Pedro Antonio Hurtado García

Reivindicativa manifestación para la necesaria e imprescindible salvación de nuestro denostado Mar Menor. Acuden unas 55.000 personas e impulsan la acción Anse, Ecologistas en acción, Cofradía de pescadores de San Pedro del Pinatar, otros colectivos y personas preocupadas por la situación de la laguna salada que, ahora, no sabemos si es la sal, oxígeno, nitratos o minerales pesados los que podrían otorgarle denominación al murciano y recogido mar.

Representada la cultura, la empresa, agricultura, deporte, activistas que ayudan organizativamente y apuestan por un grito único en favor de la salvación de una zona marítima recientemente convertida en verdugo de peces, preocupación ambiental y trauma ecológico.

Lecturas, discursos, manifiestos y consignas en contra de nuestros políticos: ellos cobran todos los meses y los pescadores no pueden ni salir a faenar. Ahí, surge la clave de nuestra sorpresa. El gobierno regional quiere, ahora, echarle “el muerto” al gobierno central. Los de un partido arremeten contra el otro, se devuelven la pelota e impera, nuevamente, el socorrido y vergonzoso “…y, tú, más”. Está claro que, unos y otros, han dado lugar al viejo refrán popular: “entre todos lo mataron, y él solito se murió”.

No está tan clara la presencia de políticos que, después de años y años ignorando el glorioso Mar Menor, turístico, atractivo, buscado por gentes de otras latitudes y enriquecido por una fauna marítima extraordinaria, queda malogrado por un cruel abandono.

Impecable idea reivindicativa la de unos organizadores impulsando la manifestación. Pero que vengan los políticos a sumarse, ahora, tras no haber hecho nada durante tantos años y buscando “foto”, nos impide adivinar a quiénes dirigen sus peticiones: ¿a La Virgen de la Fuensanta o directamente a Dios?. Buenos días.