Del 28 al 30 de septiembre se celebró la Keyhole Art Fair, la I Feria Internacional de Arte en Murcia. Entre los artistas nacionales e internacionales participantes se encontraban Ana María Vacas y Pedro Abellán, quienes en este artículo -y una vez pasado el tiempo- establecen un diálogo sobre arte en general o su propia obra.

Ana María Vacas

Ana María Vacas

Experiencia de la Feria

(ANA) Personalmente la experiencia de participar en la I feria Internacional de Arte de Murcia Keyhole Fair Art me ha parecido estupenda, ya no sólo por participar en un evento de esta categoría sino por el enriquecimiento personal que he adquirido. La organización a cargo de Sofía Hernández y Pedro Valero ha sido impecable, desde el momento de entrar en el hotel hasta cada uno de los detalles con los que nos sorprendían.

Este despliegue de afecto, crea un ambiente muy relajado en el que puedes presentar tus obras mostrando lo que realmente significan, esa verdad mostrada sin tapujos y explicada hasta la saciedad acerca muchísimo al público asistente, que observa, siente e incluso pregunta cualquier paso del proceso; placer de explicar y aclarar lo que normalmente queda en la mente del autor.

También sentí el ambiente de colaboración y respeto entre los artistas que allí mostraban su trabajo, desde los más cotizados y conocidos hasta los más noveles, como los sitos en la habitación 224, nosotros mismos.

Fue un lujo poder entablar conversaciones de igual a igual, sugerir consejos, hablar de arte, disfrutar de teatro, pintura en directo, conferencia y charlas, ha sido tan especial que no dudaría en volver a participar.

(PEDRO) La participación en Keyhole Art Fair a mí me deja un buen sabor de boca. Por supuesto, no cabe decir mucho sobre la organización, expléndida, por parte de Sofía y Pedro. Lo más remarcable, a mi parecer, es el formato, que consigue romper bruscamente con los formatos de feria estándar en los que el público se mueve por gigantes naves industriales como una hormiga y que acaba sin ver nada de manera certera.

La exposición en el hotel establece un puente entre lo público y lo privado, por lo que es el propio espectador el que escoge qué ver deliberadamente, a la vez que siente que está entrando en una escena (la propia habitación) que muestra intimidad y cercanía pero que a la vez que mantiene sus puertas abiertas. Compartir «stand» con Ana ha sido muy gratificante. Ya nos conocíamos y, además, creo que nuestra obra se complementa muy bien. Al yo ser figurativo y ella abstracta nuestras líneas de trabajo no se confunden ni se entremezclan.

El panorama Artístico

(ANA) El Arte en la actualidad es un ámbito en el que no cabe otra alternativa que la creatividad y la evolución continua. No sólo el artista debe mostrar su lado más amable sino que debe tener la obligación de trabajar en pos de conseguir crear con personalidad, que distinga su trabajo de los demás. Por supuesto nunca de una manera mediocre o banal, debe constituir un valor demostrable además de hacer reaccionar al público de una manera inmediata.

(PEDRO) La concepción del arte ha cambiado; hace no tantos años, una obra sólo alcanzaba la categoría de obra de arte si esta era muy buena. Todos hemos escuchado alguna vez eso de «qué dibujo tan bueno, es una obra de arte». Hoy día, se dice que hay obras de arte malísimas. Esto es porque lo artístico ya no es tanto una cualidad estética (un adjetivo), sino un objeto más (un sustantivo), incluso, de consumo, lo cual no es necesariamente malo. Y eso ha dado lugar a muchos tipos de prejuicios.

Quizás, lo peor que esté pasando en el arte contemporáneo es el imperio del encanto de la novedad que está establecido. El desconocimiento de la técnica es algo remarcable. Y no hablo de que la figuración y el realismo estén siendo dados de lado.

Hablo de cómo acuden insectos a las obras de Tapies por haber sido realizadas con productos vegetales y de cómo las de Barceló se caen a pedazos, a pesar de ser buenísimas. Parece que no nos damos cuenta de que la novedad pierde el encanto en cuanto deja de ser nueva, mientras que la verdadera calidad, en cualquier disciplina, no envejece.

Mi obra

(ANA) Nada en la realización de una obra personal es arbitrario, desde las primeras ideas que surgen en la mayoría de los casos en momentos puntuales, cuando las musas se apoderan de una en las horas de descanso o en un determinado instante, que te hace reaccionar como un resorte en tu mente hasta comenzar a interponer colores en el lienzo; ese despegue que te lleva irracionalmente en no pensar en otra cosa que llevar a cabo tu propósito tiene su sentido.

Mi obra está cargada de emociones y reflejos de la naturaleza; cuando expresas la verdad que llevas dentro esto revierte en la expresión plástica que muestras, y no necesitas intentar conectar pues la obra por si sola lo hace. No se trata de copiar, sino intentar crear. Por supuesto que todo lo que nos rodea nos inspira y una fuente maravillosa para mi es la naturaleza con la belleza que nos muestra siempre. Juegos de colores utilizando las estaciones, la luz importantísima para realzar zonas determinadas, pero siempre intentando evolucionar buscando nuevas alternativas, casi como experimentos creativos.

(PEDRO) Mi obra es eminentemente figurativa. Hago un dibujo que dialoga con los límites de la técnica realista y que parte de unas autofotografías que se toman mis seres queridos, que van desde el vulgar «selfie» hasta auténticas maravillas compositivas. Al utilizar fotografías que no he tomado yo como materia prima, se crea un puente entre el retrato y el autorretrato que define, además, el vínculo y la identidad que tiene la persona de sí misma y mi visión sobre ella. Utilizo como técnica el grafito, el carbón y el bolígrafo BIC azul.

Este segundo suele impactar a la gente, porque parece contradictorio utilizar como herramienta para el arte algo que parece no diseñado para el dibujo, además, de manera realista. Por eso me interesa el «selfie». La aplicación artística de una imagen que no tiene interés estético aparente ni mucha relevancia conecta muy bien con la herramienta del bolígrafo.