Ana María VACAS

De Loles, que es como ella suele presentarse y con la confianza que al compartir conversación ella me otorga, me asombra la tranquilidad para expresar el sonido proveniente de su flauta, consciente de dominar su instrumento como si formara parte de un apéndice más de su cuerpo, embriaga con el dulce y afinado sonido, acompañada de una elegancia natural en la escenificación, bien trabajada con sus expresivos ojos y su constante sonrisa, transportándonos sin resistencia alguna a aquel lugar que ella elige por destino.

María Dolores Valverde

María Dolores Valverde

Nacida en Bullas en 1999, inicia sus estudios musicales en la Escuela Municipal de dicha población a la edad de siete años. La flauta, su instrumento elegido lo inicia a la edad de ocho años, con Paco Martínez y posteriormente con Paloma López Muñoz, pero en tercero de elemental se decide también a estudiar la especialidad de guitarra durante dos años, al final acaba asentándose en el que será el instrumento definitivo y que había elegido en su inicio; su dedicación no era exclusiva, compartía su tiempo con otras actividades como informática, pintura, y gimnasia rítmica, por lo que tuvo que decidir abandonar las múltiples aficiones para centrarse en la que sería su futuro más adelante, la música.

A la edad de once años se presentara a las pruebas de acceso del Conservatorio Leandro Martínez Romero, recibiendo clases con la profesora María Sandoval Sabater durante todo grado medio, entrando a formar parte durante ese periodo de la Sociedad Musical de Cehegin. Como no podía ser de otra manera su formación continúa con distintos profesores fuera de su ámbito diario, realizando cursos de Técnica e Interpretación Musical que dan confianza a su puesta en escena a la hora de interpretar una obra. Profesores como Fernando Gómez, Miguel Ángel Angulo, Juanjo Hernández, Amparo Trigueros, Jaime Salas, Juana Guillen, David López, y Antonio Nuez.

Todos esos cursos ayudan de una manera continuada a la formación tanto del cuerpo como la mente que hay que trabajar al unísono para conseguir que nada influya negativamente, no exista ningún impedimento que desvirtué el sonido. Tanto por la posición al tocar la flauta travesera como por la capacidad anatómica requerida y además de los largos pasajes de las obras interpretadas, necesitan de un preámbulo antes de su actuación y una serie de ejercicios para desbloquear posiciones fijas de brazos, que agotan sin una preparación o relajación previa. En el caso de María Dolores, utiliza sólo unos momentos de meditación y estiramientos para que a la hora de tocar el sonido fluya y no se deje influenciar por las tensiones. Costumbre que va adquiriendo durante toda su evolución y que ayuda que el sonido que emite con su Flauta sea perfecto y sutil.

Finaliza Grado Medio de Enseñanzas Profesionales en 2017 con muy buenas calificaciones. Animada por su profesora por considerarla preparada para presentarse a la XX edición del Concurso de Música para Jóvenes Intérpretes de la Región de Murcia “Entre Cuerdas y Metales”, obteniendo el primer premio en la especialidad de Flauta Travesera.

Se presenta posteriormente en este mismo año a las pruebas de acceso al Conservatorio Superior de Música de Murcia y al Real Conservatorio Superior de Granada, obteniendo plaza en ambos. Actualmente se encuentra cursando estudios superiores en Real Conservatorio de Granada con la profesora Tatiana Franco, la cual ha reconocido la magnífica calidad técnica de su alumna al iniciar las clases por su gran nivel. Incansable, además comparte su carrera Superior de Música con los estudios de Grado de Traducción e Interpretación, pero siempre enfocados en pos de la música, para que le sirvan de vehículo para solicitar otros destinos donde formarse en Europa, como Londres o Ámsterdam, donde le gustaría realizar un Master de especialización de este instrumento; considera que hay países en los que se valora mucho más la profesión de músico, y se otorgan numerosas oportunidades para poder realizarse.

Inmersa en este mundo tan atrayente y duro, aún se plantea la posibilidad de iniciar estudios de canto, especialidad que siempre le ha gustado e incluso se ha hecho visible y publica en alguna ocasión requerida por sus compañeros y profesores de Instituto. Su rostro dibuja una enorme sonrisa sólo al planteárselo, pero reconoce que no le cuesta afinar con la voz y que no descarta comprometerse de manera reglada en un futuro cuando sus estudios de Flauta estén terminados.

María Dolores, se puede permitir sin ninguna duda destacar como solista pero sin embargo le gustaría trabajar en una Orquesta profesional donde disfruta compartiendo con otras especialidades conciertos y actividades. Reconoce que ese ambiente de cordialidad con los compañeros le reconforta, consiguiendo que los sienta como de su propia familia. Añora esta sensación gratificante de esfuerzo común y de amor por la música, que aunque sigue disfrutando le gustaría fuera definitivamente parte de su futuro.

La flautista María Dolores Valverde

La flautista María Dolores Valverde

Creo que tu familia estará muy orgullosa de tu esfuerzo, porque yo personalmente lo estoy. Ha sido un placer escuchar la delicadeza con la que interpretas la música, llena de sencillez y dulzura como parte de tu personalidad que se ve reflejada en los sonidos que nos trasmites. Deseo que cada uno de los lectores del Noroeste pueda algún día compartir mi opinión.