“Mosaico Cuadrillero – Nuestra Música”

JOSÉ CLEMENTE RUBIO GARCÍA

Hace ya algo más de cuatro años que vio la luz mi último artículo de la serie “Mosaico Cuadrillero – Nuestra Música”, en un recorrido inacabado por nuestra Comarca del Noroeste. No podía ser el último, entre otras cosas, porque la música es una realidad viva y está siempre junto al hombre, junto a la mujer a través de todos los tiempos.

El autor del artículo con componentes de la Rondalla

El autor del artículo con componentes de la Rondalla

Muchos lugares nos quedan por recorrer, pero no podría faltar la tierra de los “espejos”, la tierra del “arroz”, la tierra del “agua”…, nuestra Calasparra,  y digo “nuestra” porque también es parte mía como ciudadano del territorio del Noroeste de la llamada Región de Murcia.

Una tarde calurosa de este mes de agosto, tengo la suerte de encontrarme con tres mujeres capaces de ilusionarme, una vez más, con algo tan sencillo como es la música, ese arte que emana de lo profundo del sentimiento humano y lo presenta como forma de divertimento y enriquecimiento espiritual de las personas.

Antonia Martínez Llorente, Isabel Llorente Martínez y Josefa García López, todas miembros de la Rondalla de Calasparra, me reciben.

Calasparra, por su situación geográfica, ha sido lugar de encuentro de personas venidas de otros lugares y estamos ante uno de esos casos. Antonia es de Calasparra, Isabel proviene de la cortijada Río Quipar, cercana a Bullas y Josefa de Mazuza, del termino municipal de Moratalla, lugar de buenos músicos y bailaores y que ya le dedicamos un artículo en esta serie del “Mosaico Cuadrillero”.

Tanto Isabel como Josefa, desde muy pequeñas, ayudaban en las tareas domesticas y campesinas, porque, por aquel entonces, todas las personas que vivían en casa, tenían una labor que hacer, si no era en casa, era en el campo o con los animales, desde que eran bien pequeñas. Yo, personalmente, nunca lo he entendido como explotación de la infancia, como pudiera decirse en los tiempos actuales, sino como una labor que se hacía por todos y cada uno de los miembros de la familia.

Grupo huertanas

Grupo huertanas

Cuando ya tuvieron cierta edad, pero siendo todavía muy niñas, sus padres, con muy buen criterio, “contrataron” a unos de esos “maestros particulares”, también llamados “maestros rulanderos”,  que iban de cortijada en cortijada, impartiendo sus sapiencias y que enseñaban a los  pequeños de las casas conocimientos básicos de lectura, escritura, cálculo, etc. El “maestro” que estuvo enseñando a Isabel y a sus hermanos era el Maestro Regino, procedente de Bullas y que las semanas las pasaba visitando diversas cortijadas a cambio de comida, algo de dinero y cobijo que, en este caso, dormía en su casa. En el caso de Josefa, era algo parecido, pero desconocía de donde procedía y su nombre era José Antonio. Por las fechas que eran, mediados de los años cuarenta del siglo pasado, posiblemente podrían ser algunos de los miles de maestros que fueron represaliados y apartados del cuerpo por parte del Gobierno del General Franco durante la implantación de su dictadura, simplemente por ser “maestros” y tuvieron que buscarse la vida, muchas veces, escondidos por estos campos tan apartados por aquel entonces.

Tanto Isabel como Josefa, tienen unos gratos recuerdos de los mismos, aunque algunas veces, echaran una “cabezadita sobre la mesa” mientras recitaban alguna lección; ambas decían que eran personas que sabían mucho y, en este caso, por lo que estamos hablando, eran muy buenos músicos y enseñaron, tanto a ellas como a sus hermanas y hermanos a tocar la guitarra, la bandurria y el laúd.

Junto con sus padres y algunos vecinos, organizaban bailes en sus casas, bien por motivo de ser navidad, por ser el santo de alguna o simplemente por “hacer baile”, al cual venía todo el vecindario de la cortijá y de otras cercanas. Siempre había un motivo, que era el divertir, el hablar y, en muchas de las ocasiones, poder relacionarse distintas personas de los lugares y, por qué no decirlo, conocerse mozas y mozos en edades casaderas y también, poder hacer algún trato comercial de los productos agrícolas o ganaderos.

Esos “maestros”, le enseñaron a tocar a su forma todas las composiciones de la época, tanto en “baile suelto”, como “agarrao” y a afinar o “templar” los instrumentos de oído, solamente y, a veces, con un diapasón o pito, como le llaman. Esa costumbre se ha ido perdiendo por lo general, quedando muy pocas personas que lo hagan de forma correcta y ya se usa “la máquina afinadora”, pero según Salvador de la Venta (Campo de San Juan), “ …esa “dulzura” que le damos templando con el oído, la afinadora no la lleva…” (Los Animeros de Caravaca de Julio Guillén, página 169).

Pasan los años y se van dejando sus cortijos, sus campo y establecen su residencia en Calasparra, pueblo que las acoge muy bien.

Isabel y Josefa ya tienen sus hijos mayores y empiezan a recordar lo que nunca habían olvidado. La música vuelve a hacerse presente en sus vidas y empiezan a juntarse en sus casas, para luego acercarse al Hogar de Mayores de Calasparra, formando la llamada Rondalla de Calasparra. Corre el año 1982.

Esta Rondalla es el resultado de la fusión de distintas músicas, ya que, aunque fueran las mismas jotas, las mismas malagueñas o pardicas, sin olvidar otros “bailes agarraos”, como son las mazurcas, los valses, pasadobles, etc. la impronta de la música del campo de Mazuza, o del Río Quipar, o de la huerta de Cieza, junto con la propia de la huerta de Calasparra, hace una realidad que engrandece a esta Rondalla.

En la actualidad y desde su fundación, las distintas músicas, son conocidas muchas veces por sus orígenes, de ahí que se denominen como “malagueña de arriba”, “malagueña del pueblo”, “manchegas de Hellín”. “tanguillos de Ginés”,”la misa de Pedro Reales”, etc. haciendo de esta diversidad un riqueza propia de esta Rondalla de Calasparra.

Tanto Isabel como Josefa, por ser las más mayores del grupo, recuerdan que siempre, sus madres, las vestían con trajes regionales en muchas de las Fiestas a la que iban y de ahí, que en la actualidad lo sigan usando.

Un tema que no me gustaría dejar en el tintero, es la posible influencia que tuvieran en estas personas la Sección Femenina durante los años duros de la dictadura española y me dicen, me afirman, que a nivel de música y baile del terreno, no intervinieron nada, posiblemente porque no la sabían o desconocían. Enseñaron bailes y músicas de otros lugares y que las mozas y mozos bailaban, pero igual como lo aprendieron lo olvidaron sin más, dejando, como se puede ver en la actualidad, las músicas propias del lugar.

Muchas otras cosas podríamos escribir sobre la larga conversación que mantuvimos, pero eso lo dejamos para otra ocasión.

Gracias Isabel, Josefa y Antonia por este regalo que me habéis hecho esta tarde del mes de agosto

OFRENDA-FLORAL-SANTOS-2019

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FICHA DE LA AGRUPACIÓN

Nombre: Asociación Cultural – Folclórica RONDALLA DE CALASPARRA

Presidenta: Antonia Martínez Llorente

Vicepresidenta: Fina Abril Martínez

Contacto: Tlf.: 679252353 – rondallacalasparra@gmail.com ; blog: rondallacalasparra.home.blog

Año de fundación: 1982

Miembros de la Asociación: Oscila sobre 50 personas

Instrumentos que usan:

  • Cuerda: guitarra, bandurria y laúd
  • Percusión:

Membranófonos: pandereta

Ideófonos: postizas, cascañeta, platillos, triángulo y botella de anís (vacía).

  • Viento: ocarina, flauta dulce y flauta travesera.

Actos significativos durante el año: Prácticamente en todos los que se celebran en el pueblo:

  • Por Navidad, los propios pidiendo el aguilando.
  • Por San Antón, en el pantano del río Argos.
  • Por San Juan en las Fiestas de Valentín.
  • Por julio en la Misa de los Santos
  • Por Septiembre en la romería nocturna en el Santuario de la Virgen de la Esperanza y celebración Festival de Folklore Feria de Calasparra.
  • Por Octubre Encuentro de Cuadrilla
    Isabel Llorente huertana

    Isabel Llorente huertana

    COPLAS

    • “Allí, ribita ribita,

    hay una fuente de oro,

    donde lavan las mocitas,

    los pañuelos de los novios.”

     

    • “Me gusta la Retamosa

    y el terreno colorao,

    una de la Retamosa,

    el corazón me lo ha robao.”

     

    • “No me tires chinitas,

    tírame nueces,

    tírame a pares,

    cuatro en dos veces.”

     

    • “Mi madre me lo decía,

    y yo me lo recelaba,

    que tenía que casarme,

    con uno de Calasparra.”