Por Joaquín Hernández Muñoz

Presidente del Círculo de Economía

El presente año ha sido el del comienzo de una desigual e incierta recuperación económica. Los datos de crecimiento económico han sido buenos, impulsados por unas esperanzadoras cifras de nuestras exportaciones. El empleo nos ha proporcionado también buenas noticias en términos cuantitativos. La mejora de la calidad del mismo (temporalidad y precariedad), el desempleo juvenil y algunos desajustes sectoriales entre oferta y demanda nos exigen continuar esforzándonos para sentirnos satisfechos con la situación de nuestro mercado de trabajo.

Factores macroeconómicos han influido en el empeoramiento de las expectativas anuales, sobre todo, problemas de desabastecimiento y encarecimiento de las materias primas, de la energía y del transporte, las consecuencias comerciales del Brexit, la escasez de mano de obra cualificada en algunos sectores productivos, la «lenta» gestión de los fondos europeos de recuperación y la incertidumbre generada por la propagación de nuevas cepas de la COVID

Para el próximo año seguiremos teniendo retos importantes:

El sector agrario y el agroalimentario, están siendo objeto de serias amenazas (como la injustificada reducción de caudales del Trasvase Tajo-Segura) que condicionan enormemente su productividad y capacidad de crecimiento. El Circulo tiene previsto organizar un ciclo de actividades sobre: Soluciones y alternativas para el déficit hídrico mediterráneo.

Nos preocupa que en algunas comarcas se arranquen cultivos tradicionales por falta de agua y rentabilidad y sean sustituidos por cultivos atípicos, que utilizan muchos recursos y comprometen el futuro.

La infra financiación autonómica, que debería ser abordada con carácter urgente, ha ocasionado un exagerado aumento del gasto público (agravado por la pandemia) que nos sitúa con un nivel preocupante de deuda pública y con una escasa capacidad para inversiones productivas.

Necesitamos completar nuestras infraestructuras: llegada en plazo del AVE, desarrollo del corredor mediterráneo, el Gorguel, Zonas Logísticas y  las iniciativas incluidas en el Pacto por las infraestructuras para el desarrollo de la Región de Murcia.

Deberíamos abordar un plan para el turismo de playa y de interior. Tenemos que elevar el nivel de los servicios e infraestructuras de nuestras playas y la mejora de servicios en el interior. Mejorar la calidad del destino es una prioridad.

Urge una seria y amplia reflexión y toma de decisiones sobre nuestra estructura productiva. Una de las tareas más urgentes consiste en definir nuestros planes regionales de inversión y reformas. Resulta urgente la concreción de las cantidades y destino de los Fondos Next Generation para llevarlos a cabo. Desconocemos los itinerarios para participar de las medidas de reactivación con los fondos. Estamos también a la espera de recibir cantidades que ignoramos, así como los plazos de ejecución y el destino concreto de los proyectos.

Para afrontar esta nueva etapa de retos y de incertidumbres hay que mirar hacia el futuro y anticiparnos a él colaborando con las administraciones públicas en el diseño de un nuevo modelo productivo de acuerdo con:

-Una digitalización orientada hacia la modernización de todos nuestros sectores económicos.

-Un Plan Industrial que lleva demasiado tiempo paralizado y que debería ser actualizado con urgencia. Esta salida de la crisis debería ser una oportunidad para rediseñar nuestra industria aprovechando los Fondos Europeos.

-Una mejora de nuestra  productividad basada más en una mayor formación (no en menores salarios) y en una adaptación a las exigencias de la sostenibilidad y del cambio climático. La recuperación del Mar Menor es un objetivo irrenunciable. Nuestra imagen como región está seriamente comprometida. Nos gustaría comprobar que mejora y se fortalece el nuevo clima de colaboración entre administraciones. Es una buena noticia que se haya hecho público un calendario de intervenciones con sus correspondientes partidas presupuestarias. Sería deseable la convergencia de proyectos y de presupuestos entre administraciones, así como la coordinación en su ejecución y desarrollo.

– La mejora de nuestro sistema educativo y su coordinación plena con el sistema productivo sigue siendo una tarea pendiente, así como nuestra apuesta por la innovación y la investigación. El Circulo de Economía está estudiando la elaboración de un informe periódico sobre “El estado de la investigación, la innovación y la digitalización en la Región de Murcia”

-El nuevo modelo productivo debe integrar también el objetivo de lograr una sociedad que no renuncie a la cohesión social y a la igualdad. No podemos dejar en el camino a los más vulnerables. Son inadmisibles los datos recientes sobre la población de la región en riesgo de pobreza y exclusión.

Las administraciones públicas deben ser parte importante de la solución. Para ello, hemos recordado en numerosas ocasiones la necesidad de:

-Reducir el gasto público

-Acabar con la burocracia. Necesitamos una mayor simplificación administrativa.

-Diseñar planes para mejorar la gestión e incentivar la productividad en las administraciones públicas.

-Seguir la vía de reducción de impuestos a la actividad productiva.

-Sumar esfuerzos y profundizar en la colaboración público-privada.

-Diseñar un modelo claro y consensuado de región que establezca los objetivos compartidos a medio/largo plazo.

Solo hemos comenzado a andar los primeros pasos en el camino de la cooperación entre administraciones.

Confiamos en que la mejora de los datos macroeconómicos y sanitarios, unidos a la reducción de los costes de las materias primas y otros costes de producción, entre ellos el resultado final de la reforma laboral, ofrezcan un contexto favorable para la región el próximo año. El resto dependerá de nuestra capacidad para aprovechar los Fondos Europeos para reestructurar y modernizar nuestro sistema productivo y no perder el tren de la digitalización y de la sostenibilidad de nuestra economia. Nuestra capacidad para invertir en investigación e innovación, así como para aprovechar la oferta formativa de calidad de nuestro mejorable sistema educativo serán instrumentos fundamentales. Los acuerdos estables entre los principales actores económicos, sociales y políticos serán condición sine qua non para un futuro esperanzador.