PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Salvamento, ejército, fuerzas de seguridad, profesionales dejándose la piel en unas inundaciones que, necesariamente, deberían evitarse con adecuadas infraestructuras. Murcia necesita agua siempre y no puede desperdiciar ni la que cae del cielo, aunque sea excesiva, ni ninguna gota liberada, como ocurrió en Santomera, lo que solamente se resuelve con previsión.

Las improvisaciones superan esa realidad que no afrontamos. Sobrevolar zonas afectadas, no está mal. Brindar ayudas, tampoco. Pero lo necesario, importante, vital y urgente, definitivamente, es revisar las infraestructuras, dotarlas oportunamente e impedir nuevos episodios semejantes, por mucho que sucedan aisladamente. Mejor invertir en eso que precisar ayudas.

Lugares en los que ocurrió tiempo atrás, ha vuelto a suceder. ¿Qué se había solucionado?. Nada. Las vidas son importantes, sí. También el esfuerzo de comerciantes, ganaderos, agricultores y sectores productivos que han perdido mucho, o todo. Necesario combatir revisando ramblas, ríos, cauces y caudales que discurren por lugares con capacidades inadecuadas y alternativas inexistentes.

Bienvenidas intenciones, promesas, estudios, retos, sí, todo eso es estupendo, pero de nada sirve mientras no se aborde la realidad y consigamos que estos hechos se transformen en historia y resulte imposible su repetición. Y, eso, solamente está en manos de quienes gozan de la capacidad política, administrativa, social y económica para resolverlo con determinación y definitiva decisión.

Los peligros hay que tenerlos previstos: los puentes no deberían caerse nunca por estar controlados, revisados, vigilados y fortalecidos, los cauces con cañas secas, por toneladas, no existirían con limpiezas oportunas, etc., etc. Menos “poses” de responsables de toda condición y signo. Y más previsiones en favor de la sociedad y su seguridad. Todo el mundo aplaude el plan hidrológico, por ejemplo, pero nadie hace nada. Buenos días.

Pedro Antonio Hurtado García