Certa de trescientos cincuenta vecinos de Librilla, El Sabinar, el Campo de San Juan, Otos, el Calar de la Santa, Mazuza y Benizar se desplazaron hasta la Asamblea Regional en Cartagena exigiendo una sanidad justa en las áreas rurales.

 

 

Acompañados por representantes del Ayuntamiento, allí fueron recibidos por diputados de PSOE, Podemos y Ciudadanos, no así la Consejera de Sanidad por lo que volverán a manifestarse a las puertas de la Asamblea el jueves 2 de junio.

La diputada socialista Choni Ludeña ha vuelto a pedir al Gobierno regional que modifique el sistema de guardias médicas localizadas en los Puntos de Especial Aislamiento de El Sabinar, Otos, Benizar y Cañada de la Cruz y se recupere el sistema de las guardias presenciales, para garantizar a los habitantes de estas zonas una atención sanitaria de calidad las 24 horas del día.
Ludeña exige también un servicio de pediatría de forma periódica para tener una atención adecuada a los menores de dichas localidades, así como un servicio de ambulancia en la zona reseñada.
La diputada socialista criticó el progresivo recorte en materia sanitaria que está llevando a cabo el Gobierno regional, especialmente en lo que a Atención Primaria se refiere, afectando de manera significativa al término municipal de Moratalla.

Choni Ludeña interpelará a Encarna Guillén, consejera de Sanidad, sobre qué medidas va a tomar su Consejería para atender las demandas de los vecinos de Moratalla.

POr su parte, la diputada regional de Podemos, María Ángeles García Navarro, ha señalado que el gobierno regional está “incumpliendo la ley” respecto a los 120.000 euros aprobados en las enmiendas a los presupuestos para el Servicio de Urgencias Sanitarias de Librilla “que siguen echándose la siesta en un cajón de la consejería”.

Ha concluido la diputada: “El sitio en el que vives no puede determinar la calidad del servicio que recibes” ha incidido la parlamentaria regional, quien también ha recordado que hoy en el Pleno se ha aprobado una moción de Podemos para que se asegure la sustitución de los médicos en caso de baja, vacaciones o días de libre disposición. Se insta a que los otros médicos de plantilla no asuman los cupos de pacientes de sus compañeros en vacaciones siempre que haya facultativos en la bolsa de empleo, a garantizar el mantenimiento de los servicios en los centros de salud y puertas de urgencia en periodo estival “para evitar la saturación que no permite tener una asistencia digna en verano o la falta de una atención sanitaria”.