendo semillas con sus excrementos, con lo que aumenta la biodiversidad; en los montes en los que pasta el ganado, disminuye el riesgo de incendios forestales (en Valencia, por ejemplo, éste es el primer criterio para otorgar las ayudas al pastoreo);  nos proporciona carnes de mayor calidad, entre otros motivos porque las madres amamantan a sus crías, lo que unido al hecho de que se trata de animales que pasan buena parte de su tiempo no estabulados y disponen de expansión en grandes superficies para pastar, permite un bienestar animal acorde con las exigencias de la Unión Europea y de buena parte de los consumidores. Si a éstos beneficios añadimos el papel fundamental que ejerce la ganadería extensiva para combatir los riesgos de despoblamiento y de cambio climático, bien podríamos considerar las ayudas a la racionalización del pastoreo como ayudas estratégicas para un desarrollo rural sostenible, máxime si tenemos en cuenta que en nuestra zona de montaña está disminuyendo de forma alarmante la cantidad de explotaciones extensivas y su censo de ganado.

Son ya más de cinco años incumpliendo la consejería de Agricultura lo prometido a los ganaderos. Ni la visibilización y denuncia que hicimos ante los medios de comunicación hace más de tres meses, ni la moción que presentamos en junio al Ayuntamiento de Caravaca para instar a la Comunidad Autónoma  a pagar sin más demora las ayudas atrasadas, han hecho reaccionar a la Consejería ya que los ganaderos siguen incomprensiblemente sin cobrar los atrasos y, lo que es más grave, no saben cuándo ni si finalmente los van a poder cobrar.

Necesitamos otro Gobierno Regional, el de López Miras no sirve; necesitamos un Gobierno que cumpla con los compromisos adquiridos, que entienda las necesidades de nuestro territorio de montaña y de las personas que viven en él y de él.

Necesitamos también otro Gobierno en Caravaca; el del Partido  Popular, tan complaciente con el gobierno Regional, tampoco sirve; necesitamos un alcalde capaz de exigir al Presidente López Miras que pague las ayudas prometidas y no desprecie más a los ganaderos, un alcalde que entienda y haga suyos los problemas de los ciudadanos, capaz de batirse el cobre aunque sea contra los de su mismo partido siempre que sea necesario para defender los intereses de los caravaqueños.