MARIA DEL MAR CARREÑO TORRES.
ENFERMERA CENTRO DE DIA Y RESIDENCIA DE PERSONAS DEPENDIENTES EL COPO
Dada la importancia concedida a la Calidad de Vida en las personas con discapacidad intelectual, es de vital importancia una atención sanitaria especializada con servicios cualificados que den respuesta a las necesidades que puedan presentar las personas con estas características.

El patrón de necesidades de atención en personas con discapacidad intelectual presenta un perfil diferenciado del de la población general: la presencia de los trastornos psicóticos, la epilepsia, la obesidad, el dolor bucal, las enfermedades respiratorias entre otros, destacan en los problemas de salud que se dan en mayor porcentaje en la población con discapacidad intelectual.
Se plantea la necesidad de llevar a cabo chequeos completos de forma rutinaria, teniendo en cuenta las dificultades de expresión y comprensión que presentan muchas personas con discapacidad intelectual.
Los problemas de comunicación pueden estar entre las causas que provocan que el paciente no pueda quejarse, no pueda transmitir las causas de su malestar, no pueda aportar datos sobre su historial médico y no sea capaz de entender las opciones de tratamiento que tiene a su disposición. Esta ausencia de comunicación dificulta las labores de exploración diagnóstica y debe verse compensada con la experiencia y la pericia del profesional.
Los que trabajamos día a día con personas con discapacidad intelectual, lo hacemos con el objetivo de prestar un servicio integral en el cual se presta atención especializada y cuidados que se extienden más allá de las técnicas sanitarias. Todo ello tiene como base fundamental el respeto a la persona. Esto es lo que hace que nuestra profesión sea imprescindible en el área de la discapacidad.
Pero esta asistencia, no se limita solo a cuidados físicos o a técnicas de enfermería, sino que va más allá, ya que la base de todo cuidado se acompaña de empatía y comprensión. Es por esto que las enfermeras no solo debemos aportar nuestros conocimientos sanitarios, sino que también debemos observar y escuchar sus necesidades diarias para dar respuesta a aquellas que están a nuestro alcance y así favorecer su bienestar físico y emocional tanto dentro como fuera del centro.
El objetivo final de las intervenciones de enfermería en las personas con discapacidad intelectual debe ser incrementar la calidad de vida y proporcionar una mayor integración en su medio social.
En conclusión, es un privilegio poder atender (en el sentido más amplio de la palabra) a las personas con discapacidad intelectual, poder comprobar su esfuerzo, su superación personal, y sus infinitas ganas de continuar avanzando.