POR PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

La FUNDACIÓN CAJAMURCIA y el ayuntamiento de Mula han firmado un nuevo convenio de colaboración para seguir apoyand las excavaciones y avances arqueológicosque se están llevando a cabo, desde hace mucho tiempo y con no poco entusiasmo y expectativas, en «Los Villaricos», ese conjunto arquitectónico que se está tratando de recuperar aprovechando todo tipo deayudas y estableciendo, en tal sentido, un método de curso o prácticas que los alumnos agradecen y valoran por la oportunidad que les supone.Por parte del ayuntamiento de Mula han estado presentes, en la firma del referido convenio, el flamante alcalde de la localidad, Juan Jesús Moreno García, y el arqueólogo municipal, José Antonio Zapata Parra. La FUNDACIÓN CAJAMURCIA ha estado representada por los dos directores de las sucursales que CAJAMURCIA-BMN tiene en la plaza, Encarna Gil Guillén y Juan Chacón Sánchez, así como el director de zona de la entidad financiera que firma esta información.

La almazara documentada más grande de la Hispania Romana

Se está excavando en la zona de la almazara para definir su espacio completo, superficie que viene a estar conformada por unos 700 metros cuadrados de esa dependencia que forma parte de un conjunto arquitectónico de algo más de 3.000 metros cuadrados, considerado como villa romana nacida en el siglo I y que llega hasta el siglo V, después de Cristo, en ambos casos.Son ya tres los años que se llevan trabajando en esa zona sur de la villa, donde se ubica la que, documentadamente, está considerada como la almazara más grande de la Hispania Romana y, probablemente, la más grande de toda Europa.

En proceso de reconstrucción

Nos dice el arqueólogo municipal, autor del libro titulado «El Castillo de Mula (Murcia)», cuyas ricas y bien estructuradas características dimos a conocer, recientemente, en estas mismas páginas, con motivo de su presentación en público, que «en los trabajos de recuperación, nos hemos centrado en la zona de recepción de materia prima y almacenamiento, donde, además, han aparecido 6 dolias o tinajas de gran tamaño marcadas, algunas de ellas, con su capacidad en números romanos. Todo ello se halla en proceso de reconstrucción», concluye el arqueólogo citado.Estas campañas de avance en las excavaciones suelen durar 15 días por puras razones económicas. Pero, durante esos breves periodos, son muchos los alumnos que se dan cita, porque la acción formativa que comentamos se concibe como un curso de prácticas de arqueología de campo. Cada inscrito aporta 200.- €uros, pero nos manifiestan que quedan contentísimos, porque existen otro tipo de excavaciones en las que la inscripción es mucho más importante en su cifra de aportación. En el caso de Mula, incluso, existe lista de espera, precisamente por ser muchos los proyectos de esta naturaleza que, como decimos, ofrecen una inscripción más costosa.Con las ayudas y colaboraciones recibidas se confecciona un menú, para los alumnos, que incluye desayuno, almuerzo, comida y cena por el simbólico precio de 20.- €uros. El alojamiento de los propios alumnos tiene lugar en el albergue municipal muleño, de forma gratuíta, ya que el ayuntamiento atiende los gastos, así como el transporte y otras necesidades.

Nada a merced de las adversidades e inclemencias climatológicas

Nos comenta José Antonio Zapata Parra que existe un proyecto muy avanzado en virtud del que se iría techando el conjunto arqueológico para su adecuada y correcta conservación, de tal manera que pueda garantizarse la estructura de los hallazgos y que, así, no pueda deteriorarse nada ni dejarse a merced de las adversidades e inclemencias climatológicas.De hecho, ya existen dos techumbres en la zona residencial, porque el conjunto de los algo más de 3.000 metros cuadrados, que antes reseñábamos, está dividido en la referida zona residencial, el lagar o la fábrica de vino propiamente dicha, la almazara y los baños, como continuación de la mencionada zona residencial, con su característica termal y sus espacios domésticos abrigando un patio central y una zona de trabajo. En la parte pendiente de excavación, se ha descubierto, igualmente, una pequeña basílica y cerca de 70 fosas de enterramiento. La zona en la que se está excavando actualmente, y que ha mostrado un gran espacio de trabajo en la obtención de aceite, se encuentra localizada en lo que los técnicos han considerado, exactamente, la parte suroeste del yacimiento.

Un envidiable futuro turístico

El paraje donde se encuentra este hallazgo romano tiene por nombre «El Arreaque», muy cerca del polígono industrial muleño que recibe la misma denominación, mientas que el nombre del conjunto arqueológico, como ya hemos dicho, es el de «Los Villaricos», todo un lujo que le ofrece a Mula una proyección turística, arqueológica e histórica verdaderamente inigualable y que bien puede hacerle a los vecinos de la población sentirse orgullosos por contar en su territorio municipal con un hallazgo tan importante que, con el esfuerzo de quienes organizan estos cursos o prácticas de excavación, de quienes colaboran y ayudan, así como del ayuntamiento, va tomando forma en una expectativa de futuro verdaderamente apasionante, pues llegará, seguro, a convertirse en un enclave turístico ciertamente inimitable y de gran relieve cultural y atractivo en todos los sentidos.Y es que este proyecto tiene vocación de convertirse, sin duda, en un referente del turismo arqueológico nacional y se basa en la investigación, conservación y divulgación del legado histórico de las villas romanas, en general, y de la de Mula, en particular.El descubrimiento de esta riqueza arqueológica viene a demostrar la enorme y destacada elaboración y comercialización de aceite y vino a la que el municipio muleño dedicaba su actividad productiva durante los siglos III y IV después de Cristo. Podemos decir que la villa a la que nos venimos refiriendo se halla, no solamente excavada, sino también musealizada en un 80 por ciento.En las fotos de Aquilino San Nicolás Ortiz, vemos a los firmantes del convenio y los duros trabajos de excavación.

Gran colección de valores arquitectónicos

Mula, ahora, con su bonito y extraordinario castillo, el museo de arte ibérico «El Cigarralejo», el conjunto arqueológico de «Los Villaricos», su casco antiguo, sus múltiples iglesias, Ermita del Balate, museos y demás edificaciones singulares, se convierte en un destino turístico de mucho valor y riqueza, condiciones que nosotros, y nadie como nosotros, debemos ser los primeros en otorgarle todo ese valor que tiene y la importancia que, sin duda, le corresponde. ¡¡¡Enhorabuena!!!. Buenos días.

Pedro Antonio Hurtado García es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN en el Noroeste murciano