CRISTINA SOBRADO

El 25 de septiembre del año en curso, recién estrenado el otoño, tuvo lugar en el salón de actos del ayuntamiento de Moratalla, la presentación de dos libros recién publicados, la edición 22 de Cuadernos de Moratalla con título “AÑOS DE NIEVES. SIGLOS XIX_XXI. OTROS FENÓMENOS ATMOSFÉRICOS” del autor Jesús Navarro Egea y “FUENTES DE MORATALLA_Índices, Mundo Natural y Etnografía” del mismo autor, acompañado en este segundo libro en autoría por su hija, Ana Navarro Sequero.

Años de Nieves. Siglos XIX_XXI, viene a completar el extenso catálogo de obras de Jesús Navarro, a través del cual, ha recogido y transmitido infinidad de usos, costumbres, tradiciones, mitos y leyendas del pasado moratallero. En este caso, su interés se centra en la época en las que el blanco manto de la nieve cubre las tierras de Moratalla y aledaños. Tras una semblanza que relata cómo se viven esos momentos blancos por adultos y niños, recoge y narra todo tipo de curiosidades y datos de manera cronológica entre los años 1755 y 2020, e incluye dos anexos con datos relevantes de temporales extremos de frío y nieve de la zona, además de un glosario de términos que ayude a los más jóvenes a conocer palabras tal vez ya en desuso y un mapa del municipio con los puntos habituales de precipitación blanca. La lectura es tan interesante y curiosa que lo acabarás sin darte cuenta y con ganas de más.

El segundo cuya autoría corresponde a padre e hija, Fuentes de Moratalla, índices, mundo natural y etnografía, se ha convertido en “un imprescindible” en el mismo momento de su publicación.  No solo cataloga todo tipo de nacimientos de agua, ya sean fuentes, surgencias en cuevas, filtraciones o pozos, recogiendo datos tales como caudal, altura, situación… También describen los autores sus visitas a los manantiales con un estilo tan cercano e íntimo, que te trasladan con sus palabras al lugar con ellos; Pasas frío, te arañas con las zarzas, escuchas el sonido del viento en los árboles…

Además, aportan y asocian datos históricos, etnográficos, y antropológicos, dotando de especial relevancia a los topónimos, nombres de fuentes y lugares, que no hacen otra cosa que remitirnos al pasado de estas tierras. Cada uno de los elementos referidos, materiales o no, son guardianes de la historia de las gentes de Moratalla.

Y todo ello, desde el punto de vista del estudio profundo del patrimonio que recoge la obra (más de 7 años de trabajo, 18.819kms recorridos, 317 nacimientos recogidos), otorgando al texto un valor aún mayor. Los autores, crean un tejido compuesto por agua y vida, que hace que esta publicación encierre en sus páginas algo más que un catalogo de fuentes, es una ventana a nuestro pasado, desde el presente.

Jesús Navarro Egea, en algún momento de su juventud, decidió convertirse en el adalid del “patrimonio silencioso” que habita en los agrestes paisajes moratalleros, y ha sabido transmitir de tal manera esta pasión a su hija, Ana Navarro Sequero, que ella ha convertido la protección de la naturaleza en su profesión. Ahora es Ana la que ha recogido la lanza y el Rocinante de su padre, y viéndose reconocidos el uno en la otra, asegura la continuidad en la custodia de ese afán.