CARLOS MARTÍNEZ SOLER
Dígasede antemano que no soy admirador de las series de comedia, pocas me han cautivado y casi ninguna se incluye en mi lista de favoritas. Desconozco la razón de mi rechazo, pero tal vez se deba a que no me gusta la visión edulcorada qYou're the worstue hacen de la realidad y a que su esquema narrativo sea tan repetitivo, ya que lo que comienza siendo una novedad, termina por parecerme monótono.
Hecha esta primera apreciación, este verano he decidido echarle el ojo a una sitcom, su nombre me cautivó, You’re the worst (Eres lo peor), por lo que me tiré al barro y le di una oportunidad.
Pocos son los relatos que han conseguido hacer de lo peor de esta humanidad algo reseñable y que quede en la retina del espectador. Para el público resulta difícil identificarse con gente miserable, cruel…, aunque en algunas ocasiones a alguien se le ilumina la bombilla y caemos rendidos ante obras como BreakingBad, Dexter, Mejor imposible, etc., todos ellos títulos cuyos personajes son lo peor, personas tóxicas, que no querríamos tener a nuestro lado, pero que al final nos cautivan de tal modo que terminan por convertirse en nuestra droga inconfesable
Eres lo peor va un poco de esto, de mostrar las miserias del amor, de las relaciones de pareja, en pequeñas píldoras de 25 minutos, y en la que sus dos protagonistas son los máximos exponentes de gente ruin, mezquina…, cuya única preocupación son ellos mismos y satisfacer sus placeres más mundanos, en este caso, como la cosa va de amoríos, nos referimos como es lógico al sexo.
Esta serie gira en torno a que dos personas igual de tóxicas se conozcan y hagan migas, lo cual hace presagiar que pronto la fórmula estallará en las manos de sus creadores y se desplomará como un castillo de naipes, ya que dos individuos tan iguales son difíciles de mantener en pantalla sin que terminen por resultarnos un hartazgo, pero curiosamente la cosa funciona, estos dos renegados del amor son gente normal, harta de los infortunios que les ha brindado la vida y que sólo quieren pasar un buen rato, eso sí, siempre mostrando su mala baba y haciendo de la palabra su principal arma de destrucción masiva, pues raro es el personaje que no sale escaldado por sus afiladas lenguas.
El éxito de este producto tal vez recaiga en la química de sus protagonistas(Chris Geere y Aya Cash), los cuales desbordan realismo en cada plano, y a ello hay que unirle un buen puñado de secundarios, que si bien al principio se ven eclipsados por estos dos personajes, pronto terminan por hacerse un hueco hasta adquirir el peso que se merecen, que como es obvio responde a los cánones de la sitcom más clásica.
Eres lo peor no renueva el género ni temática, ni formalmente. De hecho, no lo pretende, simplemente tiene la virtud de hacer de lo peor algo cuanto menos reseñable, pues no sólo de castillos vive el hombre, sino también de sus miserias.