Pedro Antonio Hurtado García

“Fotos: Fundación Cante de las Minas”

En nuestra última entrega, dejamos el desarrollo de los acontecimientos programados en el magistral concierto que ofreció un artista que saboreó sus primeros éxitos en este festival, un certamen que le supuso su más ansiado y necesario trampolín profesional para encaramarse a los más altos peldaños del éxito en estos difíciles y variados géneros del más puro flamenco. Se trata, como recordarán nuestros lectores, de ese extraordinario artista barcelonés en el que se ha convertido Miguel Ángel Poveda León, popularmente conocido como Miguel Poveda.

Trono de reinado.- Aunque, en nuestra edición digital, hemos mantenido puntual y precisamente informados a nuestros lectores, la pasada semana hubo descanso estival en “El Noroeste” y, por lo tanto, en este caso, para no demorarlo, comenzamos sin regirnos por la cronología para revelar, de inmediato, el nombre, así como la imagen triunfal y alegre, de los ganadores en las diferentes categorías de los tradicionales concursos de flamenco, hasta llegar a ese máximo galardón que representa la codiciada, querida, admirada y perseguida “Lámpara Minera” que, en esta ocasión, cosechó la cantaora “granaína” Amparo Heredia Reyes, apodada, artísticamente “La Repompilla”, quien, con su suerte y su arte, ha mandado, dominado y conseguido el trono que le permite reinar, con el máximo galardón del concurso, en la sexagésima cita de la historia del “Festival Internacional del Cante de las Minas” de la localidad minera, cantaora y artística, que es La Unión.

Entrega de la “Lámpara Minera”.- La ganadora cosechó el triunfo exhibiendo cantes bajo andaluces, cantes de Málaga, Granada, Córdoba y Huelva, así como pellizcando la sensibilidad unionense y del jurado con esas mineras que quitaban el sentido. Pero, así y todo, dejó bagaje para la gran final en la que tiró de farruca, mineras, malagueñas, taranta, rondeña, seguiriya y toda una colección interminable que le permitió demostrar sus habilidades artísticas y su gran maestría interpretativa, lo que no podía tener mejor recompensa que el máximo galardón que concede este prestigioso certamen, considerado el mejor festival de flamenco del mundo: 16.000 €uros y la codiciado, anhelada y ya citada “Lámpara Minera”, doble reconocimiento del que le hizo entrega el primer mandatario de La Unión y presidente de la “Fundación Cante de las Minas”, Pedro López Milán, acompañado por la corporación municipal unionense.

Segunda gitana en lograrlo.- La triunfadora se dirigió al público, colmada de felicidad, para decir que “después de la gran señora que tenéis aquí, como es Encarnación Fernández, creo que soy la segunda gitana que logra la ‘Lámpara Minera’. Y, eso, supone, para mí, una tremenda satisfacción”. Destacó, igualmente, la enorme preparación que ha tenido que realizar, durante los últimos años, para dominar los Cantes de Levante, ya que “yo vengo de otra escuela”, precisó. “A mí, La Unión me encanta y siento pena de no poder volver el próximo año, porque esta bendita tierra tiene un ‘algo’ que me atrapa”, añadió la artista, afirmando, al mismo tiempo, que seguirá llevando los cantes mineros por donde quiera que vaya, palabras y contenidos que hicieron que el público de la “Maquinista de Levante” se pusiese en pie aplaudiendo a la ganadora de una de las ediciones más especiales de la historia del “Cante de las Minas”, que, un año más, ha querido potenciar el flamenco en una edición difícil, compleja y “de valientes”, apostando por esa cultura segura que, aquí, se ha logrado ampliamente y cumpliendo los protocolos más exigentes establecidos por la cruel pandemia que nos azota. Y, con ello, culminaba esta edición de la que vamos a reflejar los destinatarios del resto de galardones concedidos.

 “Filón” para Laura Wong.- Con su flauta travesera y su bansuri, la canadiense Laura Wong se hizo con el “Filón”, convirtiéndose en la primera extranjera en cosechar tan preciado galardón. Recogió trofeo y 6.000.- €uros, de lo que le hizo entrega Elena José Lozano Bleda, primera teniente de alcalde y vicepresidenta de la “Fundación Cante de las Minas”, acompañada por el pedáneo de Roche, Ginés Luengo Pérez. La intérprete se mantuvo varios años estudiando cante, animada a mejorar su técnica flautista, bajo los consejos de María José Pérez, quien la aproximó a los cantes de levantica y fandango minero. “Me enamoré de los Cantes de Levante y los transporté a la flauta, como si estuviera cantando”, matizó al saberse ganadora del reconocido galardón que le supuso verse instalada en “un sueño desde hace muchos años que, ahora, se ha hecho realidad”. Por su condición de extranjera, comentó que “estas metas me parecían imposibles. Soñaba con este momento, pero no percibía como fácil su logro”, manifestó envuelta en clara sinceridad.

“Desplante” femenino para Paula Rodríguez Lázaro.- Dos protagonistas más para un galardón desdoblado en masculino y femenino: “El desplante”. La santanderina Paula Rodríguez Lázaro ofreció sus bailes al amparo del taranto, en su inicio, y la bambera con sombrero para rematar, consiguiendo su estatuílla y los 6.000.- €uros en metálico, que recibiría de manos del delegado del gobierno de la Región de Murcia, José Vélez Fernández. Proclamó la bailaora que “he vivido esta etapa con enorme responsabilidad, compitiendo conmigo misma al ser la única finalista en esta categoría, por lo que opté por marcarme el horizonte de lo seguro, en la semifinal, con la bata y el mantón, para apostar por la bambera con sombrero en la final. El reconocimiento de este concurso –prosiguió- es muy importante para la profesión”, dijo convencida.

“Desplante” masculino para Rafael Ramírez Vilches.- Fue la consejera de Educación y Cultura, María Isabel Campuzano Martínez, quien hizo entrega del ‘Desplante’ masculino al malagueño Rafael Ramírez Vilches, tras bailar por taranto y seguiriya y obtener, así, su trofeo, acompañado de otros 6.000.- €uros que, tras recogerlos, manifestaba que “ha sido una etapa dura e intensa, compensada con muchas ganas y enorme ilusión. Este certamen es un prestigioso escaparate y entiendo que se pueden abrir muchas puertas que servirían para navegar, viento en popa, con la carrera de cualquier artista al que le visite esta tremenda suerte”, sentenció entusiasmo el bailaor.

“Bordón Minero” cosechado por Álvaro Pérez Álvarez.- El “Bordón Minero” fue a parar a manos del “granaíno” Álvaro Pérez Álvarez, único finalista en la citada categoría, quien recibió su reconocimiento del concejal de Policía e Infraestructuras unionense, José Solano Legaz, a quien acompañaba el alcalde pedáneo de Portmán, Buenaventura Lozano Albaladejo, recibiendo el artista, adicionalmente, otros 6.000.- €uros como premio dinerario. “Desde muy pequeño, mi padre me traía a este festival para ver a los artistas, percibir el cante y sentir la guitarra. Disfrutarlo, ahora, en mis propias manos, después de verlo tantas veces desde el patio de butacas, es un sueño indescriptible”, señaló el guitarrista.

“Cantaores Jóvenes” para Manuel Cuevas González y “Cantes Mineros” para Esther Merino Pilo.- El premio denominado “Cantaores Jóvenes” lo consiguió Manuel Cuevas González, consistente en un diploma acompañado de 1.500.- €uros. Le hizo entrega la concejala de Turismo y Educación local, Leticia Egea. Y, finalmente, el premio “Cantes Mineros” fue para Esther Merino Pilo, representado por diploma y 5.000.- €uros en efectivo, entregado por David García García, concejal de Medio Ambiente y Festejos.

Una indisposición no le permitió subirse al escenario a “El Perrete”.- Estaba prevista la participación de Francisco Escudero Márquez “El Perrete”, quien hizo llegar a la organización del ciclo flamenco su indisposición para participar por motivos de salud documentalmente justificados.

La magia de Dorantes y Pedro “El Granaíno”.- Repasando otros acontecimientos, no menos importantes para La Unión, por su significado, tradición y valores históricos, digamos que Dorantes ofreció una velada brillante haciendo “hablar” a su piano, como ya nos tiene acostumbrados, pero, además, se hizo acompañar por el cantaor Pedro “El Granaíno”, para que la fusión de teclado y “quejío” brindaran una noche llena de magia.

El trovo tiene asegurada la cantera.- Patricia Navarro era la primera mujer participante en el “Concurso de Trovos Pascual García Mateos” y vino a alzarse con el máximo galardón, el trofeo Ángel Cegarra, poniendo de manifiesto la inagotable cantera con la que cuenta el arte de la repentización, lo que deja asegurado el futuro del certamen. Fue el segundo premio para “El Baranda” y el premio a la mejor décima para “El de la escucha”. Por su parte, el trovero Francisco Javier Andreo, miembro de la “Cuadrilla de Aledo” y “nieto artístico” del “Tío Juan Rita”, recibió el galardón “Trovero Marín”. Se rindió homenaje al querido “Conejo II”, inaugurando una placa conmemorativa en la Avenida del Flamenco.

El legado minero y las habaneras.- No solamente el flamenco luce en La Unión, sino que las habaneras también suenan en la ciudad minera, por lo que, en otro de los grandes acontecimientos celebrados, el municipio unionense se fusionó con Torrevieja para rendir tributo y reconocimiento a la cultura y el arte, con la entrega del galardón Pencho Cros a la difusión musical, que recayó en el “Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía”. El “Grupo Vocal 2×4” ofreció un concierto en la Plaza Joaquín Costa, gracias a la colaboración del “Patronato de Habaneras de Torrevieja”, dejando patente la clara vinculación y compromiso de La Unión y Torrevieja para seguir fortaleciendo estos aspectos culturales tan emblemáticos. Llama poderosamente la atención que, también en su origen, la costera localidad alicantina luzca una historia enraizada en la extracción, siendo la sal y su comercialización lo que dio importancia a Torrevieja como villa marinera. Y la pirita, la galena, la plata o el plomo, entre otros minerales y metales, lo que hizo que La Unión subsistiera durante un largo periodo de tiempo a través de la minería. De sus orígenes queda un legado cultural que pasa por la música y hasta se instala en ella.

Pedro Cano reclutado para la “Fundación Cante de las Minas”.- También el arte del pintor blanqueño Pedro Cano se une para siempre al “Cante de las Minas”, gracias al galardón “Asensio Sáez”, del que le hizo entrega el alcalde unionense, Pedro López Milán, quien aprovechó la ocasión para transmitirle al artista el deseo de poder contar con su presencia, como asesor cultural de la “Fundación Cante de las Minas”, sumándose al artista unionense Esteban Bernal Aguirre.

Dificultades superadas.- Hubo más acontecimientos que fueron dando paso a las veladas flamencas, propias del concurso tradicional, cuyo resultado y ganadores ya hemos reseñado al principio. Un año difícil y complejo que La Unión, como siempre, trasladando la “Catedral del Cante”, muy provisionalmente, a la “Maquinista de Levante”, ha sabido sacar adelante de forma brillante y exitosa. Buenos días.