JESÚS AMO PÉREZ

“Nací en Orihuela hace 36 años. Estoy casado y tengo una hija de dos años.
En cuanto a mi formación académica. Finalicé la licenciatura en Biología en el año 2004 en la Universidad de Murcia. A continuación, realicé la tesis doctoral en el CEBAS-CSIC (Murcia) (2005-2009) bajo la dirección de los Dres. Francisco Rubio y Vicente Martínez sobre los mecanismos de absorción de potasio en tomate y en la planta modelo Arabidopsis thaliana. A continuación, realicé una estancia postdoctoral de 6 años (2010-2016) en Montpellier (Francia) en un centro de investigación de prestigio internacional (L’Institut de Biologie Intégrative des Plantes) en el que he tenido ocasión de trabajar con el sistema CRISPR-Cas para editar genes en plantas. Hacia el final de esta estancia, me concedieron un proyecto de jóvenes investigadores para incorporarme al CEBAS-CSIC al inicio de este año para poner en práctica mis conocimientos adquiridos en el extranjero”. Manuel Nieves Cordones.¿Cuándo nace su interés por ciencia?
Desde pequeño siempre fui muy curioso con respecto a mi entorno (aparatos, animales, etc.). Pero lo que me marcó fue leer el libro de Parque Jurásico cuando tenía unos 13 años (bastante diferente de la película, por cierto). Ahí explicaban que el DNA contiene las instrucciones para el desarrollo y funcionamiento de todos los seres vivos. Eso me fascinó y me motivó a estudiar biología y a investigar en aspectos relacionados con la genética.
¿Es fácil ser joven investigador en España?
Para nada, cuanto más avanza uno en la carrera investigadora más dificultades y menos oportunidades se encuentra. Con la crisis han desaparecido o reducido muchos contratos para jóvenes doctores. Yo soy muy afortunado, he podido volver a España tras 6 años en Francia como postdoc con un proyecto para jóvenes investigadores. Por desgracia, estos proyectos no se han vuelto a convocar desde 2015. Por mi experiencia, el hecho de haber trabajado fuera aporta mucho a los grupos de investigación en cuanto a la forma de trabajar y nuevas herramientas. Es algo que se debería potenciar y no reducir. Es difícil de ver porque los beneficios aparecen a medio y largo plazo en los grupos de investigación.
Antes de regresar a España pasó unos años investigando en otros países ¿Qué debemos aprender de ellos en materia de ciencia?
Yo he estado 6 años investigando en Francia. Tiene bastante similitud con el sistema de investigación español. Se basa principalmente en una plantilla de investigadores funcionarios como principal colectivo trabajador, aunque la edad de incorporación de investigadores al sistema es bastante más baja que en España. Algo con lo que me quedaría de la investigación en Francia, es la apuesta por los trabajos de calidad y no tanto la cantidad. En España se está produciendo un cambio de tendencia en este sentido en los últimos años.
¿En qué consiste su investigación?
Las plantas obtienen los nutrientes minerales (potasio, nitrógeno, fósforo, etc.) del suelo a través de las raíces y luego son distribuidos por toda la planta. Este transporte se logra gracias a que hay unas proteínas especializadas en las membranas de las células que permiten el movimiento de estos nutrientes. Yo estudio las que están implicadas en el transporte de potasio y el modelo de estudio es el tomate. El potasio juega un papel central en el desarrollo y fisiología de la planta no sólo como nutriente, sino que tiene un papel protector en condiciones adversas como puede ser la sequía o la salinidad.
¿De qué manera puede repercutir en nuestra región?
Conociendo los mecanismos implicados en el transporte de potasio, podemos optimizar los cultivos en cuanto al uso eficiente de nutrientes (menor uso de fertilizantes) y en la producción de cultivos tolerantes a condiciones adversas (sequía y salinidad). Es un trabajo de muchos años y apenas sabemos cosas sobre este transporte de potasio en cultivos. El trabajo a estas alturas es más fundamental, el “cómo funciona”. El objetivo a corto plazo es establecer protocolos en el manejo de cultivos que mejoren la nutrición de potasio en condiciones adversas y, por tanto, la respuesta de la planta. El objetivo a más largo plazo pasaría por obtener nuevas variedades de un cultivo.
Parece que Murcia, así como otras regiones de España se verán afectadas de forma importante por el cambio climático. ¿Cree que la ciencia será capaz de hacerle frente? ¿Qué herramientas serán necesarias?
Creo firmemente que sí. Mayor nivel de conocimiento, mayor diversidad de soluciones posibles a un problema. Se ha avanzado mucho en el conocimiento de la fisiología de las plantas con modelos como Arabidopsis thaliana. Además, en los últimos años se han secuenciado numerosos genomas de cultivos y con la información disponible de Arabidopsis es más fácil abordar el reto del cambio climático en cultivos. El escenario futuro que se espera del cambio climático está muy presente en todos los grupos de investigación que trabajan en temas relacionados con la agricultura. El factor limitante sería la inversión en el sector de la investigación. Si no hay suficiente financiación, los resultados se demorarán en el tiempo.
5 – Últimamente la divulgación científica está adquiriendo un papel importante ¿A qué cree que se debe?
No tengo una respuesta clara a esto. Puede ser que gracias a internet y redes sociales es más fácil tener acceso y dar salida a estos contenidos que antes estaban muy reducidos en los medios de comunicación principales. Por otro lado, los investigadores puede que se sientan más motivados divulgar contenidos científicos ante campañas de desinformación que se producen también a través de internet y redes sociales.
En la calle está la sensación de que estamos viviendo una auténtica revolución biotecnológica, en este sentido ¿Qué podemos esperar de los próximos años?
Cada vez hay más investigadores a nivel mundial. Eso hace que aumente la producción de conocimientos, pero sobre todo la aparición de resultados clave que revolucionan la investigación. Creo que la aparición de grandes adelantos es cada vez más rápida gracias a la rápida difusión de los conocimientos a través de internet y de revistas científicas digitales. El mundo digital es un gran catalizador de la investigación. Creo que en los próximos años va a ir todo cada vez más deprisa. El papel de la bioética va a ser muy importante porque técnicamente iremos más deprisa de lo que podemos gestionar ética y socialmente. Pienso sobre todo en la inteligencia artificial, robots y la modificación genética de organismos. Creo que no hay que perder la esencia de quienes somos (materialmente hablando).