JAIME PARRA

En Calasparra, hay una familia, tres hermanos, apasionados del baloncesto.

El mayor ha empezado a trabajar y no ha tenido más remedio que dejarse el deporte; el mediano, aunque estudia en Granada, juega con el Caravaca, y el pequeño, Juan Carlos Marín, el protagonista de esta historia, juega en el UCAM Murcia en liga EBA, donde un año más ha vuelto a proclamarse campeón.

El jugador de baloncesto calasparreño Juan Carlos Marín

El jugador de baloncesto calasparreño Juan Carlos Marín

¿Cómo fue comenzar a jugar al baloncesto?

Yo desde pequeño he seguido mucho a mi hermano mayor, que jugaba en el Basket Calasparra. Luego se apuntó el mediano y a la vez entré yo. Fue a los cuatro años.

Era el más pequeño de todos porque siempre iba con mi hermano mediano, que es del 2001 y yo del 2003.

Luego, cuando era Infantil de primer año me fui a Caravaca y, al segundo año, cuando era Infantil de segundo me fui al UCAM. Y desde entonces sigo allí. Son ya siete años.

Ya había contactado conmigo el UCAM antes, pero como paso intermedio me decidí a ir a Caravaca, donde jugué la Liga Especial con un equipo casi de primer año todos como yo, y quedamos terceros de la región.

¿Cuál es tu posición?

En Calasparra jugaba de base, y en el siguiente equipo, el Caravaca, también.

En el UCAM jugué al principio de base, ahora más de escolta, un jugador que básicamente puede jugar de base y de alero.

¿Algunos momentos que recuerdes especialmente?

Con el UCAM fuimos a la Mini Copa. Allí jugamos contra Barça, Madrid, Unicaja. Una revista, creo que Gigantes del Basket, me incluyó entre los jugadores a seguir para el futuro.

También jugamos en 2017 un torneo de baloncesto en San Adriá, donde fui el máximo anotador en todos los partidos menos uno y me eligieron en el quinteto ideal.

Son muchos recuerdos, como mi debut en la Liga EBA o el primer campeonato regional.

¿Cómo ha ido la temporada?

Este año, ya de sénior, hemos quedado segundos en Liga, fuimos a la fase de ascenso, y nos quedamos en un partido de meternos y luchar por el ascenso.

¿Y qué te planteas para la siguiente temporada?

Para la próxima temporada, lo primero que quiero es seguir disfrutando de lo que estoy haciendo. En cuanto a objetivos, me gustaría conseguir confianza para jugar cómodo y poder incluso llegar a ser titular en el equipo. Y como objetivo máximo llegar al primer equipo, pero es complicado.

Subir algún entrenamiento con el primer equipo, ese sería un buen objetivo.

Además del basket, ¿estás estudiando o trabajando?

Tengo claro que tengo que tener una carrera por si el día de mañana pasa lo que sea, estoy haciendo ingeniero en Informática.

No sabes si el día de mañana te rompes un menisco y no puedes vivir del baloncesto.

¿Cómo definirías tu juego?

Yo me definiría como constante y trabajador. Ha dependido mucho de la etapa y del equipo en el que he estado.

Ahora mismo lo que más estoy haciendo es defender, hace cinco años tenía un rol en el equipo de tirar mucho, metía veinte puntos por partido.

Depende del rol que me asigne el entrenador.

¿Cómo ves el baloncesto en la comarca?

Basándome sobre todo de cuando estuve yo veo que hay posibilidad de que, si la gente se anima y se apunta, se creen equipos con muy buen vínculo y se pueden llegar a cosas importantes.

Yo en Caravaca encontré un grupo con ganas de divertirse, aprender y disfrutar del baloncesto.

Pero lo más importante es que el estar arriba o estar abajo no importa tanto. Si no disfrutas de lo que haces para qué juegas. Que se apunten al deporte que sea con el objetivo de pasárselo bien, echándole ganas, eso sí, y si vienen resultados eso que te llevas.

En un país donde el fútbol es el deporte rey, ¿por qué un chaval querría aprender baloncesto?

Yo lo que más disfruto es que este es un deporte muy participativo y en el que no se para ni un momento. Si además tienes un clima de equipo bueno, que se apoya, se convierte casi en familia.