ANA MARÍA VACAS

Jesús fue siempre un niño con enorme madurez según nos trasmite a lo largo de esta entrevista; no era habitual que con su corta edad prefiriera la compañía de personas mayores, pero sin ninguna duda sabía muy bien porque se sentía cómodo rodeado de personas adultas;  le gustaba escuchar sus conversaciones,  llenas de experiencias y vida, absorber de ellos toda su sabiduría, sus enseñanzas y sus valores, transmitidos directamente de la manera más hermosa, la buena conversación, que hoy día añoramos por su carencia. Sin ninguna duda en estos años fue donde empezó a admirar las edificaciones de la Iglesia como bienes culturales, por su grandiosidad y su riqueza artística; enamorándose de edificios históricos a los que siempre ha considerado cuerpos vivos, a la vez que rodearse de personas mayores sabias, historiadores e investigadores que sembraron el germen para su desarrollo posterior.

Jesús García Pérez

Jesús García Pérez

Su enorme curiosidad cultural lo lleva en 2011, con sólo 16 años, junto con un grupo de amigos a formar una asociación cultural. En el mundo artístico no puede hablar en singular, ya que su proceso siempre va acompañado de colaboradores que comparten sus inquietudes y son parte integra del final de los montajes artísticos. Adquieren este grupo de amigos un compromiso real, volcándose en iniciar la andadura de construir una compañía teatral e intentar formarse en una parte en concreto según la afinidad: realización, iluminación, fotografía, vestuarios y dirección; precisamente Jesús, comienza a realizar cursos en dirección. En principio se centralizo en hacer visitas teatralizadas por el casco antiguo de su pueblo, basadas sobre todo en la edad Media y en el siglo de Oro, realizando una puesta de escena que marcaba la diferencia por su calidad; la escenografía e incluso el vestuario siempre se realizaban con un estudio previo de documentación y de manera artesana. Se fueron incorporando tanto adultos amateurs como profesionales a dicha asociación consolidándose como la compañía de teatro “Alhory”.

Reconoce ser un enamorado de la Historia y siempre ha sabido que formaría parte de su futuro. Así sucedió, como un presagio establecido desde su adolescencia, por reconocer todo aquello que admira y aprecia como un posible referente de oficio. Comenzó Bachillerato de Humanidades para derivarse posteriormente a la Universidad de Murcia a estudiar Historia, el ámbito soñado desde siempre, que le venía como anillo al dedo; era su vocación que acompañó sus estudios haciéndole disfrutar. Continuo posteriormente con la realización de un Máster en Patrimonio Histórico, que ha culminado su especialización y que sin ninguna duda adquiere un especial sentido en aquellos que conocen a este joven inmerso en estudios documentados sobre patrimonio de su propio pueblo, dedicándole su Trabajo Fin de Carrera, basado en los Bienes Culturales de Cehegín, titulado “Almas Populares”, estudio de la sociedad que componía la Cofradía de la Soledad.

En la persona de Jesús, encontramos dos vertientes entrelazadas, y creo que inseparables, su pasión por la Historia y Patrimonio, y su amor por el teatro, fusionándolo consigue destacar por su puesta en escena tan verídica. El teatro tiene para él la capacidad de trasladarnos en el tiempo; por un lado, haciendo que el actor se sumerja en ese universo de personajes, creando una relación íntima consigo mismo, enriquecedora; incluso el espectador es parte integra de la obra que observa, manifestando su reacción, su empatía. Pero también tiene la capacidad de vaciar nuestros miedos; en el actor consiguiendo emanar desde su interior toda su verdad interpretativa, volcada in situ y en el espectador haciendo que fluya una sutil energía que conecta todas las partes implicadas en la obra.

“La prisión de Dios” fue su primera obra escrita de su propia pluma, que parte de la actualidad, pero se traslada a la escena desde los clásicos; escribió también “Entre Cisneros y Ambel”, un ensayo histórico, periodo moderno desde el ámbito de la religiosidad popular.

Salvando la característica inicial de su faceta como escritor, vuelca todo su tiempo en mejorar su interpretación como actor y su desarrollo en dirección junto con sus compañeros y amigos de la compañía de teatro Alhory; han conseguido el registro como marca de vestuario Histórico, porque hay una clara diferenciación con otras compañías de la región. Su documentación para el proceso de realización llega hasta el extremo de viajar a capitales de Europa, para poder cotejar de cerca todos los detalles, como ocurre hace dos años, con un viaje a Florencia para visitar el museo del traje y la cripta de los Médicis. Esta documentación tan exhaustiva hace que sus recreaciones posean personalidad propia por la fidelidad que adquieren; complementar los vestuarios fielmente, calzado, joyas utilizadas en la época o las vestiduras según estamento social. Están comprometidos también por cuidar de una manera especial el mensaje que se transmite, intentando recuperar los esquemas para trasladar ideas a la sociedad.

Suelen realizar tres obras diferentes al año, con todo el esfuerzo que con lleva la puesta en escena; cuentan para ello de un engranaje entre bordadoras, diseñadores, iluminadores, fotógrafos, actores, productores, etc.

Su último trabajo a punto de estrenar es la obra “La pasión de Cristo”, recreando desde cáligas del soldado, las carbatinas que lleva Jesús, la pátina de la corona de espinas, los tipos de tejidos empleados en las túnicas, incluso los tintes utilizados que sean acordes y representativos de la época, etc.  aportando en cada uno de los detalles minuciosidad y respeto en la recreación histórica de cada uno de los elementos que crean, sintiendo que están vivos, para mostrar una escena repleta de sentido y significación que pueda trasladar a los espectadores a la historia que se desarrolla en el siglo I.

También Alhory realiza colaboraciones con otras compañías de teatro como el caso de Entrementes y Cambalache que pusieron en escena la obra Hamlet, formando una sinergia interpretativa llena de riqueza y profesionalidad

En el mundo del cine tienen su estreno con un cortometraje “Veritas Vincit”, una obra de época, basada en la Edad Media, encargándose su compañía de la parte actoral, producción, vestuario. La finalidad era aprender a realizar cine ayudados por muy pocos profesionales y con colaboraciones de patrocinadores, entidades privadas y públicas.

Como vemos la creatividad de Jesús no tiene límites, escribe, actúa, y dirige obras teatrales con una profesionalidad que no sólo ha llamado mi atención para incluirlo en esta edición, sino también de la mayoría de sus paisanos, que siguen su trabajo de una manera fiel; reconocer el mérito no sólo de él, si no del grupo de amigos que se han convertido en un admirable ejemplo cultural propio de las más prestigiosas compañías de nuestro país. No creo exagerada mi comparación después de conocer de cerca, esta personalidad de 24 años, que me ha parecido que tiene muchos más años por su enorme talento, su versatilidad, la riqueza de vocabulario en las obras escritas de su propia pluma, su buena conversación y su convencimiento por la lucha de la cultura y el Patrimonio Histórico. Deseando que nos sorprendas en directo.