GLORIA LÓPEZ

Como decía Mario Benedetti, me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Por eso me gusta Juani, gerente de la Librería Cervantes. Porque sabe lo que hay que hacer, y lo hace. Por eso cuando me propuso un club de lectura para nuestra asociación de ayuda a personas afectadas por el cáncer “Cuenta Conmigo”, tuve que decirle que sí. SÍ. Sí a todo lo que tú digas.

La elección del libro fue fácil. Las dos, amantes de las historias de nuestra Historia (en femenino) y tirando para rojas (una más que otra) habíamos quedado enamoradas de un libro que había llegado a la librería de casualidad, “Rosas Negras”, del autor murciano Ginés Cruz.
Han sido tres viernes donde nos hemos juntado un grupo tan disperso como la cola de un supermercado y hemos dejado en la puerta nuestras vidas y nuestros problemas para vivir las de un grupo de prostitutas en Cartagena durante los días previos a la Guerra Civil. Toñi y su querencia al oficio, Loli y sus gominolas, Adela y su saber estar, Mariana y su espiritualidad, Mari Carmen y su fascinación por Caridad, la protagonista, y Puri, que se saltaba los capítulos para no perderse ni una tarde. Todas ellas, y las que no puedo nombrar por falta de espacio quedamos rendidas ante Ginés, el autor, que vino de Cartagena expresamente para acercarnos aún más a sus historias. Y a la suya propia. A las casualidades que tejen nuestras vidas y que le llevaron a escribir la historia de estas mujeres sin voz en una sociedad donde apenas se susurraban entre ellas. Nos prometió volver con un nuevo libro. Le prometimos esperar ansiosamente, aunque no fuese la segunda parte de este, muy a pesar de Toñi.
En su honor, y con su permiso, hemos decidido democráticamente (que no está la cosa para ir por libre) darle forma permanente a este club con el nombre de su novela. Y por el artículo 155 hemos elegido el segundo libro, de la tierra también, que hay que apoyar a nuestros autores. De la misma forma que apoyamos nuevas formas de despistar las secuelas de esta enfermedad que cada día afecta a más gente y que desde esta asociación y quienes nos ayudan (como Juani, como tantos otros) nos lleva a trabajar para hacer más amenas las horas de los que las padecen y quienes soportan sus padecimientos.
Si quieres unirte, solo tienes que pasarte por la Librería Cervantes y preguntar por el Club de Lectura Rosas Negras. Tenemos nuevos libros, nuevas historias y nuevas casualidades en mente para disfrutar de un rato de buena lectura y tertulia divertida.
Ya sabes lo que hay que hacer, y tienes que hacerlo. Pásate por la librería. Te esperamos con las páginas abiertas y unas gominolas.