MICRORRELATOS DE GEMA BOCARDO

 

LA MADERA SERÁ CARNE Y LA CARNE, POLVO

Quisiera tener varias sonrisas de recambio para ti, hijo—susurró Geppetto, mientras acariciaba con ternura las lágrimas que resbalaban por la cara del niño, —pero se me acaba el tiempo.

Pinocho asintió con tristeza y apretó con fuerza la mano callosa, hasta que tornó rígida como la madera y fría como la roca.

Finalista en el «II Concurso MarzoRelatos» del  Excmo. Ayto. de Espartinas

MALAS PULGAS

Tras una dosis de Zotal y un buen baño, mi perro quedó desparasitado. No daba crédito cuando me detuvieron, unos días después, por asesinato:

¿Cómo iba a saber que era una troupe circense en su día de descanso?

Finalista en el «I Certamen de Microrrelatos Aldaia Cuenta»

FALSAS ESPERANZAS

Y justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en mariposa.

Anónimo

…Y justo cuando la oruga pensó que se transformaría en mariposa, descubrió que era una lombriz.

Finalista del «Concurso de Microrrelatos Biblioteca de Godella 2015»

 

ENCAJAR UNA VIDA

El golpeteo rítmico de los bolillos de boj quiebra el silencio. Trenzados, torsiones, enlaces que siguen a otros pariendo encajes.  Un fugaz instante y todo se congela: descubre sus manos como si fueran de otro, ajenas a su cuerpo. Las venas hinchadas, las manchas de la vejez que todo lo cubren, las uñas abultadas sin laca que las adorne, las arrugas en sus pliegues reflejo de las que surcan su rostro ¿Cuándo dejaron de ser sus manos de niña?¿Añorarán el peso de un anillo en su corazón, el tacto de algún cuerpo, la tibieza de la carne?¿Les permitió desanudar hebras que ataban, descansar acompañadas en almohadas de plumas, desnudar otro tipo de encaje?¿Fueron ellas mismas o  siguieron patrones cuyo dibujo no era el soñado, con alfileres clavados en su vientre, su vida atrapada en un bucle impuesto por convenciones?

Respira hondo. Quizá no sea demasiado tarde.

Publicado en la antología solidaria «Viejos Amigos»

 

EL SILENCIO DE LOS HOMBRES BUENOS

Lo que más me preocupa es el silencio de los hombres buenos.

Martin Luther King

Mi madre conducía. Vi una hormiguita en el espejo del copiloto. Probablemente era del hormiguero del jardín. Resistía al viento, tozuda y determinada. Un esfuerzo titánico.

Deambulamos por el mercadillo. No estaba el puesto de la fruta y preguntamos. La habían encontrado muerta. Nos dolió. Una maltratada que había dado el paso. Sola, como nosotras.

Volvimos en silencio. La hormiguita había desaparecido. Rogué para que siguiera en el coche. Para que tuviera la fortaleza de salvarse. Podía haberla ayudado. Pero no hice nada.

 

 

Gema Bocardo. Madrid.

Abogada, escritora, redactora y narradora oral. Fue miembro de la Red de Arte Joven de la CAM. Primer poeta español en recitar en «The Trireme of Ionian Poetry», Albania. Algunos de sus textos han sido traducidos al macedonio y al albanés, publicados en Antologías como BMD, Ecos del Grito, Diez Voces de la Poesía Actual, Palabra Viva, Punto G y en revistas como Budnost, Fjala e Lire, Trajín o Groenlandia. También han recibido más de quince reconocimientos literarios en certámenes como Picapedreros, El Dinosaurio, Aste Nagusia, Tamariu, La Nucía o Pasión por Leer.

En su blog (http://gemabocardo.blogspot.com.es/) muestra parte de su trabajo.