Servicio de empleo de APCOM

Los peluches ayudan a los niños a dar el primer paso hacía su independencia,  aportándoles una sensación de control sobre su mundo,  enseñándoles a comprender las emociones más complejas y a convivir con los demás.

José María ha encontrado un empleo personalizado en el Grupo Moya

Estos artículos, además de formar parte de nuestra historia de vida a través de la infancia, también lo hacen por medio de nuestra cultura popular, al aparecer en la mayoría de los puestos que llegan a las ferias de los pueblos para las fiestas populares.

En el noroeste de la Región de Murcia nos encontramos con una empresa pionera en la fabricación de este tipo de productos y su venta al por mayor.  Grupo Moya  es una “fábrica de sueños”, que no sólo impresiona a niños, también a todos los adultos que la hemos visitado, pues desde que nos adentramos en ella, nos transporta a nuestra infancia y a nuestros recuerdos más felices.

En esta empresa, se materializan en forma de peluche, nuestros superhéroes más míticos, los personajes de ficción más famosos cobran forma e incluso  podemos encontrar peluches que no asociamos a ninguna imagen conocida pero que simplemente nos encantan porque reúnen una forma, tacto y colores que son agradables para nosotros.

Desde el servicio de empleo de APCOM, queremos contaros que en Grupo Moya, no sólo se hacen realidad los sueños de los niños, sino que también en algunos casos han hecho posible que algunos adultos logren alcanzar sus metas y desarrollarse profesionalmente haciendo lo que más les gusta.

Este es el caso de José María, una persona que en 2018, comenzó a formar parte del programa de empleo personalizado de APCOM, un programa financiado por el IRPF autonómico y diseñado para que personas con grandes necesidades de apoyo puedan insertarse en el mundo laboral. En él, los preparadores laborales desarrollan una metodología en la que predomina el descubrimiento íntegro de cada participante con el objetivo de detectar sus pasiones para crear de forma conjunta un “empleo a medida”.

José María comenzó a trabajar en esta empresa en 2019 pero cuando comenzó la pandemia, tanto él como los demás compañeros tuvieron que abandonar la empresa puesto que el sector se quedó inactivo.  A pesar de ello, el contacto con los compañeros de trabajo y con las personas que forman parte de la empresa ha sido frecuente y José María ha seguido vinculado a la empresa durante el tiempo en el que no se ha podido trabajar.

Actualmente, la empresa ha reactivado su servicio y junto con él, los trabajadores han retomado su empleo en la fábrica para continuar dándole forma a los sueños de los niños.

Ahora comienza una nueva etapa en la que tanto José María como sus compañeros pueden presumir de tener ese gran lazo que une a las personas que dan siempre lo mejor de sí mismas.